La descarnada crítica a Harry por su entrevista con Oprah Winfrey: “Qué desagradable la queja por el dinero”

El columnista británico Domic Lawson analizó la declaraciones que hizo la pareja durante al entrevista con la conductora norteamericana con respecto a su situación financiera

Harry y Meghan hicieron revelaciones contundentes en la la televisión estadounidense (Photo by DPPA/Sipa USA)
Harry y Meghan hicieron revelaciones contundentes en la la televisión estadounidense (Photo by DPPA/Sipa USA)

Los Duques de Sussex no se guardaron nada durante su charla en TV. Entre las revelaciones más contundentes, el príncipe Harry reveló los problemas familiares.

Con una expresión de furia apenas contenida, le dijo a Winfrey que su familia lo había “cortado económicamente” y que, mientras estaban viviendo en Canadá le comunicaron que “en poco tiempo la seguridad iba a ser eliminada. Nunca pensé que me quitarían la seguridad porque nací en este puesto”.

Con respecto a estas declaraciones, el reconocido periodista británico, Dominic Lawson, escribió una dura editorial para el medio Daily Mail donde analiza el conflicto desatado en la Corona británica. El primer punto que aborda es la financiación de la seguridad para la pareja.

El gobierno canadiense no quiso pagar la cuenta por eso, y los contribuyentes británicos tampoco querrían, a perpetuidad, financiar guardaespaldas las 24 horas del día para la pareja que se autoexilia”, detalló Lawson.

La protección a tiempo completo, que se dice que cuesta alrededor de £ 500,000 al año (unos 695.532,50 dólares) también se retiró a las hijas del duque y la duquesa de York en 2011.

“Parece que Harry creía que su padre debería pagar los costos que el estado no pagaría”, destacó el columnista, además de solventar la protección de su familia las 24 horas del día. “Pero Harry ya es un hombre muy rico de 36 años, gracias a la herencia que le dejó su madre luego de divorciarse del príncipe Charles. Un patrimonio valuado en 20 millones de libras (U$S 27.821.300)”, agregó.

Eso no es todo. También se cree que tanto William y Harry son beneficiarios, por una suma de muchos millones de libras, del fondo Queen Elizabeth Trust.

Lawson argumenta que la pareja tiene como solventarse a sus propias expensas. “La Duquesa de Sussex también tiene poder económico, logrado a través de su exitosa carrera en la pantalla”. Pero la pareja asumió claramente que el príncipe Carlos intervendría para financiar tales servicios una vez que el escuadrón de protección real se hubiera retirado tras la retirada de Harry y Meghan de sus funciones oficiales.

En su entrevista de la semana pasada, el príncipe Harry también confesó que estaba decepcionado con su padre ya que desde que se había mudado a los Estados Unidos, había “dejado de atender mis llamadas”. “Todas estas llamadas se habían centrado en demandas de ayuda con la protección deseada del duque y la duquesa. Más dinero, en otras palabras”, explicó el columnista.

No es de extrañar que el príncipe Carlos, después de un tiempo, no pudiera soportar recibir más llamadas de este tipo, especialmente porque, según un funcionario que habló con el Sunday Times, continuó brindando apoyo financiero a Harry y Meghan después de su mudanza a los Estados Unidos.

Ahora la pareja vive de ingresos autogenerados. Harry y Meghan han firmado contratos con las firmas de medios Netflix y Spotify que los convertirán en lo que la mayoría consideraría una gran fortuna. El duque de Sussex está siguiendo el camino tradicional de los jóvenes aristocráticos. Durante la entrevista con Oprah, la pareja reveló que los acuerdos con los gigantes del streaming fueron por necesidad.

En siglos anteriores, estas ocupaciones eran menos glamorosas y, por supuesto, menos lucrativas: la iglesia y el ejército eran las principales opciones, dice el especialista en su columna del Daily Mail. “Aquí hay un eco fantasmal de la forma en que las demandas de dinero envenenaron la relación entre el duque de Windsor (como se convirtió en Eduardo VIII después de su abdicación) y su hermano, el rey Jorge VI. Edward había logrado obtener una asignación anual de £ 25,000, equivalente a poco más de £ 1,75 millones en la moneda devaluada de hoy en día, y una suma global de £ 300,000 (alrededor de £ 21 millones ahora) a cambio de las residencias reales de Sandringham y Balmoral”.

El historiador Andrew Roberts escribió sobre este episodio: “La forma en que algunas personas muy ricas se consideran apuradas de dinero en efectivo es un fenómeno psicológico interesante, y es particularmente interesante entre los miembros de las familias reales”.

La tradición de la aristocracia británica es que el hijo primogénito recibe todo: el título, las propiedades más los ingresos que generan. Como sucede con William y Harry.

Harry atrapado

En 2020, Dominic Lawson escribió en otra columna al medio que Harry había estado un poco molesto, durante su boda con Meghan, al ver a William usando el cordón militar sobre el hombro derecho y el pecho, la insignia de las Fuerzas Armadas, rango que Harry no obtuvo. Aparentemente, lo planteó al más alto nivel, de modo que en unos meses Harry también fue nombrado “ayudante de campo personal” de la Reina. Una de las tragedias de la vida de Harry es que no permaneció en las Fuerzas Armadas.

En la boda real de Harry,  el príncipe William con su cordón militar por su rango en las fuerzas armdas
En la boda real de Harry, el príncipe William con su cordón militar por su rango en las fuerzas armdas

Los Sussex contrataron un gran equipo de relaciones públicas, que incluye a la firma de Hollywood Sunshine Sachs. No son baratos. “E imagino que a estos asesores de relaciones públicas se les había pagado por jugar a la guerra en la entrevista de Oprah Winfrey con Meghan y Harry: cómo lograr el máximo impacto y la mejor manera de influir en la opinión pública detrás de ellos”, escribió.

Y siguió con duras críticas a la monarquía: “Qué espectáculo tan desagradable fue esta queja sobre el dinero transmitida a nivel mundial por multimillonarios, cuando miles de millones en todo el planeta se enfrentan a dificultades financieras excepcionales como resultado de la pandemia. Al menos, el duque de Windsor no hizo sus quejas de dinero en público”.

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