Creadora de contenido denunció acoso por un ‘fan’: “Se paraba en el andén de mi casa a mirar mi apartamento”

La víctima afirmó que el sujeto la ha buscado en su lugar de trabajo y que ha contactado a personas cercanas a ella

Guardar
Desintoxicación digital: cómo los intentos de desconexión terminan reforzando el vínculo con la tecnología
La víctima bloqueó al sujeto en sus redes sociales - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Hanna Bernal, una joven creadora de contenido denunció estar siendo hostigada por un sujeto desconocido que la sigue en redes sociales. En el pódcast Conducta Delictiva, relató que lleva bastante tiempo trabajando como influenciadora y haciendo pautas publicitarias.

Su trabajo también lo realiza a través de TikTok. En esa red social, empezó a enlazar personas para que contaran historias sobre distintos temas que abordaba, como por ejemplo, relaciones sentimentales. En una ocasión, apareció la persona que, según afirma, la persigue. “Él dijo que él quería participar y yo lo enlacé. Nos comentó su historia”, detalló.

Tiempo después, el hombre empezó a escribirle por redes sociales, insistiendo en que quería entregarle un detalle por su cumpleaños. “Me mencionaba mucho unos aretes”, precisó.

crédito Luisa González/Colprensa
La joven denunció al sujeto y solicitó una medida de protección - crédito Luisa González/Colprensa

Para la creadora de contenido, ese sujeto ya no era un completo desconocido, porque había notado que solía reaccionar a sus publicaciones y en varias oportunidades respondió a sus historias con mensajes enviados al interno refiriéndose a su físico y pidiendo que se vieran, pero ella siempre se negó. “Yo lo tenía referenciado. Ya sabía quién era”, indicó.

Un día, estando con su hijo cerca de su casa, mientras despinchaba una bicicleta, apareció el sujeto. “Me dijo: ‘Yo soy Diego. Ya te dejé los aretes en la papelería’. Él me dijo eso y yo sentí un vacío. Lo miré, monté al niño en la bicicleta y nos fuimos”, detalló.

La papelería en la que entregó los aretes es familiar. La tía de la creadora de contenido los recibió pensando que era un pedido más que había hecho. “Esa noche me conecté al en vivo, y el tipo empezó a escribir: ‘¿Sí recibiste los aretes? ¿Los recibiste? ¿Los recibiste? ¿Los recibiste?’ Estaba como tan fastidioso, tan insistente, que yo llegué y le dije como: ‘Sí, gracias. Ya’”.

Días después, el hombre volvió a aparecer cuando la joven y una compañera de la papelería estaban llevando una caja para una bodega. El sujeto ofreció su ayuda de manera insistente, pero la víctima se negó. Y, al notar que en redes sociales tampoco la dejaba en paz, lo bloqueó. Entonces, el sujeto se hizo pasar por un amigo suyo, buscó a su mamá y le pidió su número de teléfono; ella no se lo dio.

Primer plano de una persona usando un celular Android negro con la pantalla en modo oscuro, mostrando iconos de aplicaciones sobre un fondo oscuro.
El sujeto asegura ser amigo de la creadora de contenido - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Ella me dijo como: ‘El tipo no está bien, o sea, se le nota. Al primer contacto que uno tiene con él se nota que mentalmente no está muy bien’”, precisó.

A los 15 días, el hombre regresó a la papelería y Hanna lo confrontó: “Le dije: ‘Es incómodo para mí que estés acá porque yo no te conozco y este es mi espacio y lo estás invadiendo. No me gusta’”. El hombre afirmó que estaba interesado en hacer negocios con ella y, tras insistir por mucho tiempo, afirmó que no volvería a buscarla.

La creadora de contenido decidió denunciar los perfiles del sujeto en redes sociales e instauró una denuncia ante la Fiscalía. Sin embargo, el hombre continuó buscándola. “Si iba por ahí unas tres, cuatro veces a la semana, era poquito. Mi mamá muchas veces se enfrentó a él diciéndole que me dejara en paz”, dijo.

También contactó a las personas con las que la joven trabaja en redes sociales y les pedía que le escribieran porque lo tenía bloqueado en redes. “Decía que él necesitaba contactarse conmigo porque me habían llenado la cabeza de cucarachas”.

La víctima ha frenado parte de su vida debido al hostigamiento - crédito Mauricio Dueñas Castañeda/EFE
La víctima ha frenado parte de su vida debido al hostigamiento - crédito Mauricio Dueñas Castañeda/EFE

Días después, el hombre regresó a la papelería e ingresó. Ella y una compañera salieron corriendo y buscaron ayuda de la Policía en un CAI. Cuando volvieron con las autoridades, el sujeto actuó con normalidad, afirmó conocerla y, cuando se le informó que la influenciadora interpondría una denuncia formal en su contra, respondió: “Sí, dale, que lo haga”.

Su respuesta fue parecida cuando la joven dijo que lo denunciaría en redes. “Y el tipo supernormal me dijo como: “Sí, dale, hazla”. Y yo grabándolo y todo".

El acoso continuó. “Él entraba a la papelería y preguntaba por mí. Y en otras ocasiones simplemente pasaba o se paraba literalmente en el andén de mi casa a mirar mi apartamento. O se quedaba en la puerta y timbraba en todos los timbres”, contó.

También suele dejarle en la entrada de su casa dulces y regalos, los cuales terminaban siempre en la basura. En una ocasión, dejó una bolsa roja llena de tornillos, facturas, luces LED y una caja.

Así es el nuevo código QR que porta el uniforma de la Policía Nacional de Colombia. Foto: PONAL
La víctima pidió una medida de protección que está en trámite - crédito PONAL

Tras hacer una denuncia pública, el hombre empezó a publicar videos en redes negando las acusaciones y asegurando que la víctima estaba siendo extorsionada por alguien que supuestamente tenía fotos de ella.

A la fecha, el hombre sigue acosándola. Ella solicitó una medida de protección a las autoridades, la cual se está tramitando y debe pasar por exámenes psicológicos debido a las afectaciones a su salud mental derivadas de la situación de hostigamiento.

“Mi hijo está enterado de la situación y me rompe mucho el corazón. La última vez me dijo: ‘Déjame y yo bajo y hablo con él y que te deje en paz porque está invadiendo tu espacio’”, reveló.

Debido al acoso, dejó de trabajar en la papelería familiar y ya no monetiza en TikTok.