
El programa Código 10 en Telecinco reveló el relato de Jenni Hermoso ante la Fiscalía el 6 de septiembre, momento en el que formalizó la denuncia por el beso no consentido de Luis Rubiales en la final del Mundial. “En ningún momento fue consentido, no me sentí respetada”, afirmó la jugadora ante las autoridades. Con su relato, la jugadora ha revelado varios momentos en los que se sintió presionada por el expresidente de la Federación y por entonces su entrenador, Jorge Vilda. Comenzó en el vestuario, continúo en el autobús y se alargó hasta el vuelo de avión.
La directora deportiva de la Selección irrumpió en la fiesta de las chicas para decirle a Hermoso que Rubiales necesitaba que saliera. “Jenni, se está hablando mucho del beso”, le comentó Rubiales. “Yo ahí le dije que yo sabía cómo había sido, que no había estado bien y que él sabía la que le iba a caer. ‘Lo que has hecho lo has hecho delante de todo el mundo’, le dije. Me intentó explicar el momento del beso y le dije que no tenía que explicarme nada”, reveló Jenni sobre la conversación entre ambos. Fue el expresidente el que le pidió entrar al vestuario, y dentro comenzó a desviar el tema: “Dijo que teníamos un viaje pagado a Ibiza por haber ganado el Mundial. Ahí ya estaba un poco nervioso. Yo estaba al lado de él y todo el rato me cogía, me venía a agarrar el hombro y empezó a decirme lo del viaje y la gente empezó a gritar”.
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“En el autobús se hizo un silencio mortal. Me enseñaron un escrito del que no dije ni una palabra. Me comentaron que se estaba liando. Me sentí coaccionada”, manifiesta la jugadora del Pachuca. Ya en el vuelo, una compañera le dijo que estuviese atenta porque Vilda estaba dando vueltas para hablar con su familia. “A mi hermano le dejó caer que si le ayudaba me podía ir bien, era lo que tenía que hacer. Le dijeron que me convenciera de que les ayudase. Es lo que me dijo él, que le ayudase. Rubiales me dice que le tengo que ayudar con un vídeo en Doha porque le están llamando acosador. Me dijo que lo hiciera por sus dos hijas que estaban llorando”, añadió ante la Fiscalía. En la escala del viaje en Doha, Rubiales publicó el vídeo en el que daba su versión sobre lo ocurrido y pedía disculpas, pero sin la ayuda de Hermoso.
“Le decían a mi familia que yo había sido muy importante, que me lo merecía y que me intentaran convencer para que ayudase a que se restara importancia al acto. ¿Si se utilizó a mi familia para convencerme? Claro. Ahí había 100-200 familiares, no sé por qué justamente se paró con la mía”, confesó la jugadora. Sin embargo, Jorge Vilda negó en las entrevistas posteriores a este hecho haber coaccionado a la jugadora, ni directamente ni por medio de su familia. Este martes 10 de octubre, Vilda declara ante la Fiscalía por lo ocurrido.
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