Pedro Sánchez cuestiona el control fronterizo de Marruecos ante la oleada de migrantes en Ceuta

Reportajes Especiales - News

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El presidente del gobierno de España dijo que el papel de las autoridades marroquíes en momentos clave debía ser 'aclarado'. Pero rechazó cualquier sugerencia de que hubieran planeado la crisis.

El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, cuestionó por primera vez el jueves por qué las autoridades marroquíes habían permitido que decenas de miles de migrantes cruzaran la frontera al territorio español de Ceuta, en el norte de África, en julio. Pero reiteró que su gobierno no había visto evidencia de que Marruecos "planificara o ejecutara" la entrada masiva.

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"¿A qué se debió exactamente la falta de control durante las horas centrales del jueves 30 de julio?", dijo Sánchez en una intervención ante el Congreso, en referencia a lo que, afirmó, fueron las 10 horas en el punto máximo de la entrada masiva.

"Es algo que evidentemente deberá dirimirse", dijo. "Si hubo incapacidad o inacción, es algo que tiene que aclararse".

Sánchez pronunció este discurso mientras enfrenta cada vez mayor presión por su manejo de la situación en Ceuta.

El miércoles, cientos de miles de personas llenaron plazas en toda España para mostrar apoyo al pequeño enclave. Alrededor del 90 por ciento de los migrantes recién llegados a Ceuta regresaron a Marruecos en un plazo de 72 horas, pero al menos 5000 aún permanecen allí. En semanas recientes, los migrantes han puesto campamentos en la playa, lo que ha generado frustración entre los residentes, muchos de los cuales dicen sentirse abandonados por su gobierno.

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Esta semana, los políticos de la oposición se aferraron a un informe policial que sugería que Marruecos había permitido o incluso orquestado la oleada y acusaron a Sánchez de no defender a España.

"La operación salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y el gobierno lo sabía porque fue advertido de ello", dijo Alberto Núñez Feijóo, el líder del partido conservador de la oposición.

La situación en Ceuta es uno de los desafíos más significativos de Sánchez desde que asumió el cargo en 2018.

Ha enfrentado desastres naturales, juicios por corrupción, un apagón a nivel nacional y un accidente de tren mortal. Pero la crisis en Ceuta atrajo la atención mundial y dio a los populistas de derecha material para describir lo que llamaron su escenario de pesadilla.

También amenazó con socavar la relación vital de Sánchez con Marruecos, que es necesaria para regular los flujos migratorios, y su reputación como un abanderado progresista y promigrante de cara a las elecciones generales del próximo año.

El jueves, en sus primeros comentarios ante el Parlamento sobre la crisis, Sánchez dijo que había convocado al embajador marroquí en España el mes pasado en señal de protesta, después de que el ministro de Justicia de Marruecos dijo que tenía un "derecho histórico" sobre Ceuta y Melilla, dos territorios que han pertenecido a España durante siglos.

Al expresar orgullo por el humanitarismo y el respeto por el derecho internacional, Sánchez cuestionó si sus críticos habrían disparado a los migrantes --141 de los cuales murieron en el cruce, en su mayoría ahogados-- para evitar que ingresaran.

Pero los oponentes de Sánchez se han envalentonado por el informe policial, que se filtró a los medios de comunicación españoles a principios de esta semana y que acusa a las autoridades marroquíes de haber "guiado" a los migrantes a través de la frontera marítima y de enviar agentes de seguridad entre ellos.

El informe, obtenido por The New York Times y autenticado por el Ministerio del Interior, fue elaborado por una rama de la policía nacional enfocada en el control fronterizo y se basa en entrevistas públicas y en una revisión de imágenes y videos de las redes sociales.

No incluye ninguna nueva evidencia concluyente sobre la participación de Marruecos en los cruces fronterizos, pero concluye que la oleada no fue "incidental".

El informe, que el gobierno español desestimó como un refrito de información disponible públicamente, argumentó que los traficantes de personas no habrían podido reunir a tantas personas. España y Marruecos han culpado de la oleada a una campaña viral de desinformación en las redes sociales por parte de los contrabandistas.

Las autoridades marroquíes no reaccionaron de inmediato a los comentarios de Sánchez el jueves y no han hecho comentarios públicos sobre el informe policial. Abdellatif Ouahbi, ministro de Justicia de Marruecos, dijo en una entrevista televisada el mes pasado que las fuerzas marroquíes habían ejercido moderación al manejar a las multitudes que irrumpían en Ceuta para evitar el derramamiento de sangre.

El informe incluyó descripciones de guardias uniformados que aparentemente decían a los migrantes cómo cruzar. También señaló fotos de hombres de mediana edad con "pelo corto" y bien arreglado que vestían "camisetas o polos de colores neutros y poco llamativos", y alegaba que eran agentes de seguridad marroquíes encubiertos. Los hombres actuaron de manera que "cuyo comportamiento no encaja con el de la masa migratoria", afirmó el informe.

El director general de la Policía Nacional de España, Francisco Pardo Piqueras, dijo en una carta al Ministerio del Interior que el informe no atribuye "la planificación o ejecución" de la crisis migratoria a Marruecos, según un comunicado del ministerio de esta semana. Pero de todas formas el informe ha alimentado sospechas.

"Fue Marruecos, estamos convencidos", dijo Natalia Gómez, de 56 años, en una manifestación el miércoles en Madrid, parada junto a su madre, quien sostenía desde su silla de ruedas una bandera de Ceuta y un cartel de Sánchez tras las rejas.

"Y si el presidente del gobierno dice que no está al tanto de esto", dijo, "¡entonces debería renunciar!".

En el Congreso, Sánchez dijo que era "absurdo" sugerir que él tenía aviso previo de la oleada y enumeró medidas que dijo acelerarían el procesamiento de los casos de migrantes y apoyarían a los residentes de Ceuta. "Y sé que hasta ahora la respuesta que hemos dado las administraciones no es suficiente. Nunca va a ser suficiente hasta que no se recupere la normalidad", dijo.

Carlos Barragán y Aida Alami colaboraron con reportería.

Carlos Barragán y Aida Alami colaboraron con reportería.

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