
Aquellos "influencers" que alcanzaron la cima del éxito en Instagram hinchando su cuenta con falsos seguidores, ya pueden despedirse de su momento de gloria: la aplicación anunció esta semana que ha comenzado a eliminar "me gustas", comentarios y usuarios artificiales, comprados por "instagramers" para aumentar de forma fraudulenta su caché.
En su blog institucional, la red social explicó que recientemente se han percatado de que algunos perfiles utilizan apps de terceros para "aumentar artificialemente su audiencia". Estos "influencers" pagan tarifas a empresas ajenas a cambio de más "seguidores" y "me gustas", con los que consiguen disparar su fama en Instagram y atraer a marcas y a anunciantes.

Con el objetivo de trabajar por una plataforma "auténtica", la aplicación anunció haber diseñado una herramienta que a través del aprendizaje automático rastrea y elimina los "likes", los comentarios y los seguidores que se hayan conseguido deshonestamente, pagando y suscribiéndose a servicios de terceros.
Según detalló, la herramienta desarrollada se puso en marcha a inicios de esta semana. Los usuarios captados por el sistema recibirán un mensaje en el que se les notificará de todos los mensajes y seguidores que hayan sido eliminados de sus cuentas y publicaciones. También se les solicitará que desactiven el servicio que utilizan para incrementar su notoriedad en la app.

En esta era en la que miles de "influencers" de todo el mundo han hecho de su presencia en Instagram su profesión, muchos son los que han querido apuntarse a esta tendencia y ganar dinero compartiendo su estilo de vida y sus rutinas.
Para lograrlo, consiguen que sus cuentas crezcan artificialmente comprando a sus seguidores y contratando empresas que a través de "bots", programas informáticos mecanizados, publican comentarios automáticos en los que halagan sus fotografías, sus "looks", sus gustos y, en definitiva, su envidiable vida.

De esta forma, engañan a empresas y anunciantes que confían en la aparente fama del falso "influencer", y les pagan por publicitar sus productos, enviándoles regalos o invitándolos a formar parte de sus eventos.
Para acabar con este tipo de fraude, y a través del comunicado oficial, Instagram aclaró que las cuentas que utilizan estos servicios verán cómo disminuirá su impacto, al reducirse drásticamente su número de seguidores.
Instagram, en medio de la polémica
La medida de la red social llega después de que su empresa matriz, Facebook, haya tenido que enfrentar severas críticas por la presencia de trols, fake news (noticias falsas) e información precaria e imprecisa en su plataforma.

En los últimos meses, Facebook se ha esforzado por impulsar medidas que hagan sentir confianza a los usuarios del sitio. Estas iniciativas se han extendido a Instagram, que a principios de 2018 desarrolló una herramienta que detecta casos de acoso escolar en la plataforma. También diseñó un nuevo sistema para identificar la autenticidad de los perfiles de famosos y figuras públicas.
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