La calificadora S&P Global Ratings rebajó la calificación de Colombia de ‘BB’ a ‘BB-’ en moneda extranjera de largo plazo y de ‘BB+’ a ‘BB’ en moneda local. La situación refleja la fragilidad fiscal del país junto a una elevada carga de deuda y tasas de interés superiores al 14%. La decisión, acompañada de una perspectiva estable, representa un momento clave para la economía colombiana y sus condiciones de financiamiento.
S&P Global Ratings anunció la rebaja de la calificación soberana de Colombia debido a déficits fiscales persistentes, un aumento sostenido de la deuda externa, y la percepción de una política fiscal menos predecible. Según la agencia, esto “eleva los costos de financiamiento e incrementa la presión sobre la moneda local”, lo que influye en el acceso al crédito, restringe la inversión pública y limita las opciones de financiamiento para el Estado.
PUBLICIDAD
Incremento del costo de financiamiento
De acuerdo con la calificadora, persisten déficits fiscales recurrentes y una mayor carga de deuda, lo que incrementa el costo de financiamiento externo y debilita la confianza de inversionistas. La medida obliga al Gobierno a destinar más recursos a intereses, lo que reduce el espacio para la inversión pública y acentúa la vulnerabilidad económica del país.
Asimismo, explicó que “la limitada flexibilidad fiscal, la elevada carga de deuda y la débil posición externa del país” fueron los factores centrales para la decisión. El informe advierte que si el déficit fiscal se amplía o disminuye la capacidad de ajuste económico, podrían aplicarse recortes adicionales. De igual forma, mantiene la perspectiva estable, al estimar que el Gobierno buscará reducir de manera gradual el déficit y sostener un avance económico moderado, con una proyección de 2,5% en 2026, ligeramente por debajo del 2,6% en 2025.
PUBLICIDAD
Credibilidad de la política económica
El comunicado de la entidad indicó que “la política fiscal procíclica está contribuyendo marginalmente al empleo, el consumo y el crecimiento económico, pero las expectativas de inflación han aumentado”. S&P Global Ratings resaltó que la suspensión de la regla fiscal en 2025 y la escasez de reformas tributarias debilitaron la credibilidad de la política económica.
Además, que, “la política fiscal se ha vuelto menos predecible, como lo demuestra la decisión del gobierno de suspender la regla fiscal del país el año pasado”.
Repercusiones económicas para Colombia
La decisión de S&P Global Ratings tiene consecuencias inmediatas sobre el costo de la deuda y la disponibilidad de recursos para inversión pública. Así lo confirmó el investigador de la Universidad Eafit Diego Montañez-Herrera, que considera que la rebaja “no es sorpresa”, ya que responde a desequilibrios estructurales del país, como “déficits fiscales persistentes, mayor deuda externa y deterioro en la percepción de riesgo”.
PUBLICIDAD
Señaló que “Colombia cerró marzo con una de las tasas de endeudamiento más altas desde 2004: marzo cerró casi por encima del 7% en títulos de deuda pública en UVR, y curiosamente, la curva se ha invertido, es decir, los títulos públicos a cinco años rinden más que los de diez años. Normalmente es al revés”.
Destacó el experto que el sector financiero preveía estos riesgos. “El mercado ya lo venía diciendo hace meses (TES, EMBI) y venía advirtiendo”. Además, el Estado debe enfrentar pagos inmediatos a tasas superiores al 14%, lo que reduce la capacidad para inversión pública.

“Al destinar ese dinero a intereses y a la deuda, tenemos menos espacio para la inversión pública y demás proyectos”.
Así las cosas, el deterioro crediticio implica que el Gobierno ahora paga más intereses por su deuda, el peso colombiano enfrenta mayor presión y el acceso a financiación internacional se restringe. La rebaja, además, limita la base de inversionistas, pues algunos fondos solo invierten en países con grado de inversión. Esta situación obliga a ajustes fiscales adicionales y exige mayor supervisión por parte de entidades internacionales.
PUBLICIDAD
Qué dicen las otras agencias
Otras agencias mantienen sus evaluaciones para Colombia en nivel especulativo o bordeando el grado de inversión:
- Fitch Ratings: otorga a Colombia una calificación de ‘BB’ con perspectiva estable, manteniéndola en terreno especulativo.
- Moody’s: asigna la nota ‘Baa3’ con perspectiva estable, ubicada en el umbral inferior del grado de inversión, lo que permite aún la inversión de fondos institucionales, aunque refleja un riesgo elevado.
- DBRS: sostiene una calificación ‘BB (high)’ con perspectiva negativa, lo que implica riesgos de nuevas rebajas si se agravan las condiciones fiscales o económicas. La existencia de varias notas en perspectiva negativa sugiere que la probabilidad de futuros recortes no puede descartarse y dependerá de la evolución de la política fiscal, el crecimiento económico y la gestión de la deuda pública.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Así va Colombia en el medallero de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026: Ángel Barajas brilló en la gimnasia
La “Tricolor” femenina perdió desde los tiros del punto penal ante México, mientras que la delegación deportiva sumó 30 presea en la gimnasia, el karate y el levantamiento de pesas

EN VIVO | Cali y otras ciudades se movilizan este 7 de agosto: Marchas, protestas y llamados a desobediencia civil por la posesión presidencial
Organizaciones sociales se concentrarán este 7 de agosto en Cali, mientras autoridades advierten que no permitirán bloqueos ni daños

Super Astro Luna hoy 6 de agosto: revisa el número y signo ganador
Estos son los números ganadores y el signo zodiacal que resultaron favorecidos en el sorteo nocturno de esta reconocida lotería colombiana

Sorteo Chontico Noche hoy, 6 de agosto: verifica aquí el resultado ganador
Esta lotería es atractiva para sus participantes debido a la gran variedad de premios que dependen de los números acertados y la modalidad del juego

La Procuraduría frenó la sanción de la SIC contra Ecopetrol por presuntas prácticas anticompetitivas en contratos de helicópteros
El oficio del Ministerio Público pidió que la Superintendencia de Industria y Comercio responda primero un requerimiento y advirtió que, si emite el fallo sin hacerlo, la decisión podría quedar viciada y terminar anulada



