Empezó a soplar “viento de cola” para la Argentina: ¿tendrá Alberto Fernández la suerte de Néstor Kirchner?

Estados Unidos anunció que no subirá las tasas por largo tiempo. Debilitó al dólar e hizo subir a las materias primas. La economía local podría beneficiarse, tal como ocurrió durante el primer gobierno kirchnerista.

Néstor Kirchner y Alberto Fernández.
Néstor Kirchner y Alberto Fernández.

Wall Street dejó totalmente atrás los efectos de la pandemia, a sólo seis meses del gran impacto que sufrió el mercado a mediados de marzo. Ahora la noticia que le dio un fuerte impulso a los activos financieros es que la Reserva Federal no tiene la menor intención de subir las tasas de interés. Una noticia ideal para los países emergentes y que también debería ayudar a impulsar a los bonos argentinos.

Ayer fue el primer día de cotización de los nuevos títulos que surgieron del canje, aunque lo hicieron en el “mercado gris”, es decir adelantándose a la espera de la entrega de los bonos por parte del Gobierno que está prevista para el próximo lunes. Y si bien hubo poca liquidez, las principales especies arrojaron un rendimiento de alrededor del 11,5% anual en dólares. Es la famosa “exit yield”, que marca a qué tasa cotizará la deuda argentina en los mercados.

Pero las novedades que llegan de Estados Unidos deberían ayudar a una mejora adicional de los precios de los títulos argentinos y una caída del rendimiento en poco tiempo. Concretamente, el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, explicó la semana pasada que el objetivo ahora es que la inflación no supere el 2% anual “en promedio”, pero ya dejó de ser el “techo”. Esto significa que el organismo sería más permisivo si hay algún repunte inflacionario debido a la fuerte emisión de moneda. En todo caso, no se apurará en absoluto a subir las tasas, ya que esto podría ponerle un freno a la reactivación que está mostrando la economía estadounidense, aún impactada por los efectos del Covid-19.

El dólar devaluado internacionalmente, tasas de interés bajísimas y la soja firme conforman el nuevo escenario que debería favorecer a la economía argentina y alentar una recuperación. Son las mismas condiciones que tuvo Néstor Kirchner a partir de 2003 y que permitieron un ciclo de elevado crecimiento

La contracara de la emisión monetaria récord por parte de la Reserva Federal y la tasa cero es la debilidad del dólar. Y cuando la moneda norteamericana se debilita suben las materias primas, como viene pasando especialmente con el oro, pero también los productos agropecuarios. La soja también muestra un precio más sostenido por encima de los USD 330 y no falta quienes aventuran que podría acercarse a los USD 400 a fin de año.

Un dólar devaluado a nivel internacional y productos primarios al alza representan un verdadero “viento de cola” para la Argentina. Lo que parecía una pandemia que terminaría de aplastar a los países emergentes derivó en algo totalmente distinto. Pero la cuestión es estar preparado para aprovechar ese envión.

Este contexto se asemeja a lo sucedido durante el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007), por supuesto dentro de otro contexto. Pero por aquellos años, también hubo tasas ultrabajas (el ex titular de la Fed, Alan Greenspan, preparaba la burbuja que estalló en 2008), un dólar débil y la soja que había cotizado a USD 150 durante el gobierno de De la Rúa superó cómodamente los USD 400 en promedio. En la crisis del campo de 2008 había tocado máximos de USD 600.

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, el banco central de los Estados Unidos.
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, el banco central de los Estados Unidos.

La economía creció a “tasas chinas” por varios años. Algunos economistas dieron en llamar aquel fenómeno como “soja y suerte”, es decir le quitaban mérito al gobierno de Néstor Kirchner y atribuían la reactivación a factores externos.

Pero ningún proceso es exactamente igual al otro. Quizás las dos grandes diferencias actuales sean las siguientes: la desconfianza de los inversores sobre la Argentina es todavía mayor que en aquella época y en aquellos años el superávit fiscal superaba los 4 puntos del PBI, otorgándole al gobierno un enorme margen de maniobra. Ahora, en cambio, el déficit se encamina a un récord y al contrario representa una gran restricción para la recuperación.

Seguí leyendo:

Últimas Noticias

Plantean sumarse al plan de salvataje: un grupo de acreedores de Vicentin busca evitar la quiebra de la agroexportadora

Se trata del Fideicomiso Acreedores Granarios Vicentin. No se brindaron detalles de la propuesta. Los integrantes del grupo adelantaron que invitarán a participar “a todo aquel que quiera aportar a este proyecto transformador para el agro argentino”

Empresas de transporte de pasajeros del interior denuncian discriminación del Estado y advierten que no pueden pagar salarios ni cumplir con el servicio

Un comunicado de la cámara del sector señala que las compensaciones cubren apenas el 70% de los salarios mientras que en el AMBA superan ampliamente ese costo

La AFIP reglamentó las exenciones del impuesto al cheque a los medios electrónicos de pago

Se estableció el mecanismo para que las administradoras de sistemas de cobro por código QR y las empresas dedicadas al servicio electrónico de pagos accedan a la exención del Impuesto sobre Débitos y Créditos

España registró una inflación interanual de 5,6% en noviembre, récord en 29 años

El aumento fue impulsado por los precios de los alimentos y los combustibles, mientras que cayó ligeramente el costo de la electricidad

El FMI y el dólar: qué piensa el organismo sobre el tipo de cambio y la brecha

El Fondo Monetario tuvo distintos diagnósticos sobre la situación del tipo de cambio en la Argentina en los últimos años. Para algunos analistas, la solución llegaría con una aceleración en la suba de la divisa mayorista
MAS NOTICIAS
Información provista porInvertir Online