Según allegados a la empresa, las plantas están paradas desde el comienzo de la semana pasada y los empleados están abocados a tareas de mantenimiento
Según allegados a la empresa, las plantas están paradas desde el comienzo de la semana pasada y los empleados están abocados a tareas de mantenimiento

La compañía procesadora y exportadora de granos Vicentín detuvo parte de sus operaciones de molienda en en el país en momentos en que busca reestructurar deuda tras entrar en cesación de pagos la semana pasada. Según señalaron fuentes reservadas a Infobae, el mayor exportador de productos de soja en Argentina el año pasado, no está moliendo en sus dos plantas de Rosario (Ricardone y San Lorenzo).

“Las plantas están paradas desde el comienzo de la semana pasada y los empleados están abocados a tareas de mantenimiento. Tienen con los sueldos al día y cobraron el medio aguinaldo de diciembre”, sostuvo una fuente vinculada a la empresa. “A las plantas no entra materia prima por lo que no hay procesamientos ni producción”. No obstante, se destacó que la compañía dio respuesta a un reclamo de la Sociedad de Bolsa de Rosario y que se comprometió a regularizar la situación con los productores. “No hay soluciones mágicas”, aclaró, sin embargo.

En la respuesta a la Bolsa de Rosario, que reclamó la regularización de su deuda, la procesadora detalló que la normalización de su situación “no podrá alcanzarse sino enderezando todos sus esfuerzos al objetivo de volver a alcanzar su más plena actividad productiva, lo cual demanda ineludiblemente enfocar los recursos disponibles, en primera medida, a normalizar sus relaciones con quienes son su contraparte natural en ese empeño: los productores”.

La semana pasada el poderoso grupo anunció que inicia un proceso de reestructuración de su deuda estimada en 300 millones de dólares
La semana pasada el poderoso grupo anunció que inicia un proceso de reestructuración de su deuda estimada en 300 millones de dólares

Vicentín indicó que afrontará todos sus compromisos, volviendo a su actividad productiva, al tiempo que remarcó que para ello –con la asistencia de sus asesores profesionales- se encuentra abocada a la elaboración de un plan de negocios “que se adecue a la coyuntura actual y la determinación de las medidas de toda índole (industrial, comercial, regulatorias, etc) que lo hagan factible”.

Es preciso insistir en que no hay sujeto más interesado en superar esta contingencia que Vicentín, pero también es imperativo comprender que no hay soluciones instantáneas a circunstancias de la magnitud de la que enfrentamos. Por tal motivo, no bien tales medidas puedan ser articuladas en un plan general, serán inmediatamente comunicadas a nuestros productores y demás interesados”, destacó.

Cabe recordar que la semana pasada el poderoso grupo anunció que inicia un proceso de reestructuración de su deuda estimada en 300 millones de dólares. Mediante un comunicado, el principal exportador de harina y aceite de soja y socio del gigante mundial Glencore de la planta de crushing (molienda del poroto) más importante de la región anunció que sus negocios “se han visto negativamente afectadas por un contexto de crisis recurrentes, aumento de tasas de financiamiento, cierre de mercados y el incremento permanente del costo argentino”.

Vicentín indicó que afrontará todos sus compromisos, volviendo a su actividad productiva, al tiempo que remarcó que para ello –con la asistencia de sus asesores profesionales- se encuentra abocada a la elaboración de un plan de negocios

A partir de la comunicación, la compañía de capitales locales señaló que “evaluando distintas alternativas y trabajando para poder cumplir los compromisos adquiridos” lo que significa que comienza un proceso de reestructuración de sus pasivos.

Desde Vicentín explicaron que están atravesando un “stress financiero” y que “es un tema de liquidez no de solvencia”. Es decir, hace hincapié en que el problema que los aqueja es de caja y no de falta de ingresos. Pero en el mercado entienden que el conflicto podría crecer.

“El problema es importante por el tamaño del jugador. Vicentín es el de mayor capacidad de molienda, junto a Glencore tienen la planta más importante para exportar soja con valor agregado –aceite, harina, pellets de cáscara, aceite desgomado y lecitina– y esto lo deja en las puertas del default”, explicó un hombre fuerte del sector.

El ex presidente Mauricio Macri el año pasado en el puerto de Timbúes
El ex presidente Mauricio Macri el año pasado en el puerto de Timbúes

Para que se entienda su peso, durante el 2018 las exportaciones de la empresas en lo que se refiere a granos y subproductos significaron 6,3 millones de toneladas lo que 8% del total nacional y ocupando el sexto lugar detrás de Cargill, Cofco, ADM, Bunge y AGD.

El otro inconveniente que presenta es que el principal acreedor de la compañía es el Banco Nación. Aunque Vicentín contaba con algunas líneas de crédito del exterior para exportar, el 80% de su deuda ($18.400 millones) son con el Nación.

Respecto de este punto, Javier González Fraga, quien finalizó su mandato al frente del Banco Nación, señaló en el agasajo a la prensa que Vicentín “enfrenta un problema de liquidez por una tormenta perfecta de concentración estacional de pago de cosechas a productores, con baja de precios de mercado, reducción de la prefinaciación de exportaciones de luz bancos por la caída de depósitos en dólares y alto costo del crédito en pesos, junto a la aceleración de la liquidación de divisas de exportadores para escapar al posible aumento de retenciones”.

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