Mercenario colombiano fue abandonado por soldados ucranianos momento antes de sufrir un ataque ruso

En el video viralizado en redes sociales se puede ver como el mercenario trata de aferrarse a la pierna de uno de sus compañeros ucranianos, este se la rapa dejándolo segundo antes del ataque de un dron

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Imágenes muestran a un presunto mercenario herido suplicando ayuda mientras es ignorado por sus aliados, antes de ser atacado por un dron ruso, reavivando el debate sobre la participación extranjera en el conflicto - crédito Redes Sociales / X

Una desgarradora escena circula en redes sociales y ha vuelto a poner en el foco internacional el destino de los combatientes latinoamericanos en la guerra entre Ucrania y Rusia.

En uno de los puntos más recientes del enfrentamiento, un supuesto mercenario colombiano, herido e indefenso, quedó expuesto en el campo de batalla tras ser abandonado por sus compañeros ucranianos.

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El video muestra al combatiente “que suplica por ayuda en medio del combate, intenta aferrarse a la pierna de un soldado ucraniano que pasa junto a él, pero este lo esquiva sin ofrecerle asistencia”, según el medio mencionado.

Instantes después, un dron merodeador ruso localiza al colombiano caído y ejecuta un ataque letal que culmina con su muerte.

La identidad del combatiente no ha sido confirmada por las autoridades, aunque la afirmación de que era colombiano proviene principalmente de cuentas prorrusas y de medios y usuarios imparciales que se han dedicado a registrar “en tiempo real” todo el material videográfico de los conflictos armados existentes en el mundo.

La difusión de un video
La difusión de un video donde un soldado latinoamericano es dejado a su suerte y posteriormente asesinado por un dron ruso ha generado controversia y cuestionamientos sobre el trato a voluntarios extranjeros en la guerra - crédito @ostinsantosmartinez/TikTok- crédito @ostinsantosmartinez/TikTok

No obstante, esta escena ha generado diversas reacciones en Colombia y fuera de ella, y ha reactivado los debates sobre los miles de latinoamericanos que, movidos por diferentes motivaciones, se suman a las filas de la guerra en Europa oriental.

La situación que involucra al mercenario colombiano inicia cuando un grupo de soldados ucranianos intenta evacuar al herido, pero cargando la camilla el trayecto resulta inviable, por lo que deciden dejarlo atrás.

El video que documenta el hecho muestra cómo el combatiente herido intenta aferrarse a la pierna de un camarada que pasa cerca, clamando por ayuda, sin embargo, el soldado “solo se apartó”, según la descripción ofrecida por Carlos Aguiar.

Poco después, un dron ruso, empleado cada vez con mayor frecuencia en la línea de frente, localiza al colombiano y ejecuta un ataque directo que pone fin a su vida.

Las consecuencias trascienden la muerte del combatiente.

La participación de colombianos en el conflicto ha ido incrementándose desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania.

Según datos de la Cancillería de Colombia, al menos 186 personas de nacionalidad colombiana han sido identificadas como combatientes en la guerra. De ese número, 64 han perdido la vida, 57 de sus cuerpos han sido repatriados, y otros seis permanecen en proceso de retorno.

La muerte de un presunto
La muerte de un presunto mercenario colombiano expone la vulnerabilidad y el abandono que enfrentan los voluntarios extranjeros en la guerra, reabriendo el debate sobre su papel y las consecuencias humanas de su participación - crédito Comité de Instrucción ruso

Sin embargo, cifras extraoficiales difieren significativamente. El exministro de Relaciones Exteriores Luis Gilberto Murillo afirmó en 2024 que no menos de 300 colombianos habrían muerto en Ucrania, mientras que unos 100 permanecerían activos y otra cifra similar habría desertado del conflicto.

Reportes rusos, por su parte, sostienen que los colombianos constituyen el grupo más numeroso de extranjeros en las filas ucranianas, superando los 500 individuos registrados.

Los motivos para unirse a la guerra varían, pero los factores económicos sobresalen: los pagos mensuales oscilan entre 3.000 y 5.000 dólares, cifras considerablemente superiores al salario medio en Colombia. Sin embargo, hubo reiteradas denuncias de que estos pagos muchas veces no se cumplen, lo que acentúa la precariedad en la que se desenvuelven estos combatientes.

El Trino menciona que hay muchas historias de abandono, falta de suministros, escasez de atención médica y utilización de soldados extranjeros como “carne de cañón” y que se repiten constantemente. El video del colombiano abatido por un dron ruso no constituye una excepción, sino que “forma parte de un patrón en el que, cuando la situación se complica, la vida de estos combatientes parece prescindible para sus superiores”.

Al tiempo, la repatriación de cadáveres se convierte en una odisea burocrática y financiera. La Cancillería de Colombia da cuenta de decenas de procesos, muchos aún en trámite, y de familias enfrentadas a costosos y dolorosos trámites internacionales para recuperar los restos de sus allegados.

El caso del combatiente colombiano
El caso del combatiente colombiano abatido por un dron ruso ilustra la complejidad y los peligros que rodean a los soldados foráneos, en un conflicto marcado por la propaganda y la falta de garantías - crédito Servicio de Prensa del Ministerio de Defensa Ruso

A pesar de la notoriedad que ha adquirido el caso, los procesos de verificación de identidad suelen estar lejos de ser concluyentes. La sobreabundancia de desinformación y propaganda tanto prorrusa como proucraniana complica el rastreo de los hechos y abre interrogantes acerca de la verdadera magnitud de la participación extranjera y de las políticas respecto a los combatientes no nacionales.

Los familiares de los combatientes, en Colombia y otros países latinoamericanos, encaran además la estigmatización y el silencio. Numerosos relatos apuntan al peso de la necesidad económica como principal motor para buscar fortuna en un conflicto ajeno, con varios “beneficios” económicos, como vacaciones cada tres meses, y salarios de entre 3.000 y 5.0000 dólares cada 15 días, sin contar bonificaciones “por uso asesinado”.

Un dato no menor, aunque difícil de rastrear y confirmar, es el de la cacería a mercenarios. Según foros de la deep web y de redes sociales con menos prohibiciones como Reddit, se habla de cacerías a mercenarios colombianos por parte de militares y paramilitares rusos. Se habla de tres casos de mercenarios que al arrepentirse de estar en las filas ucranianas, huyeron y a España y días despues fueron encontrados muertos.

Dicha información no se ha podido confirmar.