Gloria Steinem, ícono del movimiento de las mujeres, muere a los 92 años

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Gloria Steinem, la defensora feminista que, al impulsar el movimiento moderno de las mujeres, ayudó a millones de mujeres a desarrollar su autoestima y a lograr algo de igualdad en el hogar, en el trabajo y en la sociedad en general, murió el miércoles en la ciudad de Nueva York. Tenía 92 años.

Su muerte fue anunciada en una publicación en redes sociales, la cual no dio una causa.

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Llamándose a sí misma "una emprendedora del cambio social", Steinem ayudó a marcar el comienzo de transformaciones culturales radicales en prácticamente todas las facetas de la vida estadounidense, desde la sala de juntas hasta el tribunal y la habitación.

Durante más de medio siglo, personificó el movimiento de las mujeres y se convirtió en su símbolo más perdurable; sus lentes de aviador teñidos y su cortina de cabello rubio con mechas partido por la mitad la convirtieron en una de las mujeres más reconocibles del mundo.

Era una revolucionaria poco común. Creció de manera errante en el Medio Oeste, tenía 10 años cuando sus padres se divorciaron y se quedó para cuidar de su madre, que sufría una gran angustia emocional, una experiencia determinante que reverberó a lo largo de su vida. Tuvo una educación formal escasa hasta el sexto grado; su gran sueño, como bailarina de tap en ciernes, era convertirse en una Rockette.

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Pero leía vorazmente, se graduó de la universidad con honores y creía ferozmente que las mujeres debían poder vivir cualquier vida que eligieran.

Su despertar feminista llegó hasta mediados de su treintena, cuando, como periodista en 1969, asistió a una sesión de testimonios públicos de mujeres discutiendo sus abortos ilegales. Carismática, elocuente, conocedora de los medios, profundamente empática y adicta al trabajo, evolucionó hacia una fuerza política y cultural.

Lideró protestas y sesiones de concientización, escribió ensayos y dio discursos, profundizó en la organización política, ayudó a establecer centros de crisis por violación y refugios para mujeres maltratadas, fundó numerosos grupos que promovían a las mujeres y tenía el toque del rey Midas para recaudar fondos para sus causas.

Y ella y un grupo de feministas tuvieron la audacia de iniciar una publicación que desafiaba a las revistas tradicionales para mujeres, en la que abordaban temas como el aborto, la violencia doméstica y la igualdad salarial por el mismo trabajo. La primera publicación nacional en papel satinado creada, propiedad de y dirigida en su totalidad por mujeres, la revista Ms., fundada en 1971, buscaba capturar y canalizar un creciente sentido de empoderamiento femenino y erradicar los prejuicios sexistas que impregnaban la cultura.

La revista sirvió como el manifiesto del movimiento, una incubadora de transformación social y un plan de acción. Como tal, ayudó a envalentonar a las mujeres mientras luchaban contra la discriminación y el acoso flagrantes en el lugar de trabajo y la opresión tácita, y a veces abuso absoluto, en el hogar.

"Cuando empezamos, ni siquiera había un término para el acoso sexual", dijo Steinem a menudo. "Simplemente se llamaba vida".

Décadas después de que el movimiento se disipara y las mujeres progresistas enfrentaran a nuevos reveses, Steinem continuó impulsando sus derechos e igualdad. Infatigable, escribió ensayos y dio conferencias hasta sus 90 años, y los medios de comunicación nunca dejaron de buscar su opinión. Fue autora de casi una decena de libros importantes de no ficción; su último, An Unexpected Life, está programado para su publicación a finales de septiembre.

Pronto publicaremos el obituario completo en español. Mientras tanto, aquí puedes leerlo completo en inglés.

Deirdre Carmody colaboró con reportería.

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