En los últimos años, en la Argentina se realizaron numerosas películas de género terror y fantástico. Sin embargo, a éstas les es muy difícil conseguir pantallas o apoyos. En su gran mayoría, se realizan de manera independiente y tienen muchas dificultades para conseguir salas comerciales. De todos modos, la mayoría de los realizadores son entusiastas y fanáticos que logran filmar sus películas contra cualquier adversidad. El interés por este tipo de cine en nuestro país crece cada vez más. Teniendo como foco de difusión festivales como Buenos Aires Rojo Sangre, que ya tiene 19 ediciones, Terror Córdoba y 1000 Gritos, realizado en Punta Alta, Buenos Aires.

Demián Rugna no es un improvisado y aunque su nombre sea poco conocido en los grandes medios de comunicación, lleva años trabajando por el cine de terror en la Argentina con películas como No sabés con quién estás hablando, Malditos sean y su última producción Aterrados. Esta se estrenó en mayo de este año pero se mantuvo pocas semanas en cartel. Sin embargo, la crítica fue muy positiva y tuvo mucha repercusión en festivales internacionales como el BA Rojo Sangre, Morbido Film Festival (México), Montevideo Fantástico (Uruguay), Film NOX Fest (Uruguay) y en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Aterrados se basa en la historia de tres vecinos de una misma cuadra empiezan a sufrir episodios paranormales. Mezcla el terror y el suspenso. En las últimas semanas, su director anunció que fue convocado por Guillermo Del Toro para realizar una nueva versión del film.

Demián Rugna, Guillermo del Toro y el guionista Sacha Gervasi
Demián Rugna, Guillermo del Toro y el guionista Sacha Gervasi

¿Cómo recibirte la noticia de que Aterrados fue elegida por Guillermo Del Toro para hacer una remake?

– Hace un año que estaba avanzando con una productora muy importante para realizar la remake pero a partir de septiembre, Guillermo se comunicó conmigo por mail y cambió todo porque pasé a hacerla con el más importante de Hollywood en este momento. Creo que si tendría que sintetizar mis sentimientos en ese momento fue de una gran sorpresa y felicidad. Fue un año donde el cine argentino fue muy golpeado y recibir este reconocimiento sobre el final es una alegría inmensa. Sentís que todo el esfuerzo realizado desde el under no fue en vano.

¿Qué creés que llamó la atención de Aterrados?

– Guillermo me dijo principalmente lo que más le gustó fue que la película propone algo que logra con creces: asustar y generar miedo. Además, me ha dicho cosas muy lindas resaltando que soy una persona que sabe contar historias que, aunque parezca sencillo, no muchos lo logran.

¿Cómo fue el contacto con Guillermo del Toro?

– Fue a través de una amiga, la directora mexicana Issa López. Ella está trabajando con él y tuve la suerte de conocerla este año y ella le habló sobre mí. Si bien, yo me lo encontré a él en un festival en Bruselas, Aterrados le llega por ella que fue la que me apadrinó.

¿En qué consiste el proyecto? ¿Quiénes te acompañarán en el equipo?

– El proyecto es una remake adaptada al mercado norteamericano. Me van a acompañar el productor de la película original Fernando Díaz, que será el productor ejecutivo. Por otro lado, Demian Salomón será el único actor argentino que participará. Él estuvo en la película original. Ahora, necesito enfocarme en terminar el primer guión y después iré viendo qué sucede. Si fuera por mi me llevaría a todos. Por otro lado, Del Toro será productor a través de Fox Searchlights y el guionista Sacha Gervasi va a ser el encargado de la adaptación de los diálogos.

¿Dónde se podrá ver?

– Todavía no hay una fecha definida. Pero el beneficio de trabajar para una multinacional de la industria del cine y encima con el nombre de Del Toro es que va a ser una película grande que se va a ver en todos los cines del mundo. A diferencia de lo que sucede acá que siempre que estrenamos estamos peleando por un puñado de salas y porque no nos saquen de cartel al poco tiempo. Es la ventaja de estar trabajando con esta gente que me van a poner en una ventana alrededor del mundo. Recién nos estamos poniendo a trabajar con el tema del guión y todavía no puedo adelantar mucho por un tema contractual.

¿Qué te ocurrió al enterarte que Steven Spielberg también la vio?

– Fue muy loco cuando Del Toro me dijo que estuvo hablando toda una noche con él sobre una escena en particular de la película y le prometió que le pasaría el link. Yo no podía creer. Estaba solo sin testigos y pensaba cuando cuente esto no me lo va a creer nadie. Fue muy divertido, me agarré la cabeza y no podía pensar en nada. Encima, de camino a Los Ángeles, había visto en el avión había visto su documental y pensaba que importante fue este tipo para el cine y apenás aterrizo me cuentan esto. Fue muy bizarro.

En el set
En el set

¿Cómo ves el cine de género en la Argentina?

– Creo que cada año se está consolidando mucho más. No es un grupo de entusiastas, freakies y fanáticos haciendo cine, si bien lo somos, hemos logrado profesionalizarnos un montón y romper un montón de barreras, ingresar a muchos festivales en el mundo, de aceptación de gran parte del público de nuestro país. Si bien falta mucho, estamos dando pasos firmes para que en la Argentina se busque hacer más y mejor cine de este tipo.

En los últimos años desde el INCAA se creó la sección Blood Window en Ventana Sur y el festival de Pinamar con el mismo nombre buscando impulsar este tipo de cine. ¿Creés que ese apoyo es real y concreto?

– El Instituto de Cine se hizo cargo de muchas de las películas y propuestas que nosotros venimos haciendo hace más de 20 años. En los últimos diez años, el mismo tuvo una apuesta bastante fuerte ya que antes estábamos medio relegados. Desde la vuelta de la democracia hasta el año 2008, muy pocas películas de terror argentinas se estrenaron en el cine comercial. Además, éramos bastante discriminado y relegados en el INCAA por los jurados y por los que tomaban las decisiones. Desde esa fecha, hubo un cambio generacional que hizo que se empiece a mirar con ojos más jóvenes y aceptarlas. La creación de Blood Window y del festival de Pinamar complementa una mirada que apuesta al género. Este tipo de cine en nuestro país siempre se lo mide con los grandes tanques de Hollywood y tenemos el estigma de su industria que se basa en el entretenimiento. Tenemos que buscar la manera de convivir con ellos sin que uno elimine al otro. Creo que Aterrados podría ser una de las películas que lo logra, a pesar de que al cine fueron muy pocas personas, internacionalmente le fue muy bien. Esperamos que el INCAA deje de ser parte de este boicot a la cultura y empiece a funcionar como lo hacía antes ya que por más apoyo que le den al género empieza a mermar en cantidad de producciones que se están apoyando dejando a la deriva a un montón de películas y proyectos. Si retira los apoyos va a caer todo el cine argentino y es lo que veo que está sucediendo.

¿Cómo lo ves en Latinoamérica el avance del cine de terror y fantástico?

– Hay una nueva corriente que también está creciendo en varios países, como la venezolana La casa del fin de los tiempos, o La casa muda. México también tiene una gran producción. En todos los casos, se sustenta con el fanatismo de los realizadores, la autogestión y que amamos este género que nos da muchas perspectiva de venta en el extranjero.

¿En qué otros proyectos estás trabajando?

– Con Fernando Díaz veníamos trabajando en la parte II de Aterrados pero este nuevo proyecto hace que todas las energías queden enfocadas en la remake. Primero vamos a ir porque Aterrados salga bien y si es así no nos para nadie. Estamos ultimando los detalles del estreno de No sabés con quién estás hablando, que es una comedia negra que filmé a la par de Aterrados pero se estrenará durante el primer trimestre de 2019. Es muy argentina ya que explora la idiosincrasia del ser nacional.

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