Un director técnico con pasado en Independiente Medellín confesó que tuvo depresión: “Demoré dos años en salir de ahí”

El entrenador contó que ese momento oscuro de su vida se debió al retiro del fútbol profesional como jugador

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El actual director técnico de Bogotá F.C. aseguró que la duda de haber sido buen futbolista profesional le generó una profunda depresión durante dos años, que le confesó a sus padres - crédito Un Break/YouTube

Sebastián Botero, exfutbolista colombo-estadounidense, reconocido por su trabajo en las divisiones menores del Independiente Medellín y actual entrenador del Bogotá F.C., reveló uno de los episodios más difíciles de su vida: la profunda depresión que enfrentó tras retirarse del fútbol profesional. El técnico confesó que atravesó cerca de dos años de lucha emocional antes de encontrar nuevamente un propósito, una experiencia que hoy comparte con la intención de visibilizar un problema que afecta a muchos deportistas cuando termina su carrera.

Botero, nacido el 4 de julio de 1986 en Ames, Indiana, construyó gran parte de su trayectoria en el fútbol colombiano. Como jugador se desempeñó entre 2003 y 2015, mientras que posteriormente encontró su vocación en los banquillos y en la formación de jóvenes talentos. En el Independiente Medellín dirigió categorías inferiores, conquistó títulos juveniles y llegó incluso a asumir la dirección técnica del primer equipo de manera interina en distintos momentos. Sin embargo, detrás de esa carrera ligada al fútbol existió una batalla silenciosa que pocos conocían.

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Botero confesó que la conexión con la psicóloga, que fue recomendada por el médico de su familia, fue la clave para el éxito de su terapia - crédito Un Break/YouTube

El entrenador recordó que el momento más crítico llegó después de colgar los guayos. La transición a una nueva etapa de la vida fue mucho más compleja de lo que imaginaba y terminó afectando seriamente su salud mental. “Tuve una depresión muy grande cuando me retiré del fútbol profesional. Fueron casi dos años muy difíciles”, relató en entrevista con el podcast Un Break. Según explicó, para las personas que lo rodeaban resultaba impactante verlo atravesar esa situación, especialmente porque siempre había sido una persona alegre, optimista y llena de energía.

El golpe emocional fue tan fuerte que llegó a perder el sentido de propósito que durante años le había brindado el deporte. Botero confesó que sentía que su vida había quedado vacía tras abandonar las canchas y que no encontraba una razón clara para seguir adelante.

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Botero llegó a la dirección técnica del Deportivo Independiente Medellín en abril de este año y su último partido fue en la Copa Libertadores ante Estudiantes de la Plata - crédito DIM
Botero llegó a la dirección técnica del Deportivo Independiente Medellín en abril de este año y su último partido fue en la Copa Libertadores ante Estudiantes de la Plata - crédito DIM

Uno de los momentos que más recuerda ocurrió cuando decidió pedir ayuda a su familia. En aquel entonces todavía vivía con sus padres y una mañana se levantó sintiéndose completamente desorientado.

Recuerdo que me levanté muy mal y fui al cuarto de mis papás. Le dije a mi papá que necesitaba ayuda porque no me sentía bien, no me sentía preparado para seguir con la vida y estaba completamente perdido”, contó.

La reacción de su padre fue inmediata. Alarmado por la situación, contactó al médico de confianza de la familia para buscar orientación. Fue entonces cuando recibió una recomendación que terminaría siendo determinante para la recuperación del exjugador.

El médico le sugirió acudir a una psicóloga en la que tenía plena confianza. Según le explicó, había observado cambios muy positivos en otras personas que habían pasado por consulta con ella. Botero aceptó la recomendación y encontró en la terapia el camino para reconstruirse emocionalmente.

El hoy entrenador destacó la importancia de encontrar un profesional con quien exista una verdadera conexión. A su juicio, muchas personas buscan ayuda psicológica esperando resultados inmediatos, pero el proceso se vuelve más difícil cuando no logran generar confianza con el terapeuta. “Conecté muy rápido con ella y eso fue fundamental. Muchas veces la gente cree que por ir a terapia ya todo está solucionado, pero si no existe una conexión real con el profesional, el proceso se complica porque no se genera la confianza necesaria”, explicó.

Durante dos años asistió a terapia para superar aquella etapa. Aunque reconoció que el camino fue largo, también aseguró que la experiencia terminó transformando su manera de entender la vida.

En la fotografía aparecen cuatro entrenadores con pasado en el Deportivo Independiente Medellín. De izquierda a derecha, Hernán Gómez, Leonel Álvarez, Julio Comesaña y Sebastián Botero - crédito DIM
En la fotografía aparecen cuatro entrenadores con pasado en el Deportivo Independiente Medellín. De izquierda a derecha, Hernán Gómez, Leonel Álvarez, Julio Comesaña y Sebastián Botero - crédito DIM

Botero reveló que uno de los mayores aprendizajes fue comprender que su valor como ser humano no dependía exclusivamente de lo que había conseguido como futbolista profesional. Durante mucho tiempo había asociado su identidad a su carrera deportiva, algo que cambió gracias al trabajo personal que realizó. “Entendí que mi valor no estaba solamente en haber sido futbolista profesional. Mi valor iba mucho más allá de eso y tenía que ver con la persona que soy”, afirmó.

Hoy, varios años después de aquel difícil episodio, Sebastián Botero se encuentra enfocado en su carrera como entrenador. Tras consolidarse como uno de los formadores más importantes del Independiente Medellín y dirigir en varias ocasiones al equipo profesional de manera interina, asumió recientemente el reto de liderar al Bogotá F.C. en propiedad.

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