Alerta por brote de enfermedades tras inundaciones en Córdoba: piden acción urgente en salud pública

El gremio de infectólogos pidió fortalecer la vigilancia epidemiológica, garantizar agua segura y anticipar impactos en la red hospitalaria ante el aumento de enfermedades tras emergencias climáticas

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La Asociación Colombiana de Infectología
La Asociación Colombiana de Infectología advirtió que las inundaciones en Córdoba pueden aumentar el riesgo de leptospirosis, dengue y enfermedades diarreicas - crédito Cruz Roja Colombiana

La Asociación Colombiana de Infectología (Acin) lanzó una alerta por los riesgos sanitarios asociados a las recientes inundaciones en el departamento de Córdoba y en otras regiones del país.

En un comunicado oficial divulgado en febrero de 2026, el gremio advirtió que estos eventos no solo representan una emergencia ambiental, sino una amenaza concreta para la salud pública, con potencial incremento de enfermedades infecciosas transmitidas por agua, vectores y contacto directo.

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Según la asociación, la evidencia científica internacional demuestra que las inundaciones incrementan de manera significativa el riesgo de brotes infecciosos, especialmente en contextos de vulnerabilidad socioeconómica, infraestructura sanitaria limitada y alta exposición ambiental.

La experiencia reciente en el sur de Brasil durante 2024 —citada como referencia en el documento— dejó miles de casos de leptospirosis, brotes diarreicos y un aumento de enfermedades transmitidas por mosquitos tras un evento climático extremo.

El gremio de infectólogos pidió
El gremio de infectólogos pidió fortalecer la vigilancia epidemiológica y garantizar agua potable segura tras las emergencias por lluvias- crédito Acin

Para la Acin, el escenario que enfrenta Córdoba reúne varios de los factores que elevan el riesgo sanitario: contaminación de fuentes de agua potable por aguas residuales y desechos, desbordamiento de alcantarillados, proliferación de vectores como mosquitos y roedores, desplazamiento de población hacia albergues con hacinamiento e interrupción de servicios de salud y programas de vacunación.

El comunicado subraya que se ha documentado que los eventos de inundación pueden agravar al menos 121 enfermedades infecciosas a través de mecanismos hídricos, vectoriales o de contacto directo.

Entre los principales riesgos identificados está la leptospirosis, una de las infecciones más emblemáticas del periodo posterior a las inundaciones. La exposición a aguas contaminadas con orina de roedores incrementa de forma significativa la probabilidad de contagio. La Acin advierte que esta enfermedad puede confundirse clínicamente con dengue, influenza u otros síndromes febriles, lo que retrasa el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado.

La acumulación de agua estancada
La acumulación de agua estancada tras las inundaciones favorece la proliferación de mosquitos transmisores de dengue, zika y chikungunya- crédito VisualesIa

También preocupa el aumento de enfermedades diarreicas agudas, asociadas a bacterias como E. coli, Salmonella, Shigella, Vibrio cholerae, además de virus y parásitos. La contaminación fecal del agua y de los alimentos, especialmente en comunidades con acceso limitado a agua segura, favorece estos brotes. A ello se suma el riesgo de hepatitis A en contextos de saneamiento precario.

En cuanto a enfermedades transmitidas por vectores, la acumulación de agua estancada tras las lluvias facilita la proliferación de Aedes aegypti, mosquito responsable del dengue, zika y chikungunya. Córdoba es un departamento históricamente endémico para dengue, por lo que la asociación advierte que el riesgo de incremento de casos en las semanas posteriores al evento climático es alto.

El documento también alerta sobre infecciones respiratorias en contextos de hacinamiento en albergues, incluyendo influenza, COVID-19, virus sincitial respiratorio e infecciones bacterianas. Asimismo, menciona infecciones cutáneas y de tejidos blandos —como celulitis, impétigo y micosis— derivadas del contacto prolongado con agua contaminada, así como el riesgo de tétanos en lesiones traumáticas asociadas al desastre.

Otro punto crítico es el impacto en el sistema de salud. La evidencia internacional muestra que las inundaciones pueden dañar infraestructura hospitalaria, interrumpir cadenas de frío de vacunas, dificultar el acceso a diagnósticos y afectar la vigilancia epidemiológica.

Las autoridades sanitarias fueron llamadas
Las autoridades sanitarias fueron llamadas a anticipar impactos en hospitales y mantener las campañas de vacunación ante el riesgo de brotes - crédito Gobernación de Córdoba

Frente a este panorama, la Acin recomendó a las autoridades fortalecer la vigilancia epidemiológica intensificada para leptospirosis, dengue, enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias; garantizar el acceso a agua potable segura; implementar control vectorial intensivo; asegurar disponibilidad de pruebas diagnósticas y mantener campañas de vacunación, incluida la continuidad de la cadena de frío.

A los profesionales de la salud les pidió sospecha clínica temprana de leptospirosis en síndromes febriles post-inundación, notificación inmediata de casos sospechosos y uso racional de antibióticos para evitar la resistencia antimicrobiana. A la comunidad, recomendó evitar el contacto con aguas estancadas, usar protección si es inevitable, hervir o tratar el agua antes de consumirla, eliminar criaderos de mosquitos y consultar tempranamente ante fiebre.

“La experiencia del sur de Brasil en 2024 demuestra que los impactos infecciosos pueden ser significativos y sostenidos en el tiempo”, señaló la asociación, que reiteró su disposición a colaborar técnicamente con las autoridades sanitarias.