La protesta por el Día del Maestro (Gleybert Asencio)
La protesta por el Día del Maestro (Gleybert Asencio)

Después de la celebración de una misa en honor al Día del Maestro, los educadores salieron de la Iglesia para protestar en la plaza Bolívar -en el centro de Caracas- por la emergencia humanitaria que vive el sector educativo en Venezuela.

La educación está de luto por un gobierno bruto”, gritaban los manifestantes. En sus panfletos resumían lo que aqueja día a día a un maestro: “Las escuelas de educación están vacías. Nadie quiere ser maestro en el país”.

Mientras los maestros protestaban eran vigilados por los colectivos chavistas. Desde tempranas horas del día, el centro de Caracas y la Asamblea Nacional estuvieron militarizados y bajo amenaza de civiles armados progubernamentales.

Días antes, Guaidó emitió un comunicado donde pidió a la Fuerza Armada Nacional que permitieran el paso de los maestros al Palacio Legislativo, donde realizarían una sesión en honor a los educadores.

Pero Guaidó, los diputados ni los maestros pudieron llegar a la Asamblea Nacional. Fueron agredidos por colectivos. “No nos dejan marchar. Yo tuve que pasar con mi pancarta escondida, porque si me ven los colectivos chavistas me caen a plomo o me agraden”, dijo Giralda.

Una mujer con su rostro tapado en señal de luto por la crisis en materia de educación en Venezuela (Gleybert Asencio)
Una mujer con su rostro tapado en señal de luto por la crisis en materia de educación en Venezuela (Gleybert Asencio)

Luego de más de una hora de protesta, un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana comunicó a los maestros: “Yo no te voy a garantizar la seguridad. Ya todo esto está tomado”.

Minutos después, un grupo de aproximadamente 10 personas, gritó consignas progubernamentales e improperios contra los maestros. De los bolsillos sacaron una botella de plástico cargada con orine y excremento y la esparcieron en el lugar.

Los educadores y la prensa corrieron, pero fueron perseguidos por los colectivos chavistas hasta dispersar la manifestación. Algunos terminaron golpeados y robados.

No es la primera vez que los docentes son atacados. En septiembre de 2019, en respuesta al cierre de una de las principales avenidas de la ciudad, los colectivos dispararon al aire.

Michelle Bachelet, alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ha denunciado en sus informes sobre Venezuela que grupos armados progubernamentales reprimen las manifestaciones. De las 66 muertes registradas en protestas en 2019, 52 son atribuibles a las fuerzas de seguridad del Gobierno y a estos civiles que tienen anuencia del gobierno.

Pese a los ataques, la Federación Venezolana de Maestros convocó a una nueva movilización nacional para este jueves en la sede del Ministerio de Educación.

Un miembro de las fuerzas chavistas conversa con una mujer (Gleybert Asencio)
Un miembro de las fuerzas chavistas conversa con una mujer (Gleybert Asencio)

“Estamos pasando hambre”

En Venezuela los educadores tienen una remuneración menor a los 10 dólares mensuales, no tienen seguridad social ni póliza de salud. Pese a la insistencia de las federaciones sindicales, continúan sin ser atendidos por el ministro de Educación de Nicolás Maduro, Aristóbulo Istúriz.

Rosa Giralda es profesora de matemáticas y maestra jubilada. Durante 26 años se dedicó a enseñar. Su salario son 7 dólares. “Puedo comprar una crema de dientes y un pollo. Más nada”, dice desilusionada.

En 2019 la inflación cerró en más de 7.000 %, según estimaciones de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional liderada por Juan Guaidó, presidente encargado de Venezuela, reconocido por más de 50 países.

Una mujer narra la situación en una pancarta (Gleybert Asencio)
Una mujer narra la situación en una pancarta (Gleybert Asencio)
Otra mujer muestra un cartel (Gleybert Asencio)
Otra mujer muestra un cartel (Gleybert Asencio)

Quien no vive aquí no puede entender que los educadores estamos pasando hambre. Mi hermana también es maestra, a los tres días, se le acaba el dinero. Tiene niños y no puede comprarle la leche”, cuenta Giralda.

Los maestros exigen un salario equivalente a 600 dólares. “El déficit salarial del docente es de 99 % con respecto a la canasta de alimentos”, indicó Orlando Alzuru, presidente de la Federación Venezolana de Maestros. Los docentes están solicitando una consulta pública para decidir si van a una huelga general.

“Mi sueldo me alcanza para comprar una harina. Los maestros se están yendo, quienes están dando clases son secretarias, obreros, personas que no tienen idea de lo que es la pedagogía”, señaló Idania Zamora, maestra de educación integral.

De acuerdo con datos de la Unidad Democrática del Sector Educativo, un movimiento que agrupa a maestros de todo el país, más de 200.000 docentes han emigrado en los últimos años.

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