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El euro no logra recuperarse en Colombia y acumula fuerte caída en mayo, así se comportó el mercado el 27 de mayo

La moneda europea volvió a cerrar en terreno negativo frente al peso colombiano y mantiene una tendencia bajista durante las últimas semanas

La cotización del euro frente al peso colombiano registró una variación diaria de -0,34% y una volatilidad moderada en el mercado de divisas - crédito Antonio Bronic/REUTERS
La cotización del euro frente al peso colombiano registró una variación diaria de -0,34% y una volatilidad moderada en el mercado de divisas - crédito Antonio Bronic/REUTERS
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El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 27 de mayo de 2026 en un promedio de $4.222,24, lo que representó una caída de $14,27 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,34. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.283,52 y un mínimo de $4.214,64, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

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Las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la estabilidad en Medio Oriente influyeron en el comportamiento del euro frente al peso colombiano - crédito Kai Pfaffenbach/REUTERS
Las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la estabilidad en Medio Oriente influyeron en el comportamiento del euro frente al peso colombiano - crédito Kai Pfaffenbach/REUTERS

En la última semana, el euro ha registrado un descenso del 2,65%, mientras que su variación interanual muestra una caída del 10,81%. El tipo de cambio del euro a peso colombiano ha mostrado una tendencia negativa en los últimos días, marcando una caída sostenida. La volatilidad actual se sitúa en 13,47%, por debajo de la volatilidad de referencia del 16,53%, lo que sugiere un entorno relativamente estable en comparación con períodos anteriores.

Narrativa de mercado

Los mercados financieros internacionales atraviesan una etapa de transición en la que las preocupaciones sobre inflación, crecimiento y geopolítica comienzan a redistribuirse entre Estados Unidos, Europa y las economías emergentes. En las últimas jornadas, la atención se ha desplazado desde el temor inmediato a una interrupción energética global hacia la posibilidad de una moderación gradual de las tensiones en Medio Oriente, especialmente por los avances diplomáticos alrededor de la reapertura del estrecho de Ormuz.

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Este escenario permitió un alivio parcial sobre las expectativas inflacionarias y ha reducido temporalmente la presión sobre activos europeos y monedas emergentes como el peso colombiano.

Dentro de ese contexto, el euro encontró algo de estabilidad luego de varias semanas marcadas por incertidumbre energética y expectativas agresivas de política monetaria. La posibilidad de que el Banco Central Europeo no necesite extender excesivamente el ciclo restrictivo hacia finales de año comenzó a modificar el comportamiento de los inversionistas.

La economía europea enfrenta bajo crecimiento, presiones fiscales y un deterioro de la confianza empresarial por el conflicto entre Rusia y Ucrania - crédito Antonio Bronic/EFE
La economía europea enfrenta bajo crecimiento, presiones fiscales y un deterioro de la confianza empresarial por el conflicto entre Rusia y Ucrania - crédito Antonio Bronic/EFE

Aunque el mercado todavía anticipa una subida de tasas en la próxima reunión del BCE, las apuestas de endurecimiento adicional se moderó gracias a la caída en la percepción de riesgo sobre el suministro global de petróleo y gas.

A pesar de ello, la economía europea continúa mostrando señales estructurales de debilidad. El bloque enfrenta una combinación compleja de bajo crecimiento, presiones fiscales y un deterioro en la confianza empresarial derivado de la prolongación del conflicto entre Rusia y Ucrania. Las advertencias sobre una eventual expansión de las tensiones militares hacia regiones estratégicas como el Báltico o el Ártico han incrementado la cautela de los mercados y mantienen limitada la capacidad de recuperación sostenida del euro frente a otras monedas fuertes.

En Reino Unido, las presiones inflacionarias siguen siendo uno de los principales focos de preocupación. El incremento del tope tarifario energético anunciado por Ofgem amenaza con trasladar nuevamente costos elevados a los hogares británicos, generando riesgos sobre el consumo interno y la estabilidad política del gobierno.

Aunque la inflación de alimentos mostró una desaceleración moderada, el Banco de Inglaterra continúa observando un entorno complejo en el que la energía y los salarios podrían impedir una convergencia rápida hacia la meta inflacionaria. Por esa razón, los operadores aún consideran probable al menos un ajuste adicional de tasas antes de finalizar el año.

El fallo del Consejo de Estado que protege la autonomía del Banco de la República fue recibido positivamente por los mercados y refuerza la confianza en la política monetaria colombiana - crédito Mauricio Dueñas/EFE
El fallo del Consejo de Estado que protege la autonomía del Banco de la República fue recibido positivamente por los mercados y refuerza la confianza en la política monetaria colombiana - crédito Mauricio Dueñas/EFE

Mientras Europa intenta estabilizarse, Estados Unidos mantiene un panorama relativamente más sólido gracias al impulso de sectores tecnológicos asociados a la inteligencia artificial y al aumento de la productividad. Esa dinámica permitió amortiguar parte del impacto económico derivado de la incertidumbre global. Al mismo tiempo, la Reserva Federal conserva una postura prudente y dependiente de los datos macroeconómicos, especialmente del indicador PCE, que continúa siendo la principal referencia para evaluar el comportamiento de la inflación subyacente.

La moderación en las expectativas de nuevas alzas inmediatas por parte de la Fed redujo parcialmente la presión sobre los mercados emergentes. En América Latina, el peso colombiano logró beneficiarse de un entorno internacional menos agresivo para el dólar, aunque continúa condicionado por factores internos relacionados con el frente fiscal, la confianza institucional y la percepción de riesgo político.

En Colombia, el fallo del Consejo de Estado que protegió la autonomía del Banco de la República fue interpretado positivamente por los mercados, ya que fortalece la credibilidad de la política monetaria y reduce preocupaciones sobre posibles interferencias políticas en las decisiones de tasas de interés. Ese elemento adquiere especial importancia en un contexto donde el país aún enfrenta desafíos significativos en materia fiscal y social.

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