Analistas explican el reto que enfrenta Abelardo de la Espriella en el Congreso: “Deberá conciliar y negociar”

Expertos advierten que el presidente electo no cuenta con mayorías automáticas y sostienen que la viabilidad de sus proyectos dependerá de su capacidad para construir consensos, realizar concesiones y sostener diálogo con las diferentes bancadas

Guardar
Google icon
Abelardo de la Espriella hizo llamado al Congreso de la República para poder posesionarse en una guarnición militar - crédito Colprensa
El presidente electo, Abelardo De la Espriella, necesitará construir acuerdos con distintas bancadas para impulsar su agenda legislativa. - crédito Colprensa

La elección de la Presidencia del Senado dejó la primera señal sobre la relación que tendrá el gobierno del presidente electo Abelardo De la Espriella con el Congreso de la República. Para analistas políticos consultados por El Heraldo, el resultado de esa votación evidenció que, aunque el mandatario cuenta con una base importante de congresistas afines, las mayorías no están garantizadas y el trámite de sus proyectos dependerá de la capacidad de diálogo y negociación que tenga con las distintas bancadas.

El analista político y profesor de la Universidad del Rosario, Yann Basset, explicó al medio que De la Espriella llega con la posibilidad de conformar una mayoría legislativa, pero advirtió que esta deberá construirse mediante acuerdos.

PUBLICIDAD

“De la Espriella tiene a priori la posibilidad de tener mayoría, los partidos tradicionales están dispuestos a negociar con él, a hablar, a apoyar su gobierno, pero no es una mayoría automática y en este sentido tiene que ser cuidadoso en conciliar con esta mayoría”, señaló.

El académico añadió que el presidente electo deberá cuidar la relación con el Centro Democrático, el partido con mayor representación dentro de la coalición que hoy respalda al Gobierno.

“No puede darse el lujo en este sentido de pelear con el jefe del partido más grande de esta coalición, es decir con Álvaro Uribe y el Centro Democrático, y si lo hace puede rápidamente perder estos apoyos puntualmente sobre algunos temas”, afirmó.

PUBLICIDAD

Basset también recordó que durante la campaña presidencial De la Espriella construyó buena parte de su discurso alrededor de una crítica a los partidos políticos y a la clase dirigente, una postura que ahora deberá compaginar con el ejercicio del poder.

“Abelardo ganó con un discurso muy crítico de los partidos políticos, de la clase política, etcétera, pero si quiere el apoyo del Congreso, y creo que lo necesita realmente para todo lo que se propone hacer, tiene que ser mucho más conciliador”, concluyó.

El abogado y empresario Abelardo de la Espriella aseguró que su independencia de criterio no lo aleja de lo que representa el expresidente Álvaro Uribe Vélez - crédito @delaespriella_style/Instagram
Analistas consideran que la relación entre Abelardo De la Espriella y el Centro Democrático será determinante para la estabilidad de la coalición de gobierno. - crédito @delaespriella_style/Instagram

“Tendrá que hacer muchas negociaciones y concesiones”

Para Germán Prieto, analista político y profesor de la Universidad Javeriana, la elección del presidente del Senado mostró que el Gobierno entrante aún no tiene aseguradas las mayorías en el Legislativo.

“A pesar de que en el Congreso los medios dicen que ha logrado consolidar unas mayorías, yo pienso que eso está en discusión y justamente lo vimos con la elección del presidente del Senado”, indicó.

A juicio del académico, ese episodio deja claro que el Ejecutivo tendrá que construir acuerdos durante la primera legislatura.

“Eso lo que muestra es que el gobierno electo no tiene el control sobre el Congreso, claramente no tiene las mayorías para que tenga una gobernabilidad suficiente y por lo tanto al menos en esta primera legislatura va a tener que hacer muchas negociaciones y concesiones”, sostuvo al medio.

Prieto agregó que el comportamiento del Congreso responde no solo a afinidades ideológicas, sino también a los consensos que se logren alrededor de cada iniciativa.

“Sabemos que en Colombia, como en la mayoría de democracias, los congresistas no solamente votan por ideología, sino también por los acuerdos a los que se llegue”, señaló.

La primera prueba para el Gobierno

Las declaraciones de los analistas se conocen luego de la elección de las mesas directivas del Congreso, que dejó un primer pulso político para el gobierno entrante.

Durante la elección de la Presidencia del Senado se enfrentaron dos posturas. Por un lado, el Centro Democrático buscó hacer valer su condición de fuerza mayoritaria dentro de la coalición. Por el otro, el Ejecutivo electo respaldó la candidatura del senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, para dirigir la corporación, como suele ocurrir con los gobiernos entrantes.

Finalmente, el senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fue elegido presidente del Senado con el respaldo de diferentes sectores, entre ellos el Pacto Histórico, resultado que mostró que las mayorías en el Congreso deberán construirse en cada votación.

Tras su elección, Henríquez informó que sostuvo una conversación telefónica con el presidente electo.

“Agradezco la llamada del presidente electo. Le reiteré mi compromiso de ejercer la Presidencia del Senado con absoluto respeto por la Constitución, garantizando los derechos de la oposición, independientes y bancada de gobierno”, manifestó.

Además, aseguró que durante su periodo buscará mantener el diálogo entre las distintas fuerzas políticas.

“Trabajaremos con diálogo, responsabilidad y respeto para impulsar todas las iniciativas que beneficien a los colombianos”, expresó.

Honorio Henríquez - Abelardo de la Espriella
Tras ser elegido presidente del Senado, Honorio Henríquez aseguró que trabajará con diálogo y respeto por todas las bancadas. - crédito @SenadoGOVCo/X - REUTERS

Las cuentas del Gobierno en el Congreso

Aunque el Gobierno parte con una base importante de apoyo, todavía necesita sumar votos para alcanzar las mayorías requeridas.

En el Senado, la coalición cercana al presidente electo reúne 38 de las 108 curules: 17 del Centro Democrático, 10 del Partido Conservador, siete de Cambio Radical, tres de Salvación Nacional y una de Creemos. Para aprobar leyes ordinarias necesitará 55 votos, por lo que aún requiere el respaldo de 17 senadores.

En la Cámara de Representantes, los partidos afines al Gobierno cuentan con 60 de las 188 curules: 28 del Centro Democrático, 19 del Partido Conservador, 10 de Cambio Radical, dos de Creemos y una de Salvación Nacional. Allí la mayoría absoluta es de 94 representantes, por lo que el Ejecutivo deberá conseguir 34 votos adicionales.

En ese escenario, el Partido Liberal, el Partido de la U y la Alianza Verde tendrán un papel determinante.

El Partido Liberal cuenta con 13 senadores y 28 representantes, mientras que La U tiene nueve senadores y 12 representantes. La Alianza Verde, por su parte, suma 11 senadores y siete representantes, cifras que podrían resultar decisivas durante la discusión de las principales iniciativas del Gobierno.

Los partidos aún no definen el mapa político

Hasta el momento, Cambio Radical anunció que se declarará partido de gobierno y señaló que acompañará las reformas y proyectos relacionados con seguridad, crecimiento económico y bienestar social.

El Centro Democrático también reiteró que actuará como partido de gobierno y afirmó que seguirá respaldando las políticas del presidente electo.

En contraste, el Pacto Histórico confirmó que ejercerá la oposición durante el nuevo cuatrienio y que definirá de manera unificada su actuación legislativa y el control político al Ejecutivo.

Por su parte, el Partido Liberal, el Partido de la U y la Alianza Verde aún no han oficializado la posición que asumirán frente al nuevo Gobierno. De acuerdo con el Estatuto de la Oposición, las colectividades tendrán plazo hasta un mes después de la posesión presidencial, es decir, hasta el 7 de septiembre, para definir si serán partidos de gobierno, independientes o de oposición.

Rodrigo Lara Restrepo confirmó que el proceso de empalme con el Gobierno de Gustavo Petro comenzó varios meses antes de las elecciones - crédito Rodrigo Lara Restrepo/Facebook
Rodrigo Lara será uno de los encargados de buscar el respaldo de los partidos al Gobierno entrante. - crédito Rodrigo Lara Restrepo/Facebook

“Si quiere gobernar, deberá hacerlo con el Congreso”

El analista Diego Alejandro Pedraza consideró que el resultado de la elección de las mesas directivas no debe interpretarse, por ahora, como una derrota definitiva para el Gobierno entrante.

“En una primera mirada el gran derrotado (tras la elección de mesas directivas) es el gobierno entrante; sin embargo, la tesis es precipitada, toda vez que, de momento, hay un acuerdo mayoritario con todos los partidos para construir la coalición de gobierno”, explicó.

No obstante, advirtió que el verdadero reto estará en lograr que esas colectividades formalicen su respaldo al Ejecutivo.

“Si el ministro Lara logra que los partidos se declaren dentro de la coalición, la derrota no existiría, porque el poder burocrático y legislativo del Congreso quedaría en manos del mismo gobierno. Pero si no lo logra, ahí sí Lara entraría derrotado y con los partidos llenos de poder al interior del Legislativo”, señaló.

Pedraza añadió que la relación del nuevo Gobierno con las demás instituciones también será determinante para su gobernabilidad.

“Si Abelardo quiere gobernar, deberá hacerlo con el Congreso y con las Cortes. Un enfrentamiento directo desde el momento cero minaría su gobernabilidad y dejaría al gobierno arrinconado, listo para gobernar a decreto con la claridad de que la Corte le terminará destruyendo toda su propuesta”, concluyó.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD