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Claudia Bahamón reveló su lucha con la depresión posparto y destacó la importancia de la salud mental materna: “No era capaz de mirar a los ojos a mi bebé”

Claudia Bahamón relató que la depresión posparto estuvo marcada por la autocrítica y la culpa, incluso en un contexto de estabilidad familiar. La presentadora señaló que llegó a pensar que el nacimiento de su segundo hijo podría afectar negativamente la vida de su primogénito

Claudia Bahamón reveló que su padre tuvo un hijo fuera del matrimonio con una prima - crédito @claudiabahamon/Instagram
Claudia Bahamón, presentadora de televisión, relató que sufrió depresión posparto tras el nacimiento de sus hijos Samuel y Luca - crédito @claudiabahamon/Instagram
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Claudia Bahamón, reconocida presentadora de televisión, decidió hablar públicamente sobre la depresión posparto que enfrentó tras el nacimiento de sus hijos Samuel y Luca.

Durante su participación en un pódcast, la conductora relató episodios de aislamiento, emociones intensas y la dificultad de conciliar su vida profesional con su bienestar emocional, colocando en la agenda pública la importancia de la salud mental en la maternidad.

La experiencia de Bahamón comenzó luego de dar a luz a Samuel, cuando experimentó un cambio profundo en su estado de ánimo. De acuerdo con su testimonio, prefería mantenerse lejos de su entorno cercano, evitando cualquier visita, incluso la de familiares y amigos. “Quería estar sola, no permitía la presencia de nadie a mi alrededor, ni de mis amigos, ni de mi mamá, ni de mi esposo, y cuando sentía que Samuel estaba cerca, era como si me abrieran el grifo de las lágrimas”, compartió. Esta situación se agravó con la ausencia de su entonces esposo, Simón Brand, quien debió viajar por compromisos laborales, lo que añadió mayor carga emocional a la rutina diaria de la presentadora.

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La presentadora se refirió a los casos de acoso sexual al interior de los medios de comunicación que cobraron impacto en lo corrido de 2026 - crédito @claudiabahamon/Instagram
Bahamón describió que, tras el parto de Samuel, prefería mantenerse alejada de su entorno y evitaba recibir visitas, incluso de familiares - crédito @claudiabahamon/Instagram

La llegada de su segundo hijo, Luca, no fue diferente. Bahamón optó por regresar a su trabajo en radio tan solo dos semanas después del parto, con la intención de retomar la normalidad. Sin embargo, la presión de mostrar una actitud alegre ante el público contrastaba con el malestar que la acompañaba. “Eran tres horas en donde debía tener la mejor actitud; no podía estar triste. Por el contrario, debía encargarme de divertir a los oyentes (...). Pero muy pronto empecé a sentir que llevaba a cuestas la vida del payaso”, confesó, al referirse a la dificultad de aparentar bienestar cuando en realidad se sentía sobrepasada.

La presentadora también habló sobre la autocrítica y la culpa que suelen acompañar a este tipo de crisis. Señaló que, aun reconociendo que tenía una vida estable y una familia amorosa, no encontraba explicación para su tristeza ni para las lágrimas constantes. “Todos los días me preguntaba: Claudia, ¿qué te pasa? Te desconozco. Esta no eres tú (...). Reconozco que eres sensible, pero esta no eres tú. La mente lo puede todo, ¿por qué lloras? ¿Acaso no tienes la vida más linda del mundo?”, relató.

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La presentadora recordó que la situación cada vez era más delicada. “No era capaz de mirar a los ojos a mi bebé, no era capaz de oírlo llorar, ni de tenerlo en mis brazos, la culpa me agobiaba”, detalló la presentadora.

Claudia Bahamón continúa convirtiendo cada aparición pública en un recordatorio de la importancia de los lazos familiares, el amor a los hijos y la posibilidad de encontrar belleza en los momentos simples de la vida diaria - crédito @claudiabahamon / IG
Bahamón recordó que, en los momentos más delicados, le resultaba difícil interactuar con su bebé y la culpa se intensificaba - crédito @claudiabahamon / IG

Bahamón hizo énfasis en la importancia de visibilizar la depresión posparto y de hablar abiertamente sobre los desafíos que enfrentan muchas madres tras el nacimiento de sus hijos. Considera necesario eliminar el estigma, subrayando que la maternidad puede estar acompañada de altibajos emocionales que requieren comprensión y apoyo profesional. Su testimonio busca motivar a otras mujeres a pedir ayuda y a entender que experimentar crisis emocionales después del parto no es sinónimo de debilidad.

La depresión posparto es un trastorno que puede surgir tras el nacimiento de un hijo y afecta a muchas madres, independientemente de su entorno familiar o estabilidad emocional.

Según Mayo Clinic, la llegada de un bebé genera una variedad de emociones intensas, desde la alegría hasta el miedo o la ansiedad, pero en algunos casos puede derivar en depresión. Esta condición no es un defecto de carácter ni una señal de debilidad, sino una complicación médica que requiere atención.

Después del parto, es común que las madres experimenten melancolía posparto, caracterizada por cambios de humor, tristeza, ansiedad y dificultad para dormir, síntomas que suelen durar entre unos días y dos semanas. Sin embargo, la depresión posparto es más grave y prolongada.

Claudia Bahamón sorprende al compartir fotos inéditas de su graduación como arquitecta y desata nostalgia entre sus fans - crédito @claudiabahamon/IG
Bahamón recordó que, en los momentos más delicados, le resultaba difícil interactuar con su bebé y la culpa se intensificaba. - crédito @claudiabahamon/IG

Sus síntomas incluyen estado de ánimo depresivo, llanto excesivo, dificultad para vincularse con el bebé, aislamiento social, alteraciones en el apetito y el sueño, fatiga, irritabilidad, desesperanza, y sentimientos de culpa o inutilidad. Esta condición puede interferir con la capacidad de la madre para cuidar a su hijo y desenvolverse en las tareas diarias. Según Mayo Clinic, la depresión posparto puede comenzar en las primeras semanas después del parto, aunque también puede aparecer meses más tarde.

Las causas de la depresión posparto son diversas e incluyen factores genéticos, cambios hormonales y dificultades emocionales. El riesgo aumenta si existen antecedentes de depresión, eventos estresantes recientes o falta de apoyo social. Si no se trata, puede afectar la relación madre-hijo y causar complicaciones en la familia. Por ello, Mayo Clinic recomienda buscar ayuda profesional ante la presencia de síntomas persistentes o graves, señalando que el tratamiento temprano mejora el pronóstico y favorece el bienestar de la madre y su entorno familiar.

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