Aviadores de élite: así es el entrenamiento de alta montaña para pilotos del Ejército Nacional

El curso Omaga, en Boyacá, establece protocolos de entrenamiento innovadores, preparando a militares para liderar misiones en entornos hostiles y enfrentar emergencias con precisión

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El curso Omaga de Operaciones
El curso Omaga de Operaciones en Montaña y Aterrizajes a Gran Altura refuerza la formación militar en Samacá, Boyacá, clave para la aviación del Ejército Nacional de Colombia - crédito Aviación Ejército / Sitio Web

En los cielos de Samacá, municipio de Boyacá, se desarrolla uno de los entrenamientos militares más exigentes de Colombia: el curso de Operaciones en Montaña y Aterrizajes a Gran Altura (Omaga).

Las tripulaciones de la Aviación del Ejército Nacional vuelan a más de 3.300 metros sobre el nivel del mar con una meta clara: fortalecer su capacidad de respuesta y protección a la población en cualquier rincón del territorio. El proceso, liderado por el Batallón de Entrenamiento y Reentrenamiento de Aviación, pone a prueba a oficiales y soldados en condiciones de máxima exigencia física y mental.

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El curso Omaga se compone de una fase teórica, en la que los pilotos estudian los efectos de la topografía y la meteorología sobre las aeronaves, y una fase práctica, en la que aplican estos conocimientos en vuelos reales sobre la compleja geografía andina.

El mayor Yonathan Buitrago Pinzón, oficial de Operaciones del Batallón, explicó que el objetivo es “aumentar el entendimiento de los pilotos sobre los peligros que existen en las operaciones de montaña y proporcionarles información pertinente para el manejo de riesgos a la hora de cumplir cada misión”.

Pilotos entrenados en Samacá operan
Pilotos entrenados en Samacá operan helicópteros Black Hawk y MI-17, fortaleciendo la capacidad de respuesta del ejército en terrenos de alta montaña - crédito Aviación Ejército / Sitio web

Despliegue y equipos: helicópteros Black Hawk y MI-17

El entrenamiento se realiza con tres aeronaves de ala rotatoria: dos UH-60 Black Hawk y un MI-17, detalló el mayor Buitrago Pinzón en entrevista con La FM. Las tripulaciones se despliegan en toda Colombia, llegando a donde sea necesario.

“Nosotros llegamos hasta donde el soldado llega, y el soldado llega hasta el último rincón de Colombia. Tenemos las tripulaciones fortalecidas para garantizar que el Plan Democracia se desarrolle de la manera más segura y que nosotros, como Aviación del Ejército, podamos ser ese soporte fundamental para las unidades que están garantizando la seguridad en tierra”, indicó el oficiala la emisora citada.

El curso está dirigido a oficiales pilotos con el objetivo de que puedan comandar helicópteros MI-17 y Black Hawk en entornos de montaña. La instrucción permite que la División de Aviación Asalto Aéreo del Ejército Nacional cuente con una capacidad diferencial para el despliegue operacional, en el desarrollo de la estrategia de seguridad nacional y de cara al Plan Democracia 2026.

El entrenamiento militar combina teoría
El entrenamiento militar combina teoría sobre topografía y meteorología con exigentes vuelos prácticos sobre la geografía andina colombiana - crédito Jonathan Drake / Reuters

Boyacá, escenario ideal para operaciones de montaña

El departamento de Boyacá fue escogido por su ubicación geográfica y sus condiciones naturales, que ofrecen un entorno real y desafiante para el entrenamiento. “Esta geografía hace que los vientos de montaña, los vientos de superficie, los vientos convectivos y la aerodinámica en montaña para las aeronaves sea un poco más compleja”, explicó el mayor Buitrago.

La región andina se convierte así en un laboratorio natural donde los pilotos enfrentan peligros visibles e invisibles, desde variaciones meteorológicas extremas hasta cambios repentinos en la densidad del aire.

De acuerdo con La FM, el entrenamiento en Boyacá ha permitido a la Aviación del Ejército colaborar en operaciones humanitarias, como las misiones de extinción de incendios forestales con el sistema Bambi Bucket en Villa de Leyva, y evacuaciones de emergencia en zonas de difícil acceso.

El Batallón de Entrenamiento y
El Batallón de Entrenamiento y Reentrenamiento de Aviación lidera un proceso para aumentar el manejo de riesgos en operaciones aéreas de montaña - crédito Ejército Nacional / YouTube

“En muchas ocasiones hemos apoyado a sectores donde la población civil está enferma o hay señoras que tienen que dar a luz de manera prematura y nosotros llegamos allá, los podemos llevar a una ciudad para que lleguen de la manera más segura”, relató el militar.

Entrenamiento de referencia internacional

La experiencia adquirida por la Aviación del Ejército Nacional en este tipo de operaciones convierte a la institución en un referente para fuerzas armadas de otros países de América Latina y el mundo.

“En cada una de las misiones que nosotros hemos realizado y todas estas tareas de aviación complejas, han hecho que el Ejército Nacional de Colombia y su Aviación sean un referente a nivel latinoamericano y mundial. Vienen [de otros países] a entrenar a sus aviadores y en este momento tenemos toda esa experiencia”, afirmó Buitrago, según La FM.

El proceso de instrucción, tanto en la fase teórica como en la práctica, busca consolidar una doctrina operativa capaz de responder a emergencias y necesidades militares en ambientes de alta complejidad. El constante entrenamiento y capacitación permiten salvaguardar la vida y la seguridad de los habitantes del país, así como de las tropas desplegadas en diferentes regiones.

El curso Omaga es fundamental
El curso Omaga es fundamental para el despliegue operativo, soporte al Plan Democracia 2026 y la estrategia de seguridad nacional en Colombia - crédito Aviación Ejército / Sitio web

Seguridad, medio ambiente y apoyo a la población

El mayor Buitrago Pinzón remarcó que uno de los objetivos centrales del entrenamiento es preservar la seguridad nacional y el medio ambiente, además de proteger la vida de los soldados.

Entre las capacidades desarrolladas se encuentra la de realizar misiones de rescate, transporte de personal y apoyo logístico en áreas de difícil acceso, lo que resulta fundamental para la cobertura y respuesta del Ejército en cualquier circunstancia.

La institución castrense mantiene el compromiso de perfeccionar de manera permanente las habilidades de sus tripulaciones, para que puedan enfrentar los retos operacionales y humanitarios que demanda el país.