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Compró una casa sin saber que era la de Spider-Man y ahora le llegan cartas de niños de todo el mundo

Jack Shi dice sentir “responsabilidad” desde que descubrió que tiene la misma dirección que los cómics de Marvel asignaron a Peter Parker

Un hombre sonriente de cabello gris y camiseta roja con el logo de Spider-Man sostiene cartas. Detrás, una casa con número 20 y un buzón con el nombre de la calle.
Jack Shi recibe cartas dirigidas a Spider-Man desde que compró la casa de Ingram Street en Queens que Marvel asignó al superhéroe y a la tía May (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Jack Shi, un ciudadano de origen chino de 64 años, recibe cartas de niños de todo el mundo dirigidas a Spider-Man desde que compró, hace tres años, la casa del número 20 de Ingram Street en el barrio de Forest Hills, en el distrito de Queens, Nueva York: la dirección real que los cómics de Marvel asignaron al superhéroe y a su tía May como hogar familiar.

Shi adquirió la propiedad sin saber que se trataba de un lugar de peregrinación para los seguidores del Hombre Araña, una condición que la vivienda arrastra desde hace décadas y que creció con el auge de la franquicia cinematográfica protagonizada por Tom Holland.

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“La gente viene de Irlanda, Inglaterra, Italia. Siempre sacan fotos. Y muchos estadounidenses saben que esta es la casa de Spider-Man”, declaró Shi. “Spider-Man es el espíritu de Estados Unidos. Es un héroe”.

El propietario asume su rol con convicción. “Siento una leve responsabilidad porque Spider-Man es el espíritu americano. Si vivo aquí, debo actuar como Spider-Man”, afirmó. “Si alguien quiere tomarse una foto, digo que sí”.

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Niños sentados en escaleras de edificio. Algunos dibujan y escriben. Tienen dibujos de Spider-Man, papeles, lápices. Un buzón de correos, taxis y autobuses en la calle.
La casa de Spider-Man en Forest Hills se convirtió en un punto de visita para fans de Marvel y el interés creció con la franquicia protagonizada por Tom Holland (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre la correspondencia que recibe Shi figuran dibujos y cartas de menores de distintos estados del país.

Un niño llamado Julius, de Dakota del Sur, escribió en abril: “Spider-Man, ¿cómo haces las cosas que haces, como salvar el mundo?”.

Otro menor, Cooper, invitó al superhéroe —y también a Deadpool— a ir a su casa a ver televisión. La familia de Kannon, un niño de Nebraska, llegó a invitar a Spider-Man al quinto cumpleaños del pequeño.

La dirección figura en Google Maps como la residencia del Hombre Araña, aunque la fachada de la vivienda aparece difuminada en la plataforma.

Jack Shi, de 64 años, sonríe en la entrada de su casa en Queens, Nueva York, mientras sostiene varias cartas de niños dirigidas a Spider-Man.
Google Maps identifica la dirección de Ingram Street como la residencia de Spider-Man, aunque la fachada de la vivienda aparece difuminada en la plataforma (Google Maps)

Esa visibilidad digital multiplica el flujo constante de visitantes que llegan al cruce de Union Turnpike y Metropolitan Avenue, atraídos tanto por el universo Marvel como por el estreno de Spider-Man: Brand New Day, la más reciente entrega cinematográfica de la franquicia.

La conexión entre Ingram Street y el universo del superhéroe no se limita a la dirección.

Frank Torres, vecino de 76 años que lleva tres décadas en la calle, reveló que los anteriores propietarios de la casa de Shi se apellidaban Parker, el mismo apellido del alter ego de Spider-Man.

“Los Parker me lo contaron, y fue muy fácil deducir que quien escribió la historia tenía que conocer a esa gente”, declaró Torres, detective retirado.

Jack Shi, de 64 años, sonríe en la entrada de su casa en Queens, Nueva York, mientras sostiene varias cartas de niños dirigidas a Spider-Man.
Niños de distintos estados de Estados Unidos envían dibujos y cartas a la dirección de Spider-Man en Nueva York con preguntas, invitaciones y saludos (Jack Shi/NY Post)

El mismo vecino señaló que la ficción también tomó prestado el apellido de otra familia del barrio para uno de sus villanos. Terry Osborne, que vivía al otro lado de la manzana, comparte apellido con Norman Osborn, el alter ego del Duende Verde.

Torres aclaró que la familia Osborne no tenía nada de villana: “Eran extremadamente amables y maravillosos, e incluso su hijo se disfrazaba de Santa Claus y regalaba cosas a los niños del barrio”.

La postura de Shi contrasta con la de otros propietarios de viviendas ligadas a la cultura popular. Los dueños de la casa de Albuquerque donde se rodó Breaking Bad debieron lidiar durante años con visitantes no deseados antes de vender la propiedad.

El streamer Adin Ross fue el mejor postor y pagó más de 1,3 millones de dólares por el inmueble. “Este es el lugar donde quería vivir. Es un lugar emocionante”, dijo Shi.

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