Juicio por el “dembow” entra en fase decisiva y pone en vilo a J Balvin, Karol G, Maluma y otros colombianos

El proceso, iniciado en 2021 en California, Estados Unidos, ya superó las solicitudes de archivo y podría llegar este año a un jurado. Más de 1.800 canciones están bajo revisión, varias de ellas de artistas colombianos

Guardar
J Balvin, Karol G y
J Balvin, Karol G y Maluma están entre los artistas colombianos mencionados en el proceso judicial que cuestiona el uso del ritmo “dembow” en el reggaetón crédito -Colprensa/Sofía Toscano/LLYC/Cristian Bayona

Una de las disputas judiciales más ambiciosas en la historia reciente de la música urbana avanza hacia su etapa más determinante y tiene a varias de las principales figuras colombianas en el centro del expediente.

El litigio, que comenzó formalmente en 2021 en una corte federal de California, no discute únicamente la similitud entre canciones, sino la posible protección legal del patrón rítmico conocido como “dembow”, base estructural del reggaetón.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

La demanda fue presentada por los productores jamaiquinos Cleveland Browne (Clevie) y el fallecido Wycliffe Johnson (Steely), creadores en 1989 del instrumental “Fish Market”, que sirvió como base para “Dem Bow” de Shabba Ranks.

Según los demandantes, ese patrón —caracterizado por el bombo constante y la caja sincopada— constituye una obra protegida y habría sido copiado, sampleado o reproducido sin autorización en miles de canciones del género urbano.

Más de 1.800 canciones del
Más de 1.800 canciones del género urbano están bajo revisión en una demanda que podría redefinir las reglas de la propiedad intelectual en la música latina- crédito Mario Anzuoni/REUTERS

Tras varios intentos fallidos de desestimar el caso, el juez federal André Birotte Jr. determinó en 2024 que existen elementos suficientes para que el proceso continúe. En febrero de 2026, el litigio se encuentra en fase de juicio sumario o en preparación inmediata para un eventual juicio con jurado, lo que marca un punto de inflexión después de casi cinco años de batalla legal.

Entre finales de 2025 y comienzos de 2026, las defensas de varios artistas —entre ellos Bad Bunny, J Balvin y Karol G— insistieron ante el tribunal en que el dembow no puede considerarse una creación original protegible, sino un elemento cultural ampliamente difundido y con raíces en tradiciones musicales afrocaribeñas anteriores.

El juez ha mostrado cautela frente a la posibilidad de definir por sí mismo si una estructura de percusión de 1989 puede monopolizarse, lo que abre la puerta a que sea un jurado el que tome la decisión definitiva este mismo año.

Colombia, como potencia global del reggaetón, figura de manera destacada en el expediente. Entre los artistas mencionados se encuentran J Balvin, por canciones como “Ginza”, “Bobo” y “Safari”; Karol G, señalada por éxitos como “Tusa” y “Provenza”; y Maluma, cuyo catálogo temprano y colaboraciones internacionales también están bajo revisión.

El caso, que se tramita
El caso, que se tramita en una corte federal de California, ya superó las solicitudes de archivo y avanza hacia una posible decisión con jurado en 2026- crédito Mario Anzuoni/REUTERS

Asimismo, aparecen Shakira, por sus incursiones en el género urbano como “Chantaje”; Sebastián Yatra; Manuel Turizo; y Feid, cuyas producciones recientes también forman parte del análisis. En total, el caso involucra a más de 160 artistas y cerca de 1.800 canciones.

El impacto financiero podría ser multimillonario. De prosperar la tesis de los demandantes, los artistas y sellos discográficos tendrían que pagar regalías retroactivas por décadas y ceder un porcentaje de ganancias futuras. Además, prácticamente cada canción de reggaetón grabada desde los años noventa podría verse obligada a renegociar créditos y derechos.

Las defensas sostienen que los derechos de autor protegen la melodía y la letra, pero no un patrón rítmico básico que consideran parte del “lenguaje musical común”. También argumentan que el dembow tiene antecedentes en la habanera y otras tradiciones afrocaribeñas centenarias, por lo que no sería atribuible exclusivamente a una sola producción de 1989.

La industria musical sigue de
La industria musical sigue de cerca el litigio, cuyo fallo podría impactar regalías, créditos y futuros lanzamientos del reggaetón a nivel mundial- crédito REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo

La abogada Camila López, asociada en Holland & Knight, advirtió en declaraciones citadas por Asuntos Legales que “si los demandantes lograran monopolizar el ‘ritmo’ del dembow, es altamente probable que los costos de licenciamiento se incrementen”. La jurista subrayó que un fallo favorable a los productores jamaiquinos podría transformar no solo la economía del reggaetón, sino la manera en que se conciben los derechos de autor sobre estructuras musicales repetitivas.

Para 2026, el proceso es considerado el “año de la verdad” para el género urbano. La eventual decisión —ya sea del juez o de un jurado— no solo definirá la suerte financiera de varias superestrellas colombianas, sino que sentará un precedente global sobre los límites de la propiedad intelectual en la música contemporánea.