Por qué el Mundial 2026 puede sumar presión a las cuentas externas de Argentina y cuáles son los factores que impactan

La Copa mundial FIFA representa un motivo de celebración para los hinchas argentinos, pero también genera alerta por la salida de divisas

Guardar
fans-hinchas-argentinos-mundial-de-qatar-2022
La selección argentina en Qatar. REUTERS/Carl Recine

El próximo Mundial de fútbol 2026 podría intensificar la presión sobre las cuentas externas argentinas debido al posible aumento en la demanda de divisas para viajes al exterior, en un contexto donde los saldos negativos por turismo muestran cierta moderación, pero continúan siendo relevantes.

Así surge de un informe del IERAL, de la Fundación Mediterránea, que resaltó que en 2025 se registró un déficit de divisas cercano a USD 7.200 millones asociado a la cuenta de viajes, cifra que casi triplicó el déficit del año anterior.

Aproximadamente la mitad de este saldo negativo se concentró en el primer trimestre, impulsado por un verano con una alta presencia de argentinos viajando al exterior, en particular a Brasil.

Los datos oficiales de viajeros internacionales correspondientes a febrero permiten observar las tendencias iniciales del año.

En 2025 se registró un déficit de divisas cercano a USD 7.200 millones asociado a la cuenta de viajes, cifra que casi triplicó el déficit del año anterior (NA)
En 2025 se registró un déficit de divisas cercano a USD 7.200 millones asociado a la cuenta de viajes, cifra que casi triplicó el déficit del año anterior (NA)

Durante el primer bimestre del año se observó una reducción del 10% en la cantidad de argentinos viajando al exterior respecto al mismo período de 2025.

Al mismo tiempo, el turismo receptivo mostró un incremento del 4% en comparación con los primeros dos meses del año anterior. Este comportamiento abre la posibilidad de recuperar dinamismo en el sector mediante la generación de divisas.

“De esta forma, se mantiene un déficit persistente y marcado durante los meses más fuertes de turismo de verano, pero moderadamente menos deficitarios que los del verano anterior. En febrero la diferencia entre emisivo y receptivo, superó el millón de turistas”, señaló el IERAL.

El desbalance de los primeros dos meses del año (-2,2 millones de turistas) resultó levemente inferior al del mismo período del año anterior (-2,6 millones), y también se ubicó por debajo de los registros de 2017 y 2018, cuando se alcanzaron máximos históricos de turismo emisivo, aunque las diferencias no son significativas.

Respecto a la demanda de divisas por turismo, las proyecciones preliminares para el inicio de 2026 indican que la salida de dólares por turismo emisivo en el primer trimestre sería menor que en el mismo período de 2025, aunque se mantendría por encima de los USD 4.000 millones.

Las proyecciones preliminares para el inicio de 2026 indican que la salida de dólares por turismo emisivo en el primer trimestre sería menor que en el mismo período de 2025 (Getty)
Las proyecciones preliminares para el inicio de 2026 indican que la salida de dólares por turismo emisivo en el primer trimestre sería menor que en el mismo período de 2025 (Getty)

Los ingresos por turismo receptivo rondarían los USD 1.500 millones, por lo que el déficit de la balanza turística continuaría siendo considerable.

Para el IERAL, uno de los factores que podría explicar la ligera merma del turismo emisivo durante el verano es el hecho que en algunos casos los argentinos se reservaron la posibilidad de viajar al exterior durante el Mundial.

El informe señala que hay al menos 5 factores que llevan a pensar que habrá un flujo importante hacia el evento más importante del fútbol:

  1. El tipo de cambio es más favorable en comparación con el último Mundial (en ese momento el tipo de cambio para hacer turismo era muy elevado, cercano al doble del actual en términos reales, con alta brecha cambiaria);
  2. Se realiza en un destino mucho más conocido para los argentinos que viajan al exterior;
  3. Se realiza en sedes mucho más cercanas, en distancia, tiempo de viaje y factores culturales;
  4. La conectividad es mucho más económica que el último Mundial por mayor oferta de vuelos (y también por la distancia);
  5. Muy posiblemente sea el último mundial de Messi

“Esto implica también otro factor de presión en el tipo de cambio y las reservas para lo que resta del año, por motivo del desbalance de la cuenta de viajes. De todas maneras, sería de impacto acotado en relación con otros flujos de divisas, como el turismo de verano”, afirmó el IERAL.

Cuatro adultos, tres hombres y una mujer, con expresiones de asombro y euforia, sentados en la mesa de un restaurante adornado con colores argentinos. Hay vasos y platos
El tipo de cambio es más favorable en comparación con el último Mundial (Prisma Cine)

Y sostuvo que conviene poner en perspectiva el impacto del turismo dentro de la demanda total de divisas, ya que existen otras fuentes de presión más relevantes. Durante los últimos procesos electorales, la demanda de divisas para atesoramiento fue cerca de cinco veces superior al déficit de la cuenta de viajes.

El flujo mensual de importaciones de bienes suele equipararse al déficit generado por el turismo. Además, las obligaciones del Tesoro para afrontar vencimientos de deuda pueden superar la demanda generada por los viajes.