Sicarios mataron al hermano de pastor cristiano asesinado en Cartagena

La familia de ambos hombres había sostenido un litigio por un predio de 600 hectáreas en la ciudad del que ahora se investiga su relación con las muertes

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Pastor Luis Felipe Miranda asesinado
Pastor Luis Felipe Miranda asesinado en Cartagena

Un nuevo crimen impactó a la familia Miranda Rodríguez en Cartagena. Dos meses después de que fuera asesinado el pastor Luis Felipe Miranda Rodríguez sicarios acabaron con la vida de su hermano Jaime en una tienda del barrio Olaya Herrera. La hipótesis de un lío de tierras como vínculo de los homicidios toma fuerza.

Jaime Rodríguez Miranda, de 68 años, se encontraba en una silla dentro de su tienda sobre las 10:00 a. m. del sábado 1 de julio. Dos hombres a bordo de una motocicleta se estacionaron frente al establecimiento y uno de ellos ingresó y disparó en varias ocasiones en contra de la víctima.

La esposa de Miranda se encontraba atendiendo la tienda en el momento en el que fue asesinado su esposo, según conoció el diario El Universal. El asesino se habría hecho pasar por un cliente y después de preguntar por un producto atacó al hombre, dejándolo muerto en el lugar.

Jaime era hermano de Luis Felipe Miranda Rodríguez un pastor cristiano que fue asesinado el 14 de mayo, también atacado por sicarios. Ese día se movilizaba con su esposa Milagros García Robles en su camioneta por la avenida del Lago, cuando al menos cuatro hombres a bordo de motocicletas los rodearon y abalearon el vehículo.

El predicador religioso murió en el lugar de los hechos mientras que la mujer recibió heridas en sus extremidades y fue remitida al hospital. Desde ese momento se habló de un lío de tierras que podría ser la razón detrás del homicidio y la cual toma fuerza ahora tras la muerte en circunstancias similares de su hermano.

Ola de calor en Cartagena:
Ola de calor en Cartagena: adulto mayor falleció dentro de un taxi por altas temperaturas Panorámica de Cartagena - iStock

El pastor cristiano, de acuerdo con El Tiempo, era parte de un litigio judicial por predios de más de 600 hectáreas ubicados al sur de la ciudad entre Cartagena y Turbaco. En estos tendrían interés poderosos empresarios que habrían buscado apoderarse de ese territorio.

“Luis Felipe Miranda era heredero de una larga tradición de tierras de la familia Miranda- y era la voz líder y más disciplinada de esta familia- que reclama las tierras de La Hacienda El Bajo Miranda: más 600 hectáreas en disputa contra los empresarios Carlos Segovia de la Espriella y Carlos Collins. Un pleito de décadas entre la familia Miranda y poderosos constructores”, explicó el abogado Héctor Pérez Fernández quien representaba al pastor.

El predio es conocido como Bajo Miranda, sobre el que la familia del mismo apellido sostiene que tenía posesión ancestral, pero sostiene que el 18 de marzo de 2011 hasta que les fue despojado de manera violenta en un proceso de desalojo que contó con la presencia de miembros de la Policía Nacional. Ambos hermanos aparecían como víctimas de ese despojo junto a varios miembros de la familia.

Parte del proceso habría precluido por vencimiento de términos en contra de la persona acusada de falsificar las matrículas para interponer los linderos y apropiarse, presuntamente de manera ilícita, de los predios. La familia Miranda se opuso a que los delitos prescribieran, pero finalmente la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena confirmó las decisiones.

El coronel Wilson Parada, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, tras el momento de los hechos, señaló que no había información de que la víctima Miranda Rodríguez rea pastor. “No se ha podido establecer oficialmente que una de estas personas funja como pastor formal de alguna comunidad o iglesia religiosa. Se tiene conocimiento que esta persona reunía particulares para tratar temas religiosos en su vivienda”, sostuvo.

Así mismo, señaló que tenía anotaciones judiciales en el sistema penal acusatorio que según el abogado de Miranda Rodríguez habían sido por denuncias mutuas entre los interesados en el conflicto de tierras.