El Nuevo Frente Popular logra superar a la extrema derecha: “La izquierda unida ha salvado la República”

La coalición ha afirmado estar lista para gobernar y ha pedido al centroderecha que reconozca su derrota

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Jean-Luc Melenchon, líder de la France Insoumise (LFI), reacciona tras el anuncio de los resultados de la segunda vuelta de las elecciones legislativas en París (EFE/EPA/ANDRÉ DOLOR)
Jean-Luc Melenchon, líder de la France Insoumise (LFI), reacciona tras el anuncio de los resultados de la segunda vuelta de las elecciones legislativas en París (EFE/EPA/ANDRÉ DOLOR)

Entre vítores y cánticos de La Marsellesa, la sede del Nuevo Frente Popular ha vivido una explosión de felicidad tras conocer los sondeos al cierre de las urnas: el instituto Ipsos le daba la victoria en esta segunda vuelta con una mayoría simple. La coalición de izquierdas podría obtener entre 172 y 192 escaños al término del escrutinio este domingo, con una distancia de hasta cuarenta asientos con Agrupación Nacional (132-152 escaños, según las primeras estimaciones). La segunda posición queda en disputa con Ensemble, que lograría entre 150-170 escaños en la Asamblea Nacional. Los resultados obligan al presidente, Emmanuel Macron, a “llamar a gobernar al Nuevo Frente Popular”.

Así de claro se pronunciaba Jean-Luc Mélenchon, dirigente de La Francia Insumisa y una de las figuras principales dentro de la coalición. El político ha agradecido la masiva movilización de todas aquellas personas que “se han sentido terriblemente amenazadas” por el avance de la extrema derecha. Los resultados, según Mélenchon, evidencian la “derrota del presidente de la República” y ha pedido la retirada del primer ministro, Gabriel Attal. “(El Nuevo Frente Popular) es la única alternativa construida, coherente, solidaria, equipada con un programa organizado y cifrado”.

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Dentro del grupo, se espera que entre 73 y 80 escaños se dirijan a La Francia Insumisa, de 60 a 64 para el Partido Socialista, entre 33 y 36 para los ecologistas y hasta 12 para los comunistas.

Sin mayoría absoluta para gobernar

“Francia merecía más que la alternativa entre neoliberalismo y fascismo”, celebró el secretario general del Partido Socialista, Olivier Faure, tras conocerse las primeras estimaciones de voto que dan la victoria al NFP. El dirigente socialista ha pedido que reconozcan su derrota a “quienes han sido desaprobados tres veces”, en referencia al macronismo, que no ha sabido imponerse en las tres últimas citas con las urnas. Pero sobre todo, exigió la promesa de que no “mezclaran su voto con el de la extrema derecha” en los próximos años para impedir las medidas de izquierda.

Faure tenía asegurado su escaño tras la primera vuelta de las elecciones, pero no así otros compañeros de candidatura, que se retiraron de la carrera al quedar en tercera posición en sus circunscripciones. En total, han sido 215 candidatos (132 del Nuevo Frente Popular, 83 de Ensemble) los que decidieron dar un paso atrás para evitar dividir el voto y concentrar la oposición a Bardella en un solo partido.

En los resultados ha sido clave la movilización histórica en Francia, estimada en un 67%, la más alta en 42 años. La población fue llamada a votar tras los resultados de las elecciones europeas, en las que Agrupación Nacional quedó como primera fuerza política en Francia y duplicó al partido de la presidencia. La disolución de las cortes por parte de Macron fue un empujón definitivo para socialistas, ecologistas y comunistas con los radicales de La Francia Insumisa, que acordaron rápidamente una coalición con un programa común y 577 candidatos. “La izquierda, unida, se ha mostrado a la altura de la circunstancia histórica y, a su manera, ha evitado la trampa tendida al país. A su manera, una vez más, ha salvado la República”, ha valorado Mélenchon.

Los resultados estimados sin embargo les dejan lejos de la mayoría absoluta, fijada en 289 escaños, para obtener un gobierno sólido. Por el momento, Mélenchon se ha negado a pactar con Ensemble, y se ha mostrado listo para empezar a aplicar su programa “por decreto”. La bajada de la edad de jubilación a los 60 años o el aumento del salario mínimo interprofesional (SMIC, por sus siglas en francés), son algunas de las principales medidas citadas por el diputado.