Jill Biden pensó que su esposo tuvo un derrame cerebral durante el debate de 2024

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'Nunca, jamás había visto a Joe así', dijo la ex primera dama a CBS News. 'Ni antes ni después'.

En la noche del 27 de junio de 2024, millones de espectadores vieron con alarma y confusión cómo el presidente Joe Biden, con aspecto apático y desorientado, hacía una aparición que terminaría por poner fin a su campaña en su único debate presidencial contra Donald Trump.

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Entre los espectadores que salieron asustados estaba su esposa, Jill Biden.

"No sé qué pasó", dijo la ex primera dama en una entrevista con CBS News Sunday Morning. "Mientras lo veía, pensé: 'Dios mío, está teniendo un derrame cerebral'. Y me dio un susto de muerte".

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En un fragmento de 30 segundos de la entrevista, que está programada para transmitirse completa este fin de semana, dijo que nunca había visto a su marido sufrir un colapso nervioso como el que presenció cuando subió al escenario del debate en Atlanta. La semana que viene publicará View From the East Wing, un libro de memorias sobre su etapa como primera dama.

Joe Biden, quien había realizado viajes consecutivos a Europa en las semanas previas al debate, ha dicho que aquella noche se estaba recuperando de una enfermedad. Cuando Biden se preparaba en Camp David, su equipo había incluido siestas en su agenda. A pesar del descanso extra, Biden, con la voz ronca, pasó el debate balbuceando y divagando mientras Trump lo machacaba con temas sobre migración y política exterior.

"Me asusté", dijo Jill Biden a la CBS sobre lo que vio aquella noche, "porque nunca jamás había visto a Joe así. Ni antes ni después. Nunca".

Sus memorias, según la editorial, Simon & Schuster, prometen llevar a los lectores "entre bastidores" de su vida como primera dama, incluyendo lo que supuso presenciar "el abrupto final de la candidatura de su esposo a la reelección".

Pero la noche del debate y durante semanas después, ella no fue solo testigo, sino una fuerza impulsora de la decisión de Biden de seguir luchando para salvar su campaña de reelección. Consoló al conmocionado presidente en los minutos posteriores al final del debate, y le dijo que seguía apostando por él.

"Has hecho un gran trabajo, has respondido a todas las preguntas", le dijo a su marido cuando se reunieron con sus partidarios tras el debate, "conocías todos los hechos".

En las semanas siguientes al debate, Jill Biden y otros miembros de su familia, incluido su hijo Hunter, lo apoyaron y lo animaron a seguir en la pelea.Pero mientras Joe Biden se recuperaba del coronavirus a finales de julio, su esposa empezó a insistirle en que tenía que tomar una decisión. Puso fin a su campaña y apoyó a Kamala Harris, su vicepresidenta.

Como primera dama, Jill Biden fue una fuerza protectora alrededor del presidente. Se ganó la reputación de señalar sin rodeos cuando consideraba que los asesores de Joe Biden habían cometido errores en relación con su esposo.

"No creo que sea algo malo", dijo a esta periodista cuando se le preguntó por esa reputación durante una entrevista. "¿Y tú?".

Katie Rogers es corresponsal del Times para la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Donald Trump.

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