Dos hombres fueron capturados por secuestrar y abusar sexualmente de madre e hijo en el Chocó

Su barbarie terminó con el asesinato de ella, aunque, por suerte, el menor logró escaparse y dar aviso a las autoridades

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Luis Fernando Asprilla Palacios y Jesús David Mosquera Mena tendrán que enfrentarse a los delitos de feminicidio, acceso carnal violento, secuestro y hurto calificado, luego de haber retenido y sometido a todo tipo de vejámenes sexuales a un menor de edad y a su madre, en una casa del barrio Medrano, al suroccidente de Quibdó (capital del departamento del Chocó).

De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, el 4 de mayo, en horas de la mañana, los procesados –presuntos integrantes del grupo delincuencial conocido como Los Mexicanos– habrían interceptado a las víctimas y las retuvieron, supuestamente, por deambular por el sector.

Fue entonces cuando, en contra de su voluntad, las llevaron desde San Martín (norte de la ciudad) hasta Medrano, en donde, otros tres hombres aguardaban al interior de un inmueble.

La mujer, de tan solo 34 años, “fue abusada sexualmente en varias oportunidades, presuntamente por los cinco hombres”; mientras que, el menor, de 16, “fue agredido de manera similar, al parecer, por dos de ellos”.

Al terminar, a ella la apuñalaron en repetidas ocasiones, y planeaban hacer lo mismo con el joven; sin embargo, en un descuido, logró escapar y contactar a las autoridades.

A su llegada al barrio Medrano encontraron enterrados, en el patio de la casa, los restos de la mujer, quien, había sido desmembrada en un intento por desaparecer el cuerpo. Y, tras un intenso operativo lograron dar con la captura de Asprilla Palacios y Mosquera Mena, quienes, fueron presentados ante un juez de control de garantías.

Sin embargo, y según el director de la seccional Chocó de la Fiscalía, Andrés Mauricio Cabreratres de los posibles responsables huyeron del lugar con 120 mil pesos de las víctimas y sus dos celulares”; por lo que, aún, intentan dar con su paradero.

210 menores quedaron huérfanos en 2022 por cuenta de la violencia en contra de la mujer

Las cifras de feminicidios en el país no paran de crecer. Para febrero del 2023, de acuerdo con las autoridades, ya había sido registradas 28 muertes violentas de mujeres. Mientras que, el 2022, cerró con 612 decesos, según lo expuesto por el Observatorio Colombiano de Feminicidios.

Este tipo de agresiones no solo dejan entrever el complejo panorama de lo que significa ser mujer en Colombia, sino, también, dejan al descubierto otras realidades, como que, en el 2022, unos 210 niños quedaron huérfanos, por cuenta de los feminicidios.

Según la organización Feminicidios Colombia, mientras que en el 2021 unos 207 niños perdieron a su madre en episodios de feminicidio, la cifra aumentó en el 2022: “El Estado no tiene una política pública específica para los niños, niñas y adolescentes huérfanos de feminicidios, que en su mayoría se quedan sin padre, pues sus padres terminan o en la cárcel o suicidándose”, comentó Yamile Roncancio, directora de la entidad, en entrevista para Noticias Caracol.

“La lógica social es: ella ya está muerta, ella no importa. Ni piensan en la justicia que se necesita para ella ni piensan en sus niños, en sus niñas, en las familias que tienen el dolor que queda después de eso”, añadió Roncancio, abogada y magister en Derecho Administrativo.

La representante a la Cámara por la Alianza Verde, Carolina Giraldo, se sumó al testimonio de Roncancio, y detalló que los niños huérfanos de los feminicidios “terminan siendo absolutamente desamparados”.

“Necesitan, primero que todo, auxilios psicológicos. Muchas veces, como terminan con la madre muerta y el papá en la cárcel, terminan sin proyecto de vida o con un proyecto de vida muy desbaratado”, comentó la también historiadora y politóloga.

Mientras que, en medio de una entrevista otorgada a RCN Radio, a mediados del 2020, el investigador Yeiver Rivera, autor del libro ‘Ni una más, Ni una menos, la ruta al feminicidio’, explicó lo que hay detrás de este fenómeno y lamentó cada uno de los casos.

“El feminicidio, en estos aspectos, contempla una doble tragedia para la sociedad. No solamente es la pérdida de una nueva mujer, que de por sí ya es un hecho doloroso y aberrante, sino el desamparo en el que quedan sumidos sus hijos, quienes, al no contar con la protección del Estado, tampoco tienen asegurada una ayuda económica para continuar con su desarrollo social”.