Otra vez falla la meta de recaudo tributario en 2025 y la Dian reporta brecha frente a lo presupuestado

El informe oficial de la Dian confirmó que el recaudo tributario de 2025 quedó por debajo de la meta fiscal. Aunque se intensificaron controles y fiscalización, los ingresos no alcanzaron lo previsto en el presupuesto nacional

Guardar
- Crédito Dian
- Crédito Dian

El desajuste entre los ingresos y los gastos públicos volvió a quedar en evidencia tras el más reciente balance de la Dian sobre el comportamiento del recaudo tributario en 2025, de acuerdo con información publicada por Semana.

El reporte oficial mostró que los recursos obtenidos por impuestos no alcanzaron la meta fijada en el presupuesto general de la Nación, pese a las estrategias anunciadas para fortalecer la fiscalización y el cobro de obligaciones pendientes.

Según el informe de la autoridad tributaria, el recaudo bruto totalizó 296 billones de pesos, una cifra inferior a la proyección establecida para la vigencia, que ascendía a 305,5 billones de pesos.

FOTO DE ARCHIVO. Un empleado
FOTO DE ARCHIVO. Un empleado cuenta billetes de pesos colombianos en una casa de cambio en Bogotá, Colombia, 11 de julio, 2022. REUTERS/Luisa González

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

La diferencia confirmó un nuevo incumplimiento del objetivo anual, situación que se presenta por tercer año consecutivo y que incide directamente en la disponibilidad de recursos para atender los compromisos del Estado.

La Dian había señalado durante el año que desplegaría campañas de control, búsqueda de deudores y seguimiento a grandes contribuyentes con el fin de mejorar los resultados. Sin embargo, los datos consolidados evidenciaron que, aun con esas acciones, el recaudo no logró cerrar la brecha prevista por el Ministerio de Hacienda al momento de estructurar el presupuesto.

El comportamiento de los principales tributos mostró diferencias significativas. El impuesto de renta, principalmente a través de la retención en la fuente, fue el mayor aportante, al representar 35 % del total recaudado, equivalente a 103 billones de pesos. Esta fuente superó ampliamente a otros gravámenes tradicionales dentro de la estructura fiscal.

 REUTERS/Luisa González
REUTERS/Luisa González

En segundo lugar se ubicó el impuesto al valor agregado (IVA). El IVA aportó 21,7 % del recaudo logrado, una participación menor frente a la renta, a pesar de que históricamente se ha considerado uno de los tributos con mayor eficiencia en términos de recaudo y control. El resto de los ingresos provino de impuestos como el gravamen a los movimientos financieros, el consumo y otros tributos nacionales.

Desde la perspectiva fiscal, el peso de la retención en la fuente dentro del total de ingresos genera alertas para 2026. Este mecanismo funciona como un anticipo del impuesto de renta y, en el siguiente ciclo, puede derivar en devoluciones a los contribuyentes cuando se realicen los cruces definitivos de cuentas. Ese escenario podría presionar nuevamente las finanzas públicas durante el próximo año.

La Dian detalló que, solo en diciembre de 2025, las acciones adelantadas por sus dependencias misionales permitieron recaudar 57,58 billones de pesos. En un comunicado oficial, la entidad señaló que “las acciones implementadas por las dependencias misionales de la DIAN permitieron alcanzar un recaudo de $57,58 billones”, atribuyendo ese resultado al fortalecimiento de la fiscalización y al seguimiento de obligaciones tributarias.

A pesar de ese repunte de fin de año, el faltante frente a la meta anual persistió, lo que reactivó el debate sobre la planeación de los ingresos públicos. Analistas económicos y centros de pensamiento han insistido en la necesidad de revisar el equilibrio entre lo que el Estado recauda y lo que ejecuta en gasto público.

En ese contexto, la discusión sobre el ajuste del gasto volvió a ocupar un lugar central. Diversos analistas han señalado que, ante ingresos inferiores a los esperados, una alternativa recurrente es la reducción del gasto, aunque el Gobierno ha reiterado que una parte significativa de sus obligaciones es inflexible, debido al pago de deuda, transferencias territoriales, salarios y pensiones.

Este debate no es nuevo dentro de la administración tributaria. En anteriores direcciones de la Dian, como la encabezada por Luis Carlos Reyes, se advirtió sobre el riesgo de establecer metas de recaudo con proyecciones elevadas. El exfuncionario había manifestado que esos cálculos eran objetados desde la entidad recaudadora, sin que dichas alertas tuvieran mayor eco en la planeación presupuestal.

La fijación de metas de ingresos superiores al comportamiento real del recaudo implica ajustes posteriores en la ejecución fiscal, ya que el presupuesto se construye con base en esos recursos esperados. Cuando los ingresos no se materializan, el resultado es un mayor déficit o la necesidad de buscar fuentes adicionales de financiamiento.