Andalucía, Valencia y Madrid: las tres comunidades con más casos de denuncias por agresiones de hijos

La violencia de hijos a padres aumenta en todo el territorio español. Sin embargo, solo se denuncian entre el 10% y 15% y estos suelen ser los episodios más graves que ya son inmanejables

Guardar
Andalucía, Valencia y Madrid: las tres comunidades con más casos de denuncias por agresiones de hijos.
Este tipo de violencia, que afecta a las relaciones entre jóvenes y sus progenitores (Freepik)

La violencia filio-parental es un fenómeno social que ha ido incrementando a lo largo de los años, hasta el punto de convertirse en un tema de preocupación en España en las últimas décadas. Este término hace referencia a situaciones en las cuales los hijos ejercen violencia física o psicológica hacia sus padres. A medida que la sociedad evoluciona, diversos factores, como cambios en la dinámica familiar, el impacto de las nuevas tecnologías y tensiones socioeconómicas, han contribuido al aumento de estas situaciones que muchas familias terminan denunciando.

Un estudio de ‘Violencia filio-parental’ de la Fundación Amigó ha publicado que los casos de violencia filio-parental en España se mantienen por encima de los 4.000 anuales, aunque han experimentado un descenso del 8,6% en 2022, situándose en 4.332 incidentes frente a los 4.740 en 2021. Este tipo de violencia, que afecta a las relaciones entre jóvenes y sus progenitores, continúa siendo un problema social relevante y se cree que solo se denuncian entre el 10% y el 15% de los episodios más graves, dejando muchos casos sin visibilidad.

Te puede interesar: Las “pantallas niñera” y el consumo desmedido de tecnología en menores: “Prohibir cosas en la adolescencia no funciona”

Este mismo estudio ha expuesto las diferencias significativas que existen en el número de expedientes abiertos a menores por delitos en España, evidenciando a Andalucía como la comunidad autónoma con la mayor cantidad de casos registrados en 2022. La región andaluza alcanzó la suma de 1.095 expedientes, seguida por la Comunidad Valenciana con 707, y la Comunidad de Madrid con 677.

Recomendaciones de seguridad para que los niños usen con cuidado la tecnología.
El impacto de las nuevas tecnologías y tensiones socioeconómicas, han contribuido al aumento de estas situaciones (Freepik)

Casi la mitad de los niños violentos muestran algún tipo de adicción

Las conclusiones del estudio sobre violencia filio-parental en España revelan datos significativos. En promedio, los hijos perpetradores tienen 15 años y medio, siendo más común en niños (56%) que en niñas (44%), con un notable 30% de los casos correspondientes a hijos únicos. Además, se destaca que el 54% de los casos presenta un descenso en el rendimiento escolar, el 23% de los niños ha sufrido acoso escolar, el 49% muestra algún tipo de adicción, y el 32% ha sido testigo de violencia. En términos de estructura familiar, el 51% pertenece a familias nucleares, seguido por un 23% de familias monoparentales maternas.

Ante estos hallazgos, es evidente la complejidad de la violencia filio-parental y la necesidad de intervenciones específicas. Los datos reflejan la diversidad de factores involucrados, desde la dinámica familiar hasta las experiencias escolares, subrayando la importancia de abordar esta problemática de manera integral para implementar medidas de prevención y apoyo efectivas.

Actividades de prevención para disminuir los casos

La violencia filio-parental no solo representa un desafío para los propios padres, sino que también lo es para la sociedad, siendo la comunicación entre la psicología y el derecho esencial para abordar el problema. Por su parte, la psicóloga del Proyecto Conviviendo de la Fundación Amigó, Cristina Vaquero, enfatiza la necesidad de apoyar a aquellos padres que sienten culpa y dudas al denunciar a sus hijos, y la importancia de fortalecer las actividades de prevención y sensibilización en esta área. “Los padres y madres sienten mucha culpa y muchas dudas a la hora de dar este paso”, indica Vaquero, señalando la resistencia de ellos a denunciar por temor a no ser perdonados.

Además, señala la importancia de acompañar a los afectados en este proceso, subrayando que “solo se denuncia una mínima parte de los casos”. Las cifras ofrecen una perspectiva sobre la relevancia de esta problemática y la necesidad de abordarla con eficiencia y compasión.

La violencia de hijos no necesariamente tiene que ser física

La Fundación Amigó ha revelado que resulta fundamental prestar atención a aquellos signos de violencia dentro del núcleo familiar, incluso si estos son leves, para prevenir su escalada hacia situaciones más graves. En un estudio reciente que contó con la participación de 3.800 individuos, la entidad ha examinado los factores de riesgo asociados a la violencia ejercida por hijos hacia sus padres.

La violencia no se manifiesta inicialmente en su forma física, sino que comienza con comportamientos que, muchas veces, se normalizan. Por este motivo, se hace un llamamiento para “intervenir precozmente en los primeros indicios de violencia”, implicando activamente a los miembros de la familia y a los agentes socioeducativos en la prevención y manejo de estos comportamientos.

“Los casos que se denuncian suelen ser los más graves en cuanto a nivel de violencia, pero la violencia no se inicia cuando ya está presente la violencia física, siempre se inicia en niveles de violencia más bajos, ante conductas que se normalizan o a las que se resta importancia”, aseguran desde la Fundación. Es por ello que, resaltan así la necesidad de cambiar la percepción social y educativa frente a las primeras manifestaciones de violencia para evitar su progresión.

Te puede interesar: La Seguridad Social deberá pagar 1.800 euros a los hombres a los que denegó el complemento de maternidad