
La reina Isabel II canceló sus compromisos previstos este martes debido a síntomas “leves” de coronavirus, anunció el palacio de Buckingham. La monarca se había reunido el 8 de febrero con su hijo y heredero, el príncipe Carlos, dos días antes de que éste diera positivo.
La monarca, de 95 años, sufre “síntomas leves similares a un resfriado” tras haber dado positivo por COVID-19 el domingo, pero “continuará con tareas sencillas” de su agenda, dijo un vocero. Otros compromisos programados para el resto de la semana, como su reunión semanal con el Primer Ministro Boris Johnson, se decidirán más adelante.
La noticia de que la reina se contagió alimentó la preocupación por la salud de la monarca, que en octubre estuvo ingresada en el hospital durante una noche. Desde entonces sus comparecencias han sido escasas, pero el palacio había anunciado recientemente una reanudación de sus actividades públicas, con una ceremonia el 29 de marzo en la abadía de Westminster en memoria del príncipe Felipe, su esposo fallecido el año pasado.
La agenda oficial de Isabel II incluye el 2 de marzo una gran recepción diplomática en Windsor, castillo del que ha hecho su lugar principal de residencia desde el comienzo de la pandemia de coronavirus, y una ceremonia del Commonwealth el lunes 14 de marzo.
Cuatro días de festividades están programados en junio para el Jubileo de Platino por los 70 años de reinado, un récord para la monarquía británica. Con motivo de esta celebración, Isabel II de Inglaterra ha hecho público el deseo de que Camilla, la esposa de su hijo Carlos, heredero del trono, sea conocida como reina consorte cuando él sea rey.

La monarca, que este año celebró sus 70 años en el trono, había estado en contacto con su hijo, el príncipe Carlos, que fue diagnosticado con coronavirus por segunda vez la semana pasada. Se estima que otras personas que residen en Windsor también contrajeron el virus.
El domingo, el palacio de Buckingham había precisado que la reina tenía la intención de “continuar durante la semana tareas ligeras en Windsor”. El lunes, envió un mensaje de condolencia al presidente brasileño por las inundaciones y deslizamientos de tierra mortales en Brasil.
Según los medios británicos, la reina, que en abril cumplirá 96 años, tiene tres dosis de vacunas contra el COVID-19, al igual que su hijo y la esposa de éste, Camila Parker-Bowles, que también se contagió.
Desde su entrevista con su hijo, la reina había aparecido en un encuentro con militares, en el castillo de Windsor. Un video del encuentro la mostraba de pie, sonriendo, con un vestido estampado y un bastón en la mano. “Como pueden ver, no puedo moverme”, dijo.
Esta aparición de la reina había dado una señal para calmar las preocupaciones sobre su estado de salud, especialmente escrutada desde su noche de hospital hace algunos meses para exámenes “preliminares”, cuya naturaleza nunca se precisó.
El primer ministro británico, Boris Johnson, anunció el jueves el fin del aislamiento obligatorio para los casos positivos al coronavirus, una medida muy controvertida de su estrategia para vivir con el COVID-19 como con la “gripe”.
(Con información de AFP)
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
La familia real noruega se prepara para su “annus horribilis” entre escándalos y graves problemas de salud
Los recientes acontecimientos en el entorno íntimo de la realeza noruega despiertan inquietud pública y abren un periodo de incertidumbre sobre el futuro de la institución más emblemática del país

La nueva batalla legal que impulsa el príncipe Harry contra medios en el Reino Unido
El proceso judicial se desarrolla luego de que varias audiencias previas provocaran fallos que ambas partes han interpretado como triunfos parciales
De qué habla un rey con una mujer supercentenaria, la persona más longeva del mundo
Una reunión marcada por la memoria histórica unió a tres generaciones en Surrey y reflejó el legado de quienes atraviesan siglos

De Eadwig a Isabel II: cómo los romances reales marcaron el destino del Reino Unido
Escándalos y rupturas sentimentales fueron algunos de los temas que marcaron a la corona británica, donde la vida privada de monarcas y herederos se fusionó con leyes, tradiciones y hasta la mirada de la sociedad

“Kate Middleton será una reina que realmente escucha”, aseguran fuentes cercanas a la familia real
The Times destacó que el papel emergente de la princesa de Gales como figura socialmente conectada e innovadora, plantea un posible cambio profundo en el tradicional modelo de la monarquía del Reino Unido y sus dinámicas familiares



