Las Gigantes: una medalla de bronce que vale mucho más que eso

En una participación histórica el seleccionado femenino de básquet le ganó a Cuba por 75 a 66. Para el columnista, el logro de las chicas argentinas va más allá de ingresar en el medallero

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Las jugadoras de Argentina celebran
Las jugadoras de Argentina celebran al vencer a Cuba en el partido por el tercer lugar. EFE/Osvaldo Villarroel

Hace unos cuantos años, bajo el lema de “Celébrate Humanity” (Celebrar Humanidad), el olimpismo lanzó unos spots con la entrañable locución de Robin Williams. Uno de ellos mostraba una posta nigeriana femenina celebrando locamente un tercer puesto. El texto decía algo así como “hay quien dice que no se festeja una medalla de bronce. Son aquellos que jamás ganaron una “.

En un día con muchas emociones en modo celeste y blanco, con la medalla de oro conquistada en tenis por Facundo Díaz Acosta a la cabeza, también hubo festejos en ciclismo, aguas abiertas y handbol, esa idea del COI ayuda justificar la arbitrariedad de, por encima de todo y sin menosprecio por nada, poner en valor el podio del básquet femenino.

Solo para empezar, jamás la Argentina había alcanzado una semifinal panamericana en esta especialidad. Es más, la buena chance que tuvo hace cuatro años en Lima se frustró cuando no pudo jugar ante Colombia por un error administrativo respecto de la indumentaria para utilizar. En Santiago, en una tarde soñada, derrotaron de punta a punta a un siempre exigente equipo cubano que cuenta con un historial de siete medallas panamericanas, incluida tres doradas. Es decir, un rival con historia y prestigio.

Fue una medalla de bronce que vale mucho más que eso.

Entre otras cosas porque permite visibilizar aunque sea un poco una disciplina que, con justa razón, en nuestro país identificamos a fuego con la actividad entre varones. Es frecuente ver cada fin de semana en los partidos de los más chiquitos a algunas chicas entreveradas con los chicos de Pre mini, mini o Sub 13. Con sabiduría, se permite esta excepción para no dejar fuera del juego cuando no alcanza para armar equipos femeninos.

Cómo suele pasar con un montón de disciplinas a las que solo se les da visibilidad cuando algo sale bien en un panamericano o un olímpico (mea culpa del señor de la tele) el solo hecho de que un puñado de pibas pregunten en casa donde pueden ir a jugar al basquet le habrá puesto el moño al precioso regalo que acaban de hacerse y hacernos las llamadas Gigantes.

Las Gigantes, dirigidas por Mauricio
Las Gigantes, dirigidas por Mauricio Santángelo, se repusieron tras haber perdido el sábado en semifinales ante Brasil, por 77-57. Alejandro Pagni/Santiago 2023 via Photosport.