La principal diplomática de EE. UU. en Venezuela deja su cargo tras haber llegado en enero

Reportajes Especiales - News

Guardar
Imagen WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI

Laura Dogu, quien reabrió la embajada de Estados Unidos en Venezuela, vuelve a su rol como asesora del oficial de mayor rango del ejército estadounidense mientras continúa la guerra con Irán.

La principal diplomática estadounidense en Venezuela anunció el miércoles que dejaba su cargo apenas unos meses después de su llegada, un cambio que se produce mientras el gobierno de Donald Trump continúa con sus esfuerzos para ejercer control sobre el gobierno de Venezuela.

Laura Dogu, quien llegó a finales de enero a Caracas, la capital de Venezuela, donde reabrió la embajada estadounidense, afirmó a través de un comunicado que sería sustituida por John Barrett, el principal diplomático estadounidense en Guatemala.

Este cambio de liderazgo plantea interrogantes sobre las prioridades del gobierno de Trump en Venezuela tras la captura y extracción forzosa en enero del exdirigente del país, Nicolás Maduro.

Tras la intervención militar estadounidense, el presidente Trump dijo que, en la práctica, Estados Unidos iba a "dirigir" Venezuela y su industria petrolera, convirtiendo a un país que durante décadas había sido un adversario en algo parecido a un Estado vasallo.

En Venezuela, Dogu fue el rostro de estos esfuerzos. Se ganó un estatus de celebridad en el país haciendo apariciones públicas junto a ejecutivos de empresas estadounidenses que iban de visita y Delcy Rodríguez, la vicepresidenta de Maduro, quien asumió la presidencia.

No quedó claro de inmediato por qué Dogu, una diplomática estadounidense veterana que fue embajadora en Honduras y Nicaragua, deja su cargo. Funcionarios de la embajada estadounidense en Caracas no respondieron inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Barrett, el nuevo enviado de Estados Unidos a Venezuela, acababa de llegar en enero como el principal diplomático de la embajada estadounidense en Guatemala. Antes ocupó cargos diplomáticos en Panamá, Perú y Brasil.

La reestructuración de la embajada estadounidense en Caracas se produce en un momento en el que el gobierno de Trump ha desviado su atención de Latinoamérica en las últimas semanas para darle prioridad a su guerra contra Irán.

En su declaración, Dogu dijo que su trabajo en Caracas era temporal y que regresaba a su rol como asesora de política exterior del Jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.

Caine, el oficial de mayor rango y visibilidad del ejército estadounidense, ha batallado recientemente para justificar las amenazas de Trump de volar la infraestructura energética, los pozos petroleros y las plantas desalinizadoras de Irán, acciones que podrían constituir crímenes de guerra.

En Venezuela, también ha surgido preocupación por la lentitud de las reformas bajo el mandato de Rodríguez. Ella ha presentado una postura conciliadora hacia Estados Unidos que contrasta fuertemente con la de Maduro, su predecesor.

Sin embargo, el gobierno de Rodríguez no ha provocado cambios políticos o económicos relevantes en Venezuela. Los legisladores aprobaron reformas en los sectores petrolero y minero, pero aún no se han materializado grandes acuerdos de inversión estadounidenses.

La preocupación por la estabilidad política y el sistema judicial hiperpartidista de Venezuela están generando dudas entre los posibles inversionistas. La industria petrolera estatal sigue siendo un caos, a pesar de que Venezuela posee reservas colosales de petróleo.

Rodríguez también ha estado al frente de un pequeño deshielo político, liberando a cientos de presos políticos y tolerando protestas pequeñas.

No obstante, su gobierno sigue siendo autoritario, y entre sus altos cargos se encuentra Diosdado Cabello, ministro del Interior, quien supervisa el aparato represivo de Venezuela. El gobierno estadounidense ha ofrecido una recompensa de hasta 25 millones de dólares por la captura de Cabello.

A pesar de las afirmaciones del gobierno de Trump de que Venezuela ahora es un aliado, los ciudadanos estadounidenses siguen teniendo prohibido visitar Venezuela sin un visado, que son extremadamente difíciles de obtener.

Rodríguez también se ha negado a fijar una fecha definitiva para la celebración de elecciones democráticas, y su gobierno ha prometido detener a María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, si regresa al país.

Simon Romero es corresponsal del Times y cubre México, América Central y el Caribe. Reside en Ciudad de México.