Veto a inversores en mercado inmobiliario en Países Bajos da oportunidad a los jóvenes

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La Haya, 19 jun. La prohibición de alquilar a terceros una vivienda en los primeros cuatro años posteriores a su compra en algunos barrios de Países Bajos está dando una oportunidad real a adquirir una primera vivienda a jóvenes con ingresos medios en decenas de municipios, según una investigación del Registro de la Propiedad.

Unas 2.000 viviendas en barrios de todo el país donde están restringidos los inversores fueron compradas por individuos o parejas como primera vivienda durante el último año, según un estudio científico publicado este lunes, en el que participaron la Universidad de Ámsterdam y la Erasmus de Róterdam, además del Registro de la Propiedad en Países Bajos.

Esta es una de las medidas más importantes del Gobierno neerlandés para frenar el auge de los inversores inmobiliarios privados, que dejan fuera del mercado a las personas de ingresos medios que buscan comprar su primera vivienda. Desde 2022, decenas de municipios neerlandeses usan esta medida, incluido en Ámsterdam, Róterdam, Utrecht y La Haya.

En los últimos años, los inversores privados han aprovechado las bajas tasas de interés y el trato fiscal ventajoso para comprar cada vez más bienes inmuebles en barrios céntricos para alquilarlos a terceras personas como negocio, lo que ha agravado la escasez de viviendas en Países Bajos y ha disparado aún más los altos precios de las casas en compra y alquiler.

El estudio no detectó que los inversores afectados por esta restricción se hubieran trasladado a barrios donde no se aplica esta norma y hayan elevado los precios a base de pujas altas.

Los investigadores creen que, gracias a esta medida que prohíbe comprar una casa para alquilarla durante los primeros cuatro años, aumentará aún más la oferta disponible para los primeros compradores, puesto que, aunque la medida existe desde enero del año pasado, muchos municipios no la introdujeron hasta finales de año.

Esta no es la única herramienta introducida en este sentido. Una de las medidas más importantes fue la subida del impuesto de transferencia para los inversores.

De esta manera, los compradores de viviendas que no serán su residencia deben pagar un impuesto del 8 % sobre el precio de la compra, mientras que los menores de 35 años que adquieren su primera casa están exentos de esta tasa si la vivienda no supera los 400.000 euros.

Para el resto de los casos que no entran en estos dos perfiles, se aplica un impuesto de transferencia del 2%.

En general, las diferentes medidas introducidas por el Gobierno neerlandés para disuadir a los inversores en el mercado inmobiliario han logrado un gran avance, según datos publicados en abril del año pasado por el Registro de la Propiedad, que contabilizó 51.000 viviendas compradas por los inversores 2021 en Países Bajos, un 42% menos que en 2020.

La crisis inmobiliaria es uno de los grandes problemas que afronta el gobierno neerlandés, que designó a un ministro de Vivienda, Hugo de Jonge, para tratar de buscar soluciones a un problema que ha disparado los precios tanto de la compra como de los alquileres en todo Países Bajos. EFE

ir/cat/mah