‘Conducta Delictiva’: este es el podcast con relatos de crímenes reales que ha generado polémica en Colombia

El ‘true crime’ seduce a millones al combinar la curiosidad por lo prohibido con la necesidad de entender los miedos colectivos, permitiendo a los oyentes enfrentar sus temores sin riesgos

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En una entrevista para Infobae, los creadores de 'Conducta Delictiva' explican su enfoque para tratar temas sensibles, asegurando que evitan el amarillismo y la revictimización al no centrarse en los detalles escabrosos de los hechos - crédito Julieth Cicua Caballero / Infobae

En la actualidad, el pódcast Conducta Delictiva se consolida como uno de los más escuchados en Colombia, alcanzando el segundo lugar nacional según Spotify, a corte del 1 de marzo de 2026.

Este éxito no es aislado: cuatro de los diez pódcast más populares del país giran en torno al true crime, un género que fusiona la fascinación por los límites de la conducta humana con la búsqueda de respuestas ante los miedos colectivos.

Para comprender este fenómeno, Infobae Colombia conversó con Michell Rodríguez y Kevin Pinzón, periodistas y creadores de Conducta Delictiva. Además, el psicoterapeuta y periodista André Didyme-Dôme Fuentes analizó esta tendencia.

Lo primero es entender la motivación principal detrás del pódcast, que surgió de un vacío en la forma de narrar los crímenes en Colombia. Según Rodríguez: “Cuando decidimos crear este pódcast, nos pusimos a revisar y había un vacío grandísimo en muchos relatos... no se les daba el espacio para que contaran su versión de los hechos”.

El objetivo fue abrir un formato donde tanto víctimas como victimarios pudieran compartir su versión, permitiendo “que muchas víctimas pudieran realmente saber la verdad de boca del victimario”.

Para el 1 de marzo
Para el 1 de marzo de 2026, el podcast Conducta Delictiva está en el top dos de los programas más escuchados del país - captura de pantalla / podcast charts by Spotify

Pinzón resaltó que Conducta Delictiva “se ha ido volviendo prácticamente una oportunidad para muchas familias víctimas de saber la verdad”, especialmente en casos donde la justicia deja vacíos investigativos. La interacción con la audiencia ha sido clave: “Mucha gente ya con el paso del tiempo empezó a decirnos: ‘Yo quiero que vayan y entrevisten a tal persona, que hubo esta situación con mi hermano, con mi hija, con mi mamá’”.

La selección de los casos pasa por un proceso editorial exigente. Pinzón explica que “contamos con un equipo, tenemos nuestras productoras, que hacen investigación de los casos. Analizamos los casos que llegan al correo, pero lo que más buscamos son casos que puedan ser de una persona muy común”. Su objetivo es mostrar que “ir a una cárcel o ser víctima no pasa solamente en las películas o le pasa a otras familias”, sino que puede afectar a cualquiera.

Investigación y narración: la fórmula del pódcast

El proceso de investigación en cada episodio implica “una observación muy rigurosa del proceso”, según Rodríguez, quien destaca la consulta de expedientes judiciales, el contraste con fuentes alternas y familiares de ambas partes, el diálogo con autoridades y abogados.

“Las herramientas son muchas, a veces la misma prensa publica algo y nosotros nos encargamos de darle profundidad a esa información”, afirma.

Pinzón aclaró que Conducta Delictiva no pretende reemplazar el trabajo de la justicia ni emitir juicios: “Es un espacio para que la gente cuente su versión de la historia, pero, lo que se trata es de analizar la conducta, de hacerle ciertas preguntas que sean claves para el análisis de esa entrevista”. El respeto por la voz de cada participante es central en la propuesta.

En esta conversación, se aborda la controversia que surge al dar un espacio a los perpetradores de delitos y cómo se maneja la reacción de las víctimas y sus familiares, ofreciendo siempre una contraparte - crédito Julieth Cicua Caballero / Infobae

La duración de la investigación varía según la complejidad del caso, pero siempre buscan “poder contrastar también con las partes y avanzar con los casos” tras un trabajo documental sólido. Rodríguez enfatizó que “Jamás vas a ver una pregunta nuestra de ese tipo: ‘¿Y cómo lo hiciste?’... nunca profundizamos en el cómo, no hacemos apología al delito”.

Críticas, debate público y efectos sociales

El éxito del pódcast ha generado también críticas y debates. Algunos oyentes han acusado a Conducta Delictiva de superficialidad o amarillismo.

Rodríguez respondió: “Somos una sociedad que ahora todo es amarillo, que ahora todo es revictimizar, pero la sociedad no comprende qué sí es y qué no es”. Insiste en que los fragmentos breves en redes sociales no reflejan la profundidad del contenido completo.

Pinzón explicó que “muchos de los comentarios dicen: ‘Ay, no, es que ustedes le creyeron’, dentro de la objetividad que requiere nuestro trabajo, nunca opinamos si es verdad, si no es verdad”. El equipo ha recibido quejas y amenazas tanto de víctimas como de victimarios, pero insisten en la importancia de dar espacio a todas las versiones para que el público forme su propia opinión.

Rodríguez explicó que más del
Rodríguez explicó que más del 70 % de la audiencia de 'Conducta Delictiva' son mujeres - crédito Podcast Conducta Delictiva

La relevancia social del pódcast va más allá del entretenimiento. Según Pinzón, “Conducta Delictiva ha ayudado a madres que sus hijas han sido víctimas de feminicidio y tienen a sus nietecitos y responden con ellos. Ha puesto abogados para casos, gente que no ha tenido recursos para una buena defensa”.

El impacto se extiende a la ayuda legal y psicológica, y a la prevención: “Cómo tú, a través de entender cómo funcionan las conductas de otra persona, vas entendiendo cuándo hay alertas”.

El papel de la audiencia y la prevención

Uno de los hallazgos más relevantes de Conducta Delictiva es el perfil de su audiencia: “La estadística dice que más o menos más del 72% son mujeres”, señaló Pinzón. Rodríguez añade que muchas madres utilizan el pódcast como herramienta educativa y preventiva, aunque advierte que “este no es un contenido para niños”.

El formato ha permitido que las personas se reconozcan en las historias ajenas y reflexionen sobre sus propias circunstancias. Pinzón comentó: “Cuando entrevistamos casos de feminicidios y entrevistamos al victimario, todos los comentarios que nos llegan de mujeres diciendo: ‘Mi pareja se está comportando igual, estoy buscando ayuda, no había caído en cuenta y pensé que eso era normal’”.

El ‘true crime’ como fenómeno cultural y narrativo

La fascinación por el true crime no es exclusiva de Colombia ni de la era digital. El psicoterapeuta, periodista y defensor del televidente André Didyme-Dôme Fuentes sostuvo que “el género true crime ha pasado de ser un género de nicho a un lenguaje dominante especialmente en las plataformas y los pódcast. Series como Making a Murderer, Mindhunter, The Staircase y pódcast como Serial han transformado el crimen real en un género narrativo con unos códigos propios”.

Didyme-Dôme subrayó que el género se mueve entre “el periodismo judicial con una gramática narrativa de una película de suspenso, de un thriller”. El auge responde a “un interés tanático en estos formatos y en estas historias”, impulsado por la pulsión de muerte que el psicoanálisis atribuye a todos los seres humanos.

Conducta Delictiva no pretende reemplazar
Conducta Delictiva no pretende reemplazar el trabajo de la justicia ni emitir juicios, buscan analizar y conocer la conducta tras los hechos criminales - crédito Podcast Conducta Delictiva

No obstante, Didyme-Dôme advirtió sobre los riesgos asociados: “Se corre el riesgo de la espectacularización y es convertir el crimen en espectáculo. Hay una tensión clásica entre el crimen como noticia versus el crimen como espectáculo”.

La protección de las víctimas y el consentimiento informado son desafíos éticos que deben atenderse, junto con la necesidad de evitar la romantización del crimen y de los criminales.

El experto concluyó que el género “combina tres obsesiones de los seres humanos, misterio, justicia y la psicología del mal. Y pues el espectador elegirá ver estos programas o escucharlos. Creo yo ahí que está la clave”.

Entre periodismo, espectáculo y memoria

La literatura y el periodismo han explorado el true crime desde hace siglos. Ya en el Renacimiento, baladas y panfletos relataban crímenes célebres, mientras que el siglo XX trajo un giro definitivo con la publicación de A sangre fría (1966) de Truman Capote, que integró técnicas narrativas de la novela con el rigor de la crónica.

Este equilibrio entre narración y objetividad se puede percibir en propuestas como Conducta Delictiva. Didyme-Dôme lo resumió: “Podríamos siendo bondadosos decir que están generando una tensión o un equilibrio entre el espectáculo y el periodismo investigativo”.

La clave, sostiene, reside en reconocer los sesgos inherentes a todo relato y en mantener “la forma narrativa” como un espacio de memoria, prevención y debate social.

Con el fin de acercar
Con el fin de acercar al público a experiencias reales, Conducta Delictiva tendrá una experiencia en vivo - crédito Podcast Conducta Delictiva

Experiencia inmersiva: un paso más allá de la narración

En 2026, Conducta Delictiva apuesta por trascender el formato digital y ofrecer una experiencia en vivo. El 20 de marzo, el Teatro Astor Plaza se convertirá en “una cárcel, en un centro penitenciario”, según Rodríguez, para que los asistentes comprendan la complejidad de la privación de la libertad.

El objetivo es crear “una experiencia” que combine reflexión y prevención, sin recurrir al sensacionalismo: “No vamos a tener actores, vamos a tener gente que va a participar. El público también va a poder participar”.

Pinzón remarcó que la experiencia está pensada para “concientizar, no solamente a la gente, de que estamos a un día mal de tomar una mala decisión o un mal día de quedar privados de la libertad, y también de pronto entender un poco la realidad de allí adentro”.

Es así como la fascinación por el true crime, lejos de ser una moda pasajera, revela profundas inquietudes sociales y la necesidad de comprender el lado oscuro de la condición humana desde nuevas perspectivas.