Bogotá queda en alerta por riesgo de apagón y posible alza de $50.000 en facturas

El Grupo Energía Bogotá advirtió que las líneas Chivor Norte y Sogamoso deben estar listas en 2027 para evitar problemas de suministro

Billetes de Colombia
Colprensa
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Bogotá enfrenta una alerta energética por el riesgo de cortes en el servicio si en el próximo año no entran en operación las líneas de transmisión Chivor Norte y Sogamoso, dos proyectos considerados clave para reforzar el suministro de electricidad en la capital, Meta y Guaviare.

De acuerdo con la información publicada por El Tiempo, la advertencia fue hecha por el presidente ejecutivo del Grupo Energía Bogotá, Juan Ricardo Ortega, quien respaldó lo dicho por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, durante una plenaria del Senado. El jefe de la cartera aseguró que “Bogotá está cerca de un apagón”, debido a una línea de transmisión que no ha podido avanzar.

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En su intervención, Gómez anunció que radicará un proyecto de ley con mensaje de urgencia para conseguir $1,2 billones destinados a atender la crisis del sector eléctrico. Sin embargo, Ortega advirtió que lo que no se podrá evitar es el “golpe en el bolsillo” de los usuarios por el aumento que tendrían las tarifas de gas y energía.

Grupo Energía Bogotá, Juan Ricardo Ortega - crédito Grupo Energia Bogotá
Grupo Energía Bogotá, Juan Ricardo Ortega - crédito Grupo Energia Bogotá

Líneas atrasadas y riesgo de suministro

Según Ortega, la central hidroeléctrica del Guavio, con capacidad para generar 1.250 megavatios, tuvo que aplazar hasta 2028 el mantenimiento que estaba programado para este año, con el fin de ayudar a mitigar el impacto del fenómeno de El Niño. Esa pausa, sin embargo, aumenta la presión para que las líneas Chivor Norte y Sogamoso estén terminadas y funcionando.

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El presidente del GEB explicó que, si esas obras no están listas, Bogotá y la región central quedarían vulnerables, pues con el mantenimiento del Guavio se perdería entre 30 % y 40 % de su fuente más importante de energía. Sin infraestructura de reemplazo, el riesgo sería un recorte en el suministro.

Tenemos todavía un año, pero hay una gente que sigue parando la construcción de las líneas y ya no hay margen de espera alguno”, afirmó Ortega.

La advertencia más concreta es que, si las líneas no están construidas a más tardar en noviembre de 2027, Bogotá podría tener en enero o febrero de 2028 problemas serios de suministro, al igual que Meta y Guaviare. El proyecto Chivor Norte transportará 230 kilovoltios de energía, mientras que Sogamoso tendrá una capacidad de 500 kilovoltios.

El problema es que ambas obras llevan años de retraso por oposición de comunidades y decisiones de autoridades ambientales como el Ministerio de Ambiente y la Anla. De estos proyectos se habla desde hace cerca de 15 años, pero su ejecución se ha demorado alrededor de una década.

Alzas en gas y energía golpearían hogares

El GEB sostiene que Chivor Norte tiene un avance general del 81 % y le faltan 92 torres de las 367 proyectadas. Sogamoso, por su parte, registra un avance del 68 % y aún requiere 345 torres de las 853 estimadas.

La demora ya afecta a Bogotá y la Sabana. Según Ortega, proyectos de data centers, hyperscalers y desarrollos urbanísticos no tienen garantía de suministro de energía y no han podido arrancar. “Sin las líneas, no hay electricidad. Hasta que no tenga líneas, Bogotá no tiene cómo crecer y cómo construir un futuro en este nuevo mundo”, afirmó.

Primer plano de un quemador de estufa de gas encendido con llamas azules vibrantes, rodeado por las rejillas de soporte de hierro fundido.
El Grupo Energía Bogotá advirtió que las líneas Chivor Norte y Sogamoso deben estar listas en 2027 para evitar problemas de suministro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El impacto se sentiría principalmente en el norte y occidente de la capital, zonas que dependerían de esas redes. En cambio, proyectos de transporte masivo como el metro de Bogotá y el Regiotram de Occidente no se verían afectados, porque cuentan con la línea La Virginia - Nueva Esperanza, del holding brasileño Alupar, que llega por el sur de la ciudad.

A la alerta eléctrica se suma la crisis del gas. Ortega aseguró que Colombia viene importando ese hidrocarburo desde 2024 a precios superiores a los de producción nacional. Según sus cálculos, el país tendría que comprar gas a 20 o 23 dólares el millón de BTU, cuando en Colombia costaba 5 dólares.

El directivo estimó que el alza del gas podría representar cerca de $20.000 mensuales adicionales para hogares que hoy pagan entre $30.000 y $40.000. Si se suma un eventual aumento de la energía, calculado en unos $30.000, el golpe total podría rondar los $50.000 al mes.

Ortega también advirtió que la crisis amenaza a empresas distribuidoras y mencionó el caso de Air-e, que, según dijo, lleva más de un año sin pagar sus cuentas. Por eso consideró fundamental el aporte de $1,2 billones solicitado por Hacienda para evitar que la crisis financiera del sector se profundice.

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