Cómo hacer en casa unas pastillas de caldo concentrado saludables, según una endocrina

Una alternativa natural y casera que podemos usar para cocinar sopas rápidas y deliciosos guisos

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Caldo de pollo y verduras.
Caldo de pollo y verduras.

El caldo casero es uno de los básicos de la cocina de invierno. Ya sea para cocinar una reconfortante sopa o como base para preparar deliciosos guisos, dominar la técnica de un caldo es un requisito fundamental. Tanto en su versión vegetal como en su versión con algo de carne (pollo, ternera…) o pescado, el caldo es un ingrediente de fondo de nevera indispensable para las noches invernales.

Sin embargo, hacer un buen caldo requiere un tiempo considerable que en el día a día muchos no tenemos. En estos casos, es común acudir a las pastillas instantáneas como solución fácil, rápida y económica. El uso de las pastillas de caldo de carnes, verduras o pescado es un hábito muy común en las cocinas de los hogares españoles, incluso también para algunos de los grandes cocineros del mundo.

A pesar de lo común de este producto, no es ningún secreto que médicos y nutricionistas no son partidarios de su consumo. Esto se debe a su alto contenido en sodio, potenciadores de sabor y grasas de dudoso origen que lo convierten en un alimento perjudicial para la salud cardiovascular. Aunque no tiene por qué haber ningún problema al consumir este ingrediente de forma esporádica, existe una alternativa natural y casera que permite enriquecer las recetas y crear sopas rápidas y podemos consumir tantas veces como queramos.

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En el libro Los 100 grandes platos de la cocina española (Planeta Gastro), se recoge una receta de pastillas de caldo, facilísima y muy fácil de hacer, creada por la doctora especialista en Endocrinología y Nutrición Teresa Lajo. Estas pastillas duran semanas en el frigorífico, incluso meses si se guardan en el congelador, por lo que podemos hacer cantidad un par de veces al año y tener siempre a mano un caldo casero para nuestras sopas, guisos y todo lo que nos apetezca.

En cuanto a los ingredientes de esta pastilla de concentrado de caldo, se podrán usar las carnes y verduras que más nos gusten, siempre incluyendo las hortalizas con mayor sabor, el puerro y las zanahorias. El único ingrediente poco común de este producto es el agar-agar, una gelatina que proviene de un alga marina comestible y tiene el poder de espesar los líquidos en forma de gelatina muy nutritiva. Este producto se puede encontrar en herbolarios y supermercados como Mercadona, Carrefour o Alcampo.

Pastillas de caldo de carne y verduras

Tiempo de elaboración: 1 hora y 30 minutos

Raciones: 8 cubos

Ingredientes:

  • 150 g de carne roja o ternera picada y limpia.
  • 150 g de verduras variadas, eligiendo las que más nos gusten, pero sin que falte puerro y zanahoria. Evitar las que suelten mucha agua.
  • 1 diente de ajo pelado
  • 1 tomate pequeño de pera
  • 150 g de sal gorda
  • 85 g vino blanco, tinto o de cocinar
  • 1 clavo de especia
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharada de hojas de perejil
  • Un manojo de hierbas aromáticas (opcional)
  • 2 g de agar agar, en polvo

Elaboración:

  1. Picamos las verduras en trozos muy pequeños.
  2. Ponemos en una cazuela todos los ingredientes, menos el agar agar. Cocinamos a baja temperatura con la cazuela tapada para que las verduras suelten toda el agua. Después, quitamos la tapa y dejamos cocer, siempre a temperatura baja para que no se queme, durante más o menos una hora, hasta que pierda toda el agua, vigilando que no se pegue.
  3. Batimos bien el resultado y volvemos a introducir en la cazuela. Debemos mantenerlo a baja temperatura e ir removiendo durante unos 10 minutos para evitar que se pegue.
  4. Pasados estos minutos añadimos el agar agar y subimos ligeramente la temperatura sin dejar de remover, durante otros 5 minutos.
  5. Dejamos enfriar y guardamos en frigorífico en un tarro o en cubitos, donde lo podemos conservar mucho tiempo, ya que la sal es un buen conservante. También podemos conservarlo en el congelador, puesto que la sal evitará que se congele.