
Laura Baena comenzó su trayectoria profesional en el mundo de la publicidad, su gran pasión. Sin embargo, después de tener a sus dos hijas decidió renunciar tras darse cuenta de lo estresante que era compaginar familia y vida laboral. Fue entonces cuando fundó el Club de las Malasmadres, una comunidad de mujeres que, como ella, han vivido en sus carnes lo complicado que es tener hijos y trabajar a la vez. Desde entonces, el objetivo de la malagueña, que ocupa el cargo de directora creativa, es luchar para “romper con el mito de la madre perfecta y alcanzar una conciliación real”. En medio de tanto trabajo, porque hay mucho por hacer, Baena ha sacado un hueco para formar parte de un proyecto benéfico, el preestreno de la nueva película de Paco Arango, Mi otro Jon, cuya recaudación se destinará íntegramente a la Fundación Aladina.
Infobae España estuvo presente en el evento y pudo hablar con Laura. No solo de la importancia de promover actividades solidarias que recauden fondos, también de maternidad y de lo imposible que sigue siendo la conciliación.
¿Con ganas de ver esta película benéfica?
Sí, aunque yo soy embajadora de la Fundación Aladina y ya la he visto dos veces. La vi primero con Paco en un pase solos, y luego hemos hecho el preestreno en Málaga, de donde yo soy. Esta es la tercera vez que la veo, pero no me importa nada porque es de estas pelis que te dan un chute de vitamina, de energía. Es una de esas películas de ‘las que ya no hacen’, como dicen mis padres, que vinieron conmigo a verla. Es verdad que estamos ya saturados de series maravillosas, muy profundas, que te hacen reflexionar y que te parten la cabeza, pero Mi otro Jon es un canto a la vida de una manera fácil, entrañable, divertida, muy a lo español, muy bonita. Lloras y ríes con ella.
Un tema muy complicado
Un tema muy complicado que yo creo que a todas, por desgracia, nos toca el cáncer de cerca. Yo cuando la vi en Málaga fue con mi madre de la mano, ella había pasado por un cáncer, y ella lloraba y yo lloraba. Y a la vez reíamos porque tenemos la suerte de haber podido pasarlo en positivo. Pero yo, que estoy vinculada a Fundación Aladina desde hace ya siete años, hemos llegado a vivir momentos de campañas en las que niños y niñas ya no están... Se pasa muy mal, pero a la vez es una película que no te deja quedarte en la pena, porque en el momento que estás quedándote en la pena te hace reír. Es muy guay ver el cine riéndote a carcajadas y salir con ese chute de energía.

El cáncer es un tema muy importante que hay que tratar porque ha sido tabú hasta hace tiempo y hay que hablar de ello.
Hay que visibilizarlo. Tenemos que ver a niños sin pelo, tenemos que visibilizar para reconocer y para que haya más para la investigación y sobre todo lo bonito que hace Aladina, que es el apoyo psicológico, no solo a esos niños, sino también a toda la familia, que eso es muy importante.
De visibilizar va también Malasmadres.
Sí, aparte es muy bonito porque la peli tiene mucho de Malasmadres y mucho de esa hija que vive esto con su madre, que a la vez se siente mala madre por irse de viaje con ella y cumplir sus sueños. Tiene ese punto también reivindicativo de otro modelo de maternidad. Incluso la protagonista, Carmen Maura, es una mujer, libre, que quiere cumplir sus sueños siendo abuela, y no es una buena abuela tradicional, claro.
¿Con qué proyecto estáis ahora?
La semana que viene presentamos la gala Ellas cuentan, es la tercera edición y en ella reconocemos la maternidad diversa, a mujeres que viven con la enfermedad, ya sea propia o de un hijo. Este es uno de los proyectos que más me emociona porque reconocemos, visibilizamos esas historias de luchadoras... Y me traspasa.
Luego estamos con proyectos muy importantes también de la asociación, sobre todo para visibilizar, para seguir concienciando la necesidad de un cambio social porque mientras llegan los cambios políticos tenemos que seguir con el ‘Teléfono amarillo’ para la conciliación, con el teléfono de ayuda psicológica ‘Yo me cuido’... Con todos esos trabajos que hacemos para ayudar a las mujeres, porque no podemos seguir realmente adelante (con la vida) porque la conciliación no existe, está la renuncia como única solución.
¿Cuál es el objetivo de Malasmadres en este momento?
Nuestra marca es una marca que para mí nace con una causa social. Es más, hemos hecho cuatro colecciones con Aladina benéficas, hemos estado en sus mercadillos. Este fin de semana todo lo que recaudemos va para la ayuda del cáncer de mama. Yo siempre lo digo, que no vendo camisetas, porque yo soy creativa publicitaria, pero creo firmemente que son mensajes que empoderan a una generación y que busca que nos den fuerza para seguir. Es moda con un mensaje detrás.
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