Senador de origen colombiano está en medio del escándalo por denuncias de violencia sexual contra otro congresista en Estados Unidos: “Todos habíamos oído rumores”

La difusión de testimonios sobre agresiones dentro del ámbito legislativo estadounidense ha generado presión para que los mecanismos internos se reformen, mientras aumenta el escrutinio sobre la transparencia y la responsabilidad de los representantes involucrados

Guardar
Figuras como el senador de origen colombiano Rubén Gallego y el congresista Eric Swalwell se ven involucradas en un intenso debate sobre rendición de cuentas y transparencia - crédito Brendan McDermid/Reuters
Figuras como el senador de origen colombiano Rubén Gallego y el congresista Eric Swalwell se ven involucradas en un intenso debate sobre rendición de cuentas y transparencia - crédito Brendan McDermid/Reuters

Una serie de acusaciones recientes destapó un patrón de violencia sexual y encubrimiento en el Congreso de Estados Unidos, implicando tanto a legisladores demócratas como republicanos y poniendo bajo escrutinio la cultura política en Washington.

El escándalo también ha alcanzado al senador de origen colombiano Rubén Gallego, que admitió haber ignorado durante años rumores sobre el comportamiento de un colega.

El senador demócrata Rubén Gallego admitió en una rueda de prensa que durante años escuchó rumores sobre el comportamiento de Swalwell pero no los confrontó.

“Todos habíamos oído rumores en Washington sobre Eric Swalwell durante muchos años. Pero nadie pensó que las acusaciones fueran de la naturaleza que finalmente salió a la luz”, declaró Gallego.

El senador, que fue cercano a Swalwell y participó como jefe en su campaña presidencial de 2020, reconoció públicamente que su juicio estuvo “nublado por la amistad”.

Gallego explicó que en el ambiente político de Washington existe una tendencia a normalizar este tipo de rumores. “Mucha gente en Washington trata estas cosas como algo rutinario. Debimos haber encontrado la forma de enfrentarlo”, sostuvo el senador, que nació en Chicago en el seno de una familia de inmigrantes colombianos y mexicanos y prestó servicio en el Cuerpo de Marines en Irak antes de iniciar su carrera legislativa.

Las denuncias públicas contra el demócrata Eric Swalwell y el republicano Tony Gonzales ponen en evidencia la persistencia del acoso sexual bipartidista en el Congreso - crédito Europa Press
Las denuncias públicas contra el demócrata Eric Swalwell y el republicano Tony Gonzales ponen en evidencia la persistencia del acoso sexual bipartidista en el Congreso - crédito Europa Press

Las denuncias, divulgadas por medios estadounidenses, involucran al demócrata Eric Swalwell, representante por California, y al republicano Tony Gonzales, de Texas.

En el caso de Swalwell, varias mujeres aseguran haber sido víctimas de agresiones sexuales, acoso y abuso de poder, episodios que, según los testimonios, ocurrieron en entornos profesionales y en situaciones de marcada desigualdad jerárquica.

Las acusaciones motivaron la suspensión de su campaña a la gobernación y la inminente renuncia a su escaño.

El republicano Gonzales reconoció haber sostenido una relación prohibida con una asesora y enfrenta además denuncias por conductas inapropiadas, incluyendo el envío de mensajes sexuales explícitos a colaboradoras.

Tras conocerse estos hechos, y la posterior muerte de la asesora involucrada, Gonzales anunció que no buscará la reelección.

La repercusión de ambos casos desató un debate en el Capitolio sobre la persistencia de una cultura de silencio y la insuficiencia de reformas implementadas tras el movimiento #MeToo en 2018.

Legisladores de ambos partidos reconocieron que el Congreso enfrenta una crisis de confianza y transparencia. La congresista Alexandria Ocasio-Cortez definió el momento como “un punto de reinicio”, advirtiendo sobre la existencia de estructuras que dificultan las denuncias y protegen a los agresores.

Jackie Speier, excongresista, resalta la urgencia de investigar rápidamente y sancionar conductas ilegales dentro de la Cámara de Representantes - crédito Andrew Harnik/Reuters
Jackie Speier, excongresista, resalta la urgencia de investigar rápidamente y sancionar conductas ilegales dentro de la Cámara de Representantes - crédito Andrew Harnik/Reuters

La excongresista Jackie Speier, impulsora de las reformas de 2018, sostuvo en redes sociales: “En lugar de hacerse de la vista gorda, los miembros de la Cámara deben investigar rápidamente y tomar medidas frente a esta conducta ilegal. Las mujeres no denuncian porque creen que están solas. Se culpan a sí mismas y el agresor se envalentona para continuar”.

Así mismo, el caso de Swalwell ilustra la dificultad para transformar los rumores en denuncias formales. Asesores y periodistas afirman que las advertencias sobre su conducta circulaban desde hace años, sin que se activaran mecanismos institucionales de investigación.

En el caso de Gonzales, la aplicación de las reglas adoptadas tras el #MeToo de 2018 tampoco impidió nuevas infracciones.

El Capitolio de los Estados Unidos se ve a través de hojas borrosas en primer plano bajo un cielo azul claro, con una bandera de EE. UU. a la derecha
Propuestas actuales en el Congreso buscan publicar denuncias, revisar acuerdos confidenciales y reforzar la transparencia de los procesos disciplinarios - crédito AFP

Por su parte, en el Congreso de los Estados Unidos se debate ahora la posibilidad de publicar todas las denuncias de acoso contra legisladores y de transparentar los procesos disciplinarios, así como el uso de fondos públicos en acuerdos extrajudiciales.

La presión política y mediática ha forzado a los partidos a pronunciarse y a plantear reformas que aumenten la rendición de cuentas en ese país.

La voz del senador demócrata, de origen colombiano, Rubén Gallego cobró relevancia especial en la discusión nacional, tanto por su historia de vida como por su papel en la política latina de Estados Unidos.

Su testimonio sirvió para ejemplificar el trasfondo cultural que permite el encubrimiento de abusos y la necesidad de revisar prácticas que perpetúan el silencio en puestos de poder en la nación norteamericana.