Euro en Colombia se debilita, esta es la razón de la caída y lo que viene: así cerró el 8 de septiembre

La divisa europea cerró a la baja en Colombia tras días de incertidumbre internacional. Expectativas sobre tasas en Estados Unidos y factores locales marcan el pulso del mercado

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El euro cerró en Colombia
El euro cerró en Colombia a $4.633,76 el 8 de septiembre de 2025, con una caída diaria de 0,32% - crédito Antonio Bronic/REUTERS

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 8 de septiembre de 2025 en un promedio de $4.633,76, lo que representó una caída de $15,02 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,32%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.657,19 y un mínimo de $4.635,01, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, la caída en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta. Si consideramos los datos de la última semana, el euro anota un descenso 0,6%; por contra en el último año acumula aún una subida del 1,87%.

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Factores internacionales y locales influyeron
Factores internacionales y locales influyeron en la caída del euro frente al peso colombiano - crédito Freepik

Respecto de días previos, puso fin a dos jornadas seguidas con tendencia positiva. En cuanto a la volatilidad de las últimas fechas, fue de 5,93%, que es una cifra notoriamente inferior al dato de volatilidad anual (14,92%), por lo que está teniendo un comportamiento más estable de lo esperado últimamente.

Comportamiento del mercado

El comportamiento reciente del peso colombiano frente al euro se enmarca en un contexto internacional cargado de incertidumbre monetaria y política, que condiciona tanto el valor del dólar como el de la divisa europea, y que a su vez repercute en monedas emergentes como la colombiana. La relación COP/EUR, más allá de reflejar un simple diferencial de tasas de interés, está influida por un complejo entramado de expectativas globales, tensiones comerciales y dinámicas internas.

En Estados Unidos, los mercados aguardan con atención los datos de inflación al productor (IPP) y al consumidor (IPC), que se publicarán en los próximos días. Tras un reporte laboral más débil de lo esperado en agosto, la Reserva Federal enfrenta la disyuntiva de aplicar un recorte moderado de 25 puntos básicos o sorprender con uno más agresivo de 50 puntos. La primera alternativa ya está prácticamente descontada; la segunda podría redefinir el valor del dólar en el corto plazo, debilitándolo más de lo previsto. En ese escenario, el euro ganaría terreno y, en consecuencia, el peso colombiano vería encarecido su cruce frente a la moneda europea.

En casas de cambio, el
En casas de cambio, el euro se cotizó entre $4.360 para la compra y $4.530 para la venta - crédito Europa Press

El panorama en la eurozona, sin embargo, tampoco es sencillo. La inestabilidad política en Francia y la próxima reunión del Banco Central Europeo ponen en evidencia que, aunque no se esperan cambios inmediatos en las tasas, el mercado busca señales de continuidad o ajustes en la política monetaria. Si el BCE se mantiene cauto frente a la desaceleración económica regional, el euro podría enfrentar presiones a la baja. En ese caso, el peso tendría un respiro relativo frente a la moneda europea, aunque seguiría expuesto a la volatilidad externa.

Al mismo tiempo, los factores asiáticos refuerzan la narrativa de incertidumbre. China reportó exportaciones e importaciones por debajo de lo esperado, con una caída significativa de sus ventas a Estados Unidos. Estos datos señalan la debilidad de la demanda global, lo que podría traducirse en menor presión inflacionaria internacional y, por ende, en políticas monetarias más expansivas en Occidente. En paralelo, Japón sorprendió con un repunte de su PIB, lo que fortalece la postura restrictiva de su banco central. Ambas dinámicas configuran un tablero en el que los flujos de capital buscan refugio en activos más seguros, afectando directamente la estabilidad de monedas emergentes.

La volatilidad reciente del euro
La volatilidad reciente del euro fue de 5,93%, inferior al promedio anual de 14,92% - crédito Mohamed Abd El Ghany/REUTERS

Para Colombia, la ecuación se complejiza con el repunte de la inflación al 5,1% en agosto, impulsada por alimentos y servicios. Aunque el dato estaba en línea con las expectativas, mantiene la presión sobre el Banco de la República, que se encuentra en un punto difícil: estimular el crecimiento en medio de un presupuesto ajustado para 2026, pero sin descuidar la estabilidad de precios. Esta tensión interna, combinada con un dólar que podría debilitarse si la Fed actúa con fuerza, deja al peso en una posición frágil frente al euro.