En la recta final de la operatoria de este viernes el dólar libre descontó las bajas que había exhibido en la mayor parte de la rueda y vuelve a ser ofrecido a 925 pesos para la venta, el mismo valor del cierre del jueves. Con un dólar mayorista que finalizó a 350,10 pesos, la brecha cambiaria quedó en 164,2 por ciento. “La autoridad monetaria toleró el pequeño deslizamiento del tipo de cambio mayorista, que alcanzó hoy el nivel más alto desde el 14 de agosto pasado”, comentó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.


El próximo lunes 6 de noviembre las sucursales bancarias de todo el país no abrirán para la atención al público por la celebración del Día de las trabajadoras y trabajadores bancarios. Tampoco operarán las cámaras compensadoras que actúan en la liquidación y compensación de las operaciones.
El dólar libre ajusta la baja de este viernes a solo cinco pesos, a $920 para la venta en el reducido mercado informal. El billete registra una caída de 70 pesos o un 7,1% a lo largo de la semana.


El ex ministro de Economía Domingo Cavallo estimó este viernes que la inflación mostrará un salto en noviembre para ubicarse nuevamente en la zona del 12% y aseguró que ese será el promedio mensual que deberá afrontar el próximo gobierno durante 2024, nivel que implica una tasa del 300% anual. También pronosticó que habrá una devaluación del tipo de cambio oficial después de la segunda vuelta del 19 de noviembre que llevará el dólar importador cerca de los $500 que reciben hoy los exportadores, algo que sumará presión a los precios.
La cotización “blue” del dólar pasa a caer diez pesos pasado el mediodía, a $915 para la venta. En el transcurso de la última semana el dólar libre anota un fuerte descenso de precio de 75 pesos o un 7.8 por ciento.

Las reservas internacionales brutas exhibieron una muy gradual recuperación este jueves, con un incremento de USD 3 millones, para finalizar en los 21.876 millones de dólares.

La mayoría de los productores agropecuarios son optimistas por el 2024, rechaza la dolarización y en el escenario de balotaje prefieren la fórmula que encabeza Javier Milei a la de Sergio Massa.

El dólar oficial totalmente planchado se vuelve cada día más insostenible. El atraso cambiario es tal que hay que remontarse al arranque del 2017, en pleno gobierno de Mauricio Macri, para asistir a una situación similar. Ahora todas las miradas de los inversores apuntan al 21 de noviembre: es el primer día hábil luego del balotaje (ya que el lunes 20 es feriado) y se esperan cambios rápidos en la política cambiaria.

Esta vez al mercado argentino le tocó subir. Los movimientos parecen un juego de azar. Un día es rojo y al siguiente, verde. No hay tendencia porque nadie tiene certezas sobre el resultado de las elecciones. El analista financiero Salvador Vitelli definió esta actitud cambiante de los inversores con una frase feliz: “Hay días Milei y hay días Massa”.
El dólar libre subió diez pesos a $925 para la venta. El dólar contado con liquidación un peso a $885 y el dólar MEP 24 pesos a $875 por unidad.
El Banco Central compró ayer USD 5 millones en el mercado de cambios y desde las elecciones acumula un saldo positivo de USD 700 millones.
Los bonos en dólares subieron hasta 5,7% y el riesgo país anotó su mayor baja en siete jornadas (queda en 2.546 puntos). El petróleo se disparó casi 3% tras la decisión de la Fed de mantener las tasas altas (5,25-5,50%) en Estados Unidos.



