Joven confiesa haber enterrado a un bebé en el patio trasero después del baile: ahora está en juicio por asesinato

Por Meagan Flynn

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Brooke Skylar Richardson, de 20 años, se sienta con uno de sus abogados el martes durante la selección del jurado en su juicio en el Palacio de Justicia del Condado de Warren en Lebanon, Ohio. (Foto: Cara Owsley / Cincinnati Enquirer / Pool / AP)
Brooke Skylar Richardson, de 20 años, se sienta con uno de sus abogados el martes durante la selección del jurado en su juicio en el Palacio de Justicia del Condado de Warren en Lebanon, Ohio. (Foto: Cara Owsley / Cincinnati Enquirer / Pool / AP)

Por meses, nadie supo que la joven de 18 años, Brooke Skylar Richardson, estaba embarazada. El estómago apenas se le notaba cuando utilizaba el uniforme de porrista, el bikini en vacaciones de primavera o el ajustado vestido rojo brillante de su graduación a menos de dos días de dar a luz el 7 de mayo de 2017.

Incluso entonces, nadie más que Richardson y su ginecólogo sabían del embarazo, dijeron fiscales en la corte del condado de Warren, Ohio este martes.

Era la mitad de la noche cuando el bebé llegó, dijeron los fiscales. Los padres de Richardson se encontraban dormidos abajo, su hermano dormía al otro lado del pasillo. La joven fue al baño y salió de él con un bebé sin vida.

Sola, la joven enterró al bebé en el patio trasero y volvió a entrar en la casa sin decirle a nadie. Se graduó de la preparatoria pocas semanas después y pasó los siguientes dos meses preparándose para ir a la Universidad de Cincinnati. Entonces, una tarde de julio de 2017, la policía llamó. El ginecólogo de Richardson había reportado la muerte del bebé al juez de instrucción del condado de Warren, dejando la causa de muerte en blanco.

Ahora, la policía quiere saber: ¿Cómo murió el bebé?

Esta es la misma pregunta que el jurado tendrá que hacerse esta semana durante el juicio de Richardson por cargos de asesinato agravado por la muerte de su bebé. Desde el principio, Richardson ha insistido en que el bebé nació muerto. Pero como el forense no ha podido determinar la causa de muerte, los fiscales insisten en que fue homicidio y que Richardson, ahora de 20 años, enterró la evidencia para poder continuar con una imagen perfecta de su perfecto estilo de vida adolescente.

El caso explotó, comenzando por una publicación sensacionalista sobre una animadora estadounidense acusada de haber matado en secreto a su bebé porque ella y su familia estaban "bastante obsesionados" con las apariencias externas, como el fiscal del condado de Warren, David P. Fornshell, dijo en 2017. Acusó también a Richardson de haber quemado el cuerpo de bebé, siniestros detalles que después resultaron ser incorrectos, como dijo el abogado de Richardson, pero eso, sin embargo, sólo alimentó la cobertura ininterrumpida del caso. Fotógrafos acampaban afuera de la casa de la familia en el pequeño pueblo de Carlisle, esperando obtener fragmentos de su vida. Activistas antiaborto asistieron a las audiencia de Richardson para demandar justicia por Baby Jane Doe.

Pero el abogado de Richardson, Charles M. Rittgers, insistió durante el juicio del martes ante los miembros del jurado que la joven no mató al bebé. En su lugar, dijo que "este caso fue sobre una carrera masiva hacia el juicio".

La fiscal asistente del condado de Warren, Julie Kraft, dijo el martes que todo comenzó el 16 de agosto de 2016, cuando Richardson terminó una relación con un chico con el que había salido por un mes.

Ella pasaría gran parte de su último año de preparatoria embarazada, pero era difícil para sus amigos y familia saberlo. Por años, Richardson ha sufrido anorexia y bulimia, dijeron sus amigos y familia a Cosmopolitan el año pasado. Ellos calculan que fue en la primavera de 2017 cuando ella quedó embarazada­- pero lo último que quisieron hacer fue preguntarle porqué. Richardson tenía un nuevo novio que conoció en la escuela, estaba en el cuadro de honor y había sido aceptada en la universidad.  Ellos piensan que tal vez ella solo se estaba sintiendo cómoda con su cuerpo.

"Estaba feliz por como estaba. 'Oh, ella conoció a un buen chico. No se preocupará por su apariencia nunca más, no se preocupará por estar engordando" declaró la tía de Richardson a Cosmopólitan. "Quiero decir, los desórdenes alimenticios fueron siempre horribles. Entonces todos dijimos 'Oh sí, está subiendo de peso'".

Como la relación de Richardson con su nuevo novió progresaba, su madre, Kim, pensó que era tiempo de que su hija hablara con un ginecólogo acerca del control natral, reportó Cosmo.

"Cuando se enteró de que estaba embarazada, Brooke se echó a llorar y le dijo al doctor que ella no podía tener ese bebé y que no podía decirle a nadie sobre su embarazo", dijo Kraft, de acuerdo con un video del juicio de Fox 19's. "y Brooke no le dijo a nadie. No les dijo a sus padres, a sus amigos o al padre del bebé".

De acuerdo con Rittgers, el doctor le dijo que daría a luz en 10 semanas, pero en una cosa se equivocó el médico. Richardson tenía realmente 37 o 39 semanas de embarazo. El feto estaba más pequeño de lo que debería.

En lugar de dar a luz 10 semanas después, Brooke entró en labor de parto 11 días más adelante.

El bebé estaba pálido y sin vida, dijo Rittgers. El cordón umbilical no estaba unido a la placenta. El recién nacido no respiraba, dijo. Kim dijo a Cincinnati Enquirer que su hija contó haber mecido al niño en sus brazos por horas, esperando a que abriera los ojos o se moviera, pero nunca pasó.

Finalmente, contó Kim, Richardson agarró una pala de jardín de la cochera y fue al otro lado del amplio patio de la familia donde cavó un hoyo entre dos pinos.

"Es muy difícil creer que tuve un nieto que nunca voy a abrazar", dijo Kim a The Enquirer.

Cuando Richardson regresó al ginecólogo para el control de natalidad después de ese verano, le contó al doctor lo que había pasado y poco después, la policía hacía preguntas.

Al principio, la policía no cuestionaba la explicación de Richardson de que el bebé había nacido muerto. Pero entonces, los visitó un médico contratado por la fiscalía. Examinó el esqueleto y dijo que los huesos parecían "carbonizados".

Fue entonces cuando Fornsell, reveló en agosto de 2017 durante una conferencia de prensa que las autoridades creían que Richardson había quemado al bebé. Al preguntar por el motivo, señaló que la presunta preocupación de la familia por las apariencias, lo cual ha sido negado rotundamente por los miembros de la misma.

"Ella es una linda chica recién graduada de la preparatoria, fue porrista, descrita como una 'buena chica' por su abogado", dijo Fornshell. "y pienso que ese tipo de percepción es la que Skylar quería perpetuar y la que su madre quería perpetuar".

Fornshell dijo que no puede decir como fue quemado el bebé o como fue asesinado.

Rittgers dijo el martes que es porque el bebé no fue asesinado. Lo que la fiscalía no dijo a los jurados el martes, explicó, fue que el doctor que pensó que los restos habían sido quemados, después retractó su testimonio y dijo que había cometido un error. (Fornsell ha protestado previamente sobre la interpretación que Rittger hace sobre las opiniones de los expertos).

Para entonces, Richardson ya estaba acusada, una acusación basada en erróneos detalles de huesos quemados, dijo Rittger. Esos detalles también permitieron que los detectives trataran de conseguir una confesión de Richardson en largas horas de interrogatorios. Sosteniendo sus manos sobre la mesa "como si fueran sus amigos", Rittgers cuenta que la policía le dijo a la joven que sería mejor si ella decía que había tratado de cremar el cuerpo. Eventualmente, dijo Rittgers, después de negar que quemó al bebé 17 veces, y después de describir en 29 ocasiones que el bebé nació muerto, ella pareció ceder diciendo que había tratado de cremar a su hija. Rittgers dijo que ellos "la rompieron".

"¿Qué pasa cuando ese doctor que cometió un horrible error cambia de opinión y les dice a todos que estaba equivocado, que los huesos no se quemaron?", señaló Rittgers "¿Qué pasa? La policía apretó el botón de reinicio. La fiscalía no apretó el botón de reinicio… ignoraron toda la verdad que no ajustara con su historia. Y es por eso que estamos aquí hoy".

Kraft reconoció que la fiscalía carece de evidencia "médica y científica" sobre la causa de muerte del bebé, pero dijo que también se recolectaron muchos mensajes electrónicos que los investigadores tomaron de múltiples dispositivos de la casa que ayudarían a probar el caso. Dijo que estos detalles vendrían más adelante.

Además de asesinato agravado, Richardson también enfrenta cargos por homicidio involuntario, poner en peligro a un niño, alterar evidencia y abuso grave de un cadáver. Se espera que el juicio dure dos semanas y de ser condenada, Richardson podría enfrentarse a la vida en prisión.