
El 22 de mayo de 1960, un terremoto de magnitud 9.5 sacudió la costa de Chile, cerca de la ciudad de Valdivia, generando uno de los desastres naturales más devastadores del siglo XX. Este sismo, catalogado como el más intenso del siglo pasado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), tuvo un profundo impacto humano y material.
El terremoto dejó un saldo de aproximadamente 1.655 muertos, 3.000 heridos y más de 2′000.000 de personas sin hogar. El evento sísmico no solo afectó a Chile, sino que también tuvo repercusiones globales. El terremoto provocó un tsunami que impactó a varias regiones, incluyendo Hawái, donde olas de aproximadamente 11 metros causaron la muerte de 61 personas. Otros países como Japón y Filipinas también sufrieron las consecuencias de este desastre, según citó National Geographic.
Aunque se considera que el terremoto de Valdivia de 1960 es el más fuerte registrado en la historia, es posible que haya habido terremotos aún más intensos en el pasado que no pudieron ser documentados debido a la falta de equipos de medición y tecnología en siglos anteriores.
Los animales muestran comportamientos inusuales antes de un sismo, lo que ha llevado a muchos cuidadores a creer que pueden predecir estos eventos. Un estudio realizado en Japón antes del terremoto del 11 de marzo de 2011 reveló que el 19% de los dueños de perros y el 16% de los dueños de gatos reportaron comportamientos anormales en sus mascotas un día antes del temblor, según citó artículo de la Universidad Técnica Particular de Loja de Ecuador.
Esta observación no es nueva. En China, el comportamiento atípico de varios animales ayudó a predecir el terremoto de Haicheng con dos meses de anticipación. Este sismo ocurrió el 4 de febrero de 1975 y se predijo a mediados de diciembre de 1974. Algunos residentes notaron que varias serpientes salieron de su hibernación y se congelaron en la superficie de la tierra. Además, cuatro días antes del evento sísmico, se observaron comportamientos inusuales en vacas, caballos, perros y cerdos, señaló Yasmany García-Ramírez, citado por El Tiempo.
De acuerdo con la revista BBC Focus, los animales pueden detectar las “vibraciones que viajan a través del suelo a diferentes velocidades” antes que los humanos. Los sismos generan ondas primarias y secundarias; las primeras son muy sutiles para ser percibidas por los humanos, aunque sí son detectadas por sismógrafos. Los animales, con sentidos más agudos, pueden captar estas ondas al menos dos minutos antes que las personas.
Asimismo, el jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, explicó a la Agencia Andina que los perros detectan un sismo porque “antes que el sismo libere su energía, las rocas (del subsuelo) empiezan a fracturarse y generan un ruido de alta frecuencia que el oído humano no es capaz de percibir, pero el de los perros sí”, lo que provoca que ladren, se inquieten y corran de un lugar a otro.
Sin embargo, esto no implica que cada vez que un perro o un gato exhiban comportamiento extraño estén anticipando un terremoto. Aunque tienen una habilidad natural, la capacidad de los animales para predecir sismos aún no está científicamente comprobada.


En el municipio de Garzón, en el departamento del Huila, se presentó un sismo de una magnitud de 2.1 con una profundidad superficial menor a 30 km. El Servicio Geológico Colombiano informó que tuvo una latitud de 2.25° y una longitud de -75.48°. Además, los municipios cercanos del evento sísmico son: Gigante (Huila), a 17 km; Garzón (Huila), a 18 km; y Algeciras (Huila), a 35 km.






