Natalia de Molina: “Aunque nos cueste admitirlo, todos somos un poco racistas, machistas y aporofóbicos”

La actriz presenta ‘Asedio’, la película de Miguel Ángel Vivas en la que se sumerge en el mundo de los antidisturbios y destripa una trama de corrupción. “Lo que no funciona es el sistema”, indica

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La actriz Natalia de Molina, en la presentación de 'Asedio'
La actriz Natalia de Molina, en la presentación de 'Asedio'

Natalia de Molina (Linares, 1990) es una actriz todoterreno. Capaz de marcar los pasos en comedias costumbristas anunciadas a bombo y platillo entre partidos de un mundial de fútbol, de interpretar papeles nada fáciles en series de temática delicada y de convertirse en la intérprete más joven en ganar dos Premios Goya -como revelación en Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013) y en Techo y comida (2015), como protagonista-.

En su palmarés también está su exigencia a la hora de insuflar vida a sus personajes, por eso los críticos consideran que su participación en Asedio, la película de Miguel Ángel Vivas que se estrena este viernes, es una de sus mejores interpretaciones de los últimos años. “Fueron cinco semanas con un nivel de intensidad y de supervivencia muy heavy”, indica la actriz a Infobae España. “La película no da respiro, luego eso queda precioso y parece fácil, pero hay mucho trabajo detrás”.

En Asedio, De Molina es Dani, una policía novata que, durante una misión, destapa una trama de corrupción en la que están involucrados sus compañeros. Intenta delatarlos, pero la jugada maestra de éstos va desvelando infinidad de capas delictivas. El espectador viaja entre los márgenes del bien y del mal; entre los valores de ella y los prejuicios que vertebran la sociedad.

“Ha sido un gusto poder hacer un arco interpretativo así”, declara. Para la intérprete, lo “interesante” de Dani es que “es un personaje gris que toma decisiones morales constantemente” y que lleva a la audiencia a palpitar con su transformación. “Es una mujer que huye hasta que dice ‘no puedo más’”, un ultimátum vital “justificado en la adrenalina y la tensión de la supervivencia”.

Tráiler oficial de 'Asedio'

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Misoginia y racismo

Asedio muestra a un cuerpo de antidisturbios que abusa de la fuerza y del poder. También un racismo y machismo que, en ocasiones, justifica lo anterior. “Hay de todo, como en todos los trabajos”, responde De Molina sobre si considera que la descripción que se hace en la película sobre el gremio se ajusta a la realidad. “Son policías pero, ¿quién no ha tenido prejuicios ante personas por una cuestión de color de piel, de clase o de género?”. La intérprete considera que la cinta de Vivas es “autocrítica”, apuntando a la sociedad que se pone una venda y no se considera parte del problema.

“El racismo, el machismo, la aporofobia... aunque nos cueste admitirlo, lo tenemos todos”, apunta contundente. “Las cosas que no entendemos las rechazamos”, por eso considera que Asedio prueba a hacer metáfora de la idea de parar, mirar al otro y atreverse a “cambiar lo que sabemos que no funciona, que es el sistema”.

Natalia de Molina en 'Asedio' (Sony)
Natalia de Molina en 'Asedio' (Sony)

De Molina también ha tenido la oportunidad de meterse en la piel de una policía cuyo trabajo es denostado por sus compañeros por su condición femenina. “Siempre me han llamado mucho la atención esas mujeres que consiguen entrar y formar parte de ambientes que son, históricamente, predominantemente masculinos”, argumenta. La intérprete considera que, en general, no sólo entre los antidisturbios o en aquellas labores que los libros de Historia recogen como hitos masculinos, “las mujeres tenemos que demostrar el cuádruple”.

“El mundo es bastante misógino”, una declaración que la actriz traslada a la pantalla con Dani, que ha de soportar comentarios de todo tipo mientras intenta que la misión no se descontrole. “Muchas veces nos podemos sentir ninguneadas con el mansplaining, nos infantilizan, son paternalistas con nosotras”, afirma.

Sororidad entre escenas

Contra la fuerza motriz que evoca un escenario distópico para las mujeres, siempre quedará la unión. La intensidad del rodaje permitió a Natalia de Molina encontrar un refugio emocional en Bella Agossou, su compañera de reparto cuyo personaje es trascendental para el viaje caótico de Dani. Ambas se dedican palabras de admiración en la entrevista con este medio.

“Ella, con dos Goyas, es una profesional, me aconsejó y me acogió”, indica Agossou. “Natalia de Molina forever”, bromea entre risas. “Es muy bonito ver esa visceralidad, es una actriz súper instintiva que se dejaba la piel”, afirma De Molina, que admite que la relación de ambas fuera de la pantalla es un símil de la que desarrollan sus personajes en la ficción. “Sororidad, compañerismo y cuidarnos la una a la otra, porque la película es muy intensa y ha sido un trabajo duro”, concluye.