Aseguran que la producción de soja del NOA "está en jaque”

Desde Apronor sostienen que son negativos los efectos de las retenciones, el aumento de los costos y la caída de precios. También se atraviesa una campaña con “precipitaciones dispares” lo que complica la obtención de buenos rendimientos

Se complica el panorama para los productores del NOA por los problemas climáticos, la elevada presión impositiva y caída de los precios internacionales
Se complica el panorama para los productores del NOA por los problemas climáticos, la elevada presión impositiva y caída de los precios internacionales

En la extensión hasta el 10 de mayo de la cuarentena obligatoria para prevenir el coronavirus, la actividad agropecuaria continúa exceptuada de la misma, a pesar de restricciones a la circulación de camiones y de productores en algunas zonas del país, y con un contexto económico y financiero que se ha agravado en los últimos tiempos, a partir de una caída de los precios internacionales y por la mayor presión impositiva, especialmente.

Esta crisis es mucho más profunda en aquellas zonas productivas que se encuentran alejadas de los puertos del Gran Rosario, que es uno de los mayores centros de exportación de bienes de la Argentina.

Una de las zonas productivas del país que hace tiempo atraviesa un momento muy complejo, es la del NOA. A raíz de esta problemática, los integrantes de la Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor), expresaron en un comunicado de prensa que “la producción de soja está en jaque”, por los efectos de las retenciones, los altos costos de fletes y de los insumos de producción, y la caída de los precios internacionales.

Y además comentaron: “Se estaría necesitando cosechar más kilos por hectárea para estar en equilibrio y no perder. Esto significa lograr un promedio que supere hoy el rendimiento de indiferencia que se encuentra en los 3.000 kilos por hectárea. Y si consideramos que el promedio anual en la zona en los últimos 10 años es de 2.450 kilos por hectárea, estamos en el horno”.

A todo esto, los productores de Apronor recordaron que realizaron la siembra de soja con un precio para los contratos con vencimiento en mayo de 237 dólares por tonelada, y en estos momentos de plena cosecha la cotización de la soja disponible es de 200 dólares la tonelada. “La mitad de esa caída se explica por el aumento de las retenciones y la otra mitad por la caída de los precios internacionales”, manifestaron.

La actual campaña de soja, según dijeron los productores del NOA, se perfila más diversa de lo que se proyectaba al inicio de la misma. Se están registrando precipitaciones dispares en Tucumán y en zonas aledañas, y hay distritos donde las expectativas de rendimientos son por debajo de las iniciales y otras en cambio, gracias a las precipitaciones, esperan buenos rendimientos.

Rendimientos

Es por esta situación, que los rendimientos varían desde los 1.500 kilos por hectárea a los 3.500 kilos por hectárea, de acuerdo a los datos aportados por Apronor. “No obstante, ante tanta variabilidad es aventurado hablar de promedios, considerando además que la cosecha se encuentra en un 30% de avance”, comentaron los productores del NOA.

También consideraron que la gran diferencia se debe a muchos factores: el manejo, la fecha de siembra, la variedades, entre otros, pero incidió mucho en la campaña la disparidad de las precipitaciones.

De acuerdo a lo que manifestaron los productores de Apronor, "en la campaña de soja incidió la disparidad de las precipitaciones"
De acuerdo a lo que manifestaron los productores de Apronor, "en la campaña de soja incidió la disparidad de las precipitaciones"

Desde Apronor recordaron que la primera etapa de la siembra se realizó en diciembre pasado, y luego hubo un impase de la misma por la falta de lluvias que se extendió hasta mediados del primer mes de este año. Tras dicho período retornaron las precipitaciones y también se pudo avanzar con la siembra, pero no todos los productores pudieron terminar con el proceso, ya que la fecha de siembra dejaba de ser la óptima, y se vieron obligados a cambiar por poroto.

Luego de todo esto, a mediados de febrero hubo en la zona otro proceso de sequía y que estuvo acompañado de altas temperaturas, lo que impactó en la soja sembrada en diciembre y son las que actualmente están presentando una gran variabilidad de los rendimientos.

Los productores de Apronor, comentaron al respecto: “La falta de lluvias provocó envejecimiento xilemático, perdida de vigor y acortamiento de entrenudos lo que después se vio reflejado en una disminución en la producción de granos”.

Finalmente, desde la entidad aseguraron que se espera retomar la cosecha de soja que fue sembrada en enero. “En los próximos días la maquinaria volverá a encenderse, esta vez con un poco más de esperanza ya que se esperan rendimientos más estables y no con tanta variabilidad. Al finalizar podremos saber cuál fue el promedio de este mosaico”, subrayaron desde Apronor.

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