Colombia tendría problemas para acceder a créditos en 2026: se habría perdido atractivo para inversionistas por el salario mínimo

La creación de empleo y la innovación dependerán de la reconstrucción de la confianza institucional y la estabilidad en la toma de decisiones, aseguraron expertos

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El gasto público creció cinco
El gasto público creció cinco veces más rápido que los ingresos y que el costo de financiamiento se duplicó - crédito Carlos Ruiz/Pixabay

La economía colombiana transita por un escenario de alta fricción y señales contradictorias, caracterizado por incertidumbre regulatoria, presión sobre la sostenibilidad fiscal y percepciones de reglas de juego inestables. Así lo advirtieron destacados analistas durante el Gran Foro de Semana celebrado en Bogotá. Alertaron sobre los desafíos críticos que enfrenta el país en la fase final del Gobierno de Gustavo Petro y de cara al próximo ciclo político y económico.

Uno de los que habló del asunto fue el gerente de país del Banco Mundial, Peter Siegenthaler, que indicó en el foro que, aunque Colombia no es percibida internacionalmente como un país de alto riesgo, sí enfrenta una complejidad notable para atraer inversión extranjera.

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Durante la intervención que hizo, el experto explicó que las señales institucionales ambiguas y la falta de certezas afectan la disposición de los actores económicos para invertir. “La inversión es el motor de crecimiento. También, de alguna manera, es la expresión de un sentimiento general de cómo los actores económicos ven la economía y sus perspectivas”, remarcó Siegenthaler.

Peter Siegenthaler, gerente de país del Banco Mundial, dijo que Colombia enfrenta una complejidad notable para atraer inversión extranjera - crédito Semana

En el análisis también resaltó el rezago de Colombia frente a países pares que partieron de condiciones similares hace algunas décadas. Señaló que Corea del Sur multiplicó su Producto Interno Bruto (PIB) hasta alcanzar niveles que hoy triplican al de Colombia, mientras que la productividad local permanece estancada. Agregó que, en la región, Chile mantuvo trayectorias de crecimiento más sólidas. Estas comparaciones demuestran la urgencia de dinamizar la economía colombiana.

Tasa de inversión es baja

Los panelistas coincidieron en que la tasa de inversión actual, cercana al 16%, es baja tanto en perspectiva histórica como frente a los promedios regionales y globales. La cifra, según Siegenthaler, evidencia preocupaciones sobre los estímulos y restricciones estructurales que enfrenta el país en el corto y mediano plazo.

Al respecto, el gerente general de Control Risks para Colombia y la Región Andina, Oliver Wack, sostuvo que los inversores priorizan entornos donde las reglas son claras y previsibles. Aclaró que, si bien la percepción de alto riesgo no es generalizada, la complejidad derivada de narrativas contradictorias sí reduce el atractivo para invertir. “Cuando la narrativa es confusa o contradictoria, se construye la idea de un país de alta fricción. No es necesariamente alto riesgo, pero sí complejo para invertir”, señaló durante el evento.

Salario mínimo, pensiones y Emergencia Económica

El entorno regulatorio y las decisiones del Gobierno inciden en la toma de decisiones de los inversionistas. Para el director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, César Pabón, algunas determinaciones enviaron señales negativas al mercado. “El decreto del salario mínimo, el decreto pensional –que constituye una forma de inversión forzosa– y el intento de decretar una Emergencia Económica generan señales rojas que espantan la inversión”, advirtió Pabón en el foro.

Tanto los expertos reunidos como los panelistas resaltaron que la incertidumbre en torno a la previsibilidad y la estabilidad de las políticas públicas se convirtió en un factor determinante, lo que superó, incluso, los enfoques político-ideológicos.

El aumento del salario mínimo
El aumento del salario mínimo para 2026 generaría dificultades en la creación de empleos formales - crédito Colprensa

La directora sectorial de S&P Global Ratings para Colombia y Panamá, María Soledad Mosquera, puntualizó que lo fundamental para los inversionistas es la seguridad jurídica y la disciplina fiscal. “Un banco central con reglas claras y objetivos definidos, enfocado en proteger el poder adquisitivo y el crecimiento de largo plazo, genera confianza para la inversión local e internacional”, declaró la experta respecto al papel del Banco de la República.

Efectos en la calidad y el tipo de inversión

Dicha atmósfera de dudas tiene efectos sobre la calidad y el tipo de flujos de inversión que recibe el país. Mosquera explicó que el inversionista extranjero observa con cautela la sostenibilidad fiscal y tiende a preferir instrumentos financieros más flexibles y líquidos, por lo que mueve el interés hacia la inversión de portafolio más que hacia la inversión extranjera directa.

“El inversionista ve con cautela la sostenibilidad fiscal, y eso ha hecho que el apetito se desplace más hacia inversión de portafolio que hacia inversión directa”, reiteró la experta.

Por su parte, Pabón destacó la transformación en el perfil de los inversionistas con la expansión global de la inversión pasiva. Resaltó que, en ese escenario, Colombia no se percibe como un activo seguro ni relevante. “En inversión pasiva, Colombia no es percibida como un activo seguro ni relevante. Cuando se mira nuestra bolsa en conjunto, es apenas comparable con la de México, pero sin el mismo peso”, precisó.

Acceso a créditos

Las perspectivas de S&P Global Ratings para 2026 perfilan un año de transición, en el que el repunte del crédito probablemente será modesto. Mosquera señaló que el crecimiento actual del crédito ronda apenas el 2%, cifra lejana al nivel requerido para estimular la innovación y fortalecer la formación de capital productivo en Colombia.

El Carf estima un déficit
El Carf estima un déficit de entre 5,3% y 8% del PIB en 2026 - crédito Carf

El diagnóstico fiscal generó las alertas más graves en el foro. Pabón advirtió que el gasto público creció cinco veces más rápido que los ingresos y que el costo de financiamiento se duplicó, por lo que alcanzó tasas aproximadas del 13% y 14% para la deuda soberana. Estas cifras representan casi el doble de los niveles observados hace una década.

La presión sobre el presupuesto se manifiesta en un déficit fiscal estimado para 2025 cercano al 6% del PIB, el mayor en medio siglo exceptuando el periodo de la pandemia, según lo presentado. Esta situación afecta tanto el crédito hipotecario y empresarial como la política monetaria del país y constituye un obstáculo añadido para la recuperación económica.

Confianza bajo presión

Mosquera advirtió además que, sin una corrección fiscal clara y reglas de juego estables, la confianza de los mercados continuará bajo presión y Colombia permanecerá vulnerable a shocks externos o modificaciones en el entorno internacional.

Los analistas remarcaron que la solidez de las instituciones económicas y la certidumbre regulatoria son claves para restablecer el atractivo del país ante los inversores globales. Wack enfatizó que “los inversionistas están dispuestos a trabajar con gobiernos de izquierda o de derecha, siempre que exista certeza regulatoria”.