
Colombia ganó y ganó bien, pero vamos a hacer la valoración de siempre: la cualitativa, respecto a las circunstancias del partido, y la cuantitativa, con los números que dejó la selección Colombia.
Por eso, vamos a repartir este análisis en: un partido a la altura de las circunstancias; Jhon Córdoba; Luis Javier Suárez; otra circunstancia del juego; y cómo siguen los días para la selección Colombia, teniendo ya la acumulación que tiene con el mundial y los traslados. Vamos por partes.
Vamos por la cualitativa: un partido a la altura de las circunstancias. Habíamos mencionado, en la previa de este partido, lo que podría significar para Colombia ganarle a Ghana, una selección que no está acostumbrada a tener la posesión del balón, más allá de que le tocó, en algún punto frente a Croacia, asumir el protagonismo del juego.
PUBLICIDAD
Afortunadamente, Colombia entendió que el protagonista tenía que ser Colombia. El favoritismo lo tenía Colombia y los jugadores lo asumieron de esa forma.
Cuando se batea en el marcador, tras la anotación de Jhon Arias, Colombia regula un poco. Incluso, para el segundo tiempo, Néstor Lorenzo prefirió sacar a James Rodríguez para darle la posesión del balón al rival e introducir a un jugador como Richard Ríos, que le iba a permitir tener algo de manejo, pero con salidas rápidas constantes. Tenía a Gustavo Puerta como interior, pero también a Richard Ríos. Y, sin la figura del diez, se puede utilizar mucho más la rapidez de jugadores como Lucho Díaz, como Jhon Arias y como Luis Javier Suárez.
PUBLICIDAD
Hasta ahí, todo bien con la selección Colombia, que después, con el pasar de los minutos del segundo tiempo, necesitaba algo de manejo. Estuvo bien, hasta un punto, darle protagonismo a Ghana, que no iba a crear mucho peligro, pero que iba a dejar muchos espacios.
Lorenzo es muy inteligente: sabe cómo jugarle a ciertas selecciones, y Colombia se acostumbra a ese molde, justamente, de una forma camaleónica, de saber cómo tiene que jugar dependiendo de las circunstancias. Le regalaron espacio y creó peligro.
Es más: Colombia, creo, tuvo un resultado corto, pero con el ingreso de Juanfer comenzó a darle el manejo que era lo que esperábamos. Al final, un triunfo que significa jugar los octavos de final frente a la selección de Suiza. Eso es lo próximo que viene para la selección Colombia. En lo cualitativo, diez de diez.
PUBLICIDAD
Otra circunstancia del partido: Jhon Córdoba sale lesionado, infortunadamente, en los primeros minutos del juego e ingresa Luis Javier Suárez. Y decidimos que tenemos que hacer una valoración también cuantitativa. La cualitativa la acabamos de hacer hace un momento. Ahora vamos con la cuantitativa.
En la cuantitativa, y con el ingreso de Luis Javier Suárez, el desarrollo con Jhon Córdoba pudo haber sido parecido o diferente; no lo sabemos, no vamos a especular, pero sí en lo que sucedió. Aparece posesión de Colombia: 61% con respecto al 39% de Ghana. No hay ninguna novedad, pero aquí quería detenerme en un ítem: el gol esperado.
PUBLICIDAD
El gol esperado es una probabilidad que se marca en la calidad del remate que tiene un jugador respecto a que pudo haber sido gol. No todos los goles esperados, o cómo se maneja este ítem: si fue gol, marca más que una opción de gol que no fue, pero que puede llegar a tener una calidad diferente. ¿Por qué? Porque se miden varias circunstancias. Después lo hablaremos. Sin embargo, aquí me quería detener en este ítem.
Colombia terminó con un gol esperado de 2,04. Quiere decir que Colombia pudo haber anotado más de una vez; solo lo hizo en una oportunidad. ¿Carece de gol la selección Colombia? No. Eso quiere decir que se están creando muchas opciones de gol. A veces hay jugadores que están pecando por ansiedad. Luis Javier Suárez es uno de ellos. Lucho Díaz es otro.
PUBLICIDAD
Lucho, por ejemplo, anota y le invalidan el gol por fuera de lugar, cayendo en la ansiedad propia de un tipo que asume su rol de protagonista, de tener el mejor nivel competitivo en este momento en la selección Colombia, pero que esperaba, según su expectativa —la que nos genera él y la que tenemos nosotros—, meter por lo menos un gol por partido. Lo que pasa es que es muy fácil decirlo en los clubes y otra cosa es hacerlo en las selecciones. Entonces, es un poco más complicado para Lucho Díaz que, asumiendo el rol de protagonista, no pueda haber anotado.
Y cae en esas imprecisiones, ¿en qué? En no estar ajustado al último defensa para no caer en fuera de lugar, porque la definición la tiene. Pese a que, en algunos momentos, también ha pecado en querer rematar de una forma apresurada, a veces sin perfil real o ángulo de tiro, y allí está pecando Lucho Díaz.
PUBLICIDAD
Pero lo bueno es que Colombia está creando muchas opciones y alguna va a terminar concretando, no solo Lucho, sino también sus compañeros, para que le den a Colombia esa posibilidad frente a Suiza de poder conseguir el resultado que se está esperando.
La valoración cuantitativa quiere decir que, en este momento, Colombia crea muchas opciones; falta en definición, pero es el último paso, justamente, para seguir logrando las anotaciones. Por ahora, Colombia sigue evolucionando en su juego y permite que sigamos soñando.
Ya hicimos, entonces, la valoración cualitativa: diez de diez, y la cuantitativa: nueve de diez.
¿Qué viene para la selección Colombia, teniendo en cuenta el viaje hacia Vancouver? Es la acumulación de muchos viajes.
Colombia empezó todo su periplo de este mundial en campamento base de Guadalajara. Hablando solo de mundial, porque acuérdense de que ya había estado en San Diego, en Guarne, Antioquia, y en Bogotá.
PUBLICIDAD
Cuando empieza el Mundial: campamento base Guadalajara; se traslada hacia Ciudad de México; regresa a Guadalajara; juega su segundo partido allí; luego viaja hacia Miami para el tercer partido y posteriormente a Kansas City, que es desde donde originamos este videoanálisis, y ahora tiene que trasladarse hacia Vancouver.

Es la sumatoria de muchos viajes, muchos traslados: concentraciones, hotel, entrenamientos y demás. Y apenas su primer partido fue el 17 de junio. Y en esta oportunidad, que ya estamos a 4 de julio, es la acumulación de muchas circunstancias. Físicamente, los jugadores están terminando cada vez más extenuados, más cansados.
El cuerpo técnico de la selección y sus preparadores físicos están cada vez armando un cuadro diferente para que la selección no solo tenga una regeneración muscular adecuada, sino que tengan toda esta preparación física de una forma distinta, y para la prevención de lesiones. Esperemos que lo de John Córdoba no vaya por esa línea, pero la circunstancia nos da para pensar que es muy probable que esta acumulación de traslados, de entrenamientos y de partidos le esté pasando factura a algunos jugadores, porque cada vez se ven más pesados.
PUBLICIDAD
Ahora es momento de que se prime la recuperación fisiológica del jugador y que los entrenamientos sean un poco más distendidos. Nunca hemos podido conocer realmente cómo es un entrenamiento completo. Solo una oportunidad pudimos ver algo, pero no cómo se lleva ese día a día. Y afortunadamente Colombia ha gozado de que es el último partido de cada una de las fechas, incluida la de los dieciseisavos de final, para que la recuperación sea mejor.
Lo que pasa es que el próximo martes tendrá un día menos de descanso con respecto a Suiza, que jugó hace ya dos días. Pero la recuperación de la selección Colombia nos da para pensar, y la estrategia que arma Néstor Lorenzo —es decir, todo lo que envuelve a la selección como tal—, que se viaja en esta oportunidad tres días antes del partido. Normalmente era dos días antes; es decir, se pudo haber viajado: el partido es el martes, es el domingo.
Sin embargo, en esta oportunidad viaja durante este sábado para ganar tiempo, un día de descanso y, además, por la diferencia horaria, teniendo en cuenta que ya viajando a Canadá se va a manejar de una forma diferente: menos siete; es decir, una hora menos con respecto a Bogotá. Así que veremos cómo sigue evolucionando la selección Colombia. No: menos dos con respecto a Bogotá, porque allá es a menos siete y Bogotá es menos cinco. Ahí está la corrección hecha, pero hay que tenerlo en cuenta también.
Por ahora la selección goza de buena salud y esperemos que lo de John Córdoba no sea grave. Pero esperemos también cómo evoluciona en la parte física, en la que los jugadores lo están dejando todo. Y la actitud en esta selección no se negocia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Jhon Córdoba no seguiría con la selección Colombia en la Copa del Mundo 2026: esta es la razón
El delantero chocoano fue titular con la Tricolor ante Ghana, pero tuvo que ser sustituido al minuto 7 por un choque con un defensor del equipo rival

México vs. Inglaterra: hora y dónde ver en Colombia el partidazo de los octavos de final del Mundial 2026
El local sueña con pasar por primera vez a los cuartos de final en su historia, mientras que el equipo inglés busca ser protagonista, 60 años después

El exjugador Zlatan Ibrahimović llenó de elogios a Colombia tras el partido ante Ghana por el Mundial 2026: “Serán una amenaza”
Tras la victoria en Kansas, que aseguró el pase a octavos, el exdelantero sueco elogió el control del juego y la confianza del plantel de Néstor Lorenzo. También destacó el ambiente que generan los aficionados en los estadios
Brasil vs. Noruega: hora y dónde ver en Colombia el duelo entre Vinicius Jr. y Erling Halaand por el Mundial 2026
El duelo de los octavos de final de la Copa del Mundo tendrá un choque de superestrellas tanto del Real Madrid como del Manchester City

