La creciente presencia de China en Guyana

Es miembro de la iniciativa “El Escudo de las Américas” y cuenta con una economía cuyo crecimiento transformador está estrechamente ligado a un consorcio de empresas petroleras liderado por ExxonMobil. Al mismo tiempo, su relación con la República Popular China (RPC) es una de las más largas y profundas de la región

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El presidente de China, Xi Jinping, recibió en Chengdu a su par de Guyana, Irfaan Ali (Archivo)
El presidente de China, Xi Jinping, recibió en Chengdu a su par de Guyana, Irfaan Ali (Archivo)

Guyana es un país de complejidad e ironía. Es uno de los socios más sólidos de Estados Unidos en el Caribe. Es miembro de la iniciativa “El Escudo de las Américas” y cuenta con una economía cuyo crecimiento transformador está estrechamente ligado a un consorcio de empresas petroleras liderado por ExxonMobil. Al mismo tiempo, su relación con la República Popular China (RPC) es una de las más largas y profundas de la región.

Guyana recibió relativamente poca atención por parte de los responsables políticos o las empresas estadounidenses hasta la confirmación de importantes reservas recuperables de petróleo en mayo de 2015, y, incluso después de ello, principalmente fue objeto de atención únicamente por parte de comunidades de interés en Washington centradas en el petróleo, Venezuela o asuntos del Caribe.

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Como excolonia británica que sólo logró su total independencia en 1966, Guyana fue en su momento uno de los países más pobres de la región, una sociedad multiétnica cuya política y cooperación con la RPC se definieron mayoritariamente a través de la óptica del “Sur Global.” Esto incluyó una cooperación orientada al desarrollo en agricultura, manufactura a pequeña escala y otras áreas desde etapas tempranas.

El papel del consorcio liderado por Exxon en el desarrollo de los recursos petroleros de Guyana, sumado a una interacción relativamente positiva con el gobierno de Estados Unidos durante la crisis política que finalmente devolvió al poder al Partido Progresista del Pueblo - Cívico (PPP/C) en 2020, contribuyó, posiblemente, a la importancia que el actual gobierno del PPP de Irfaan Ali le ha dado a mantener buenas relaciones con Washington. Al mismo tiempo, los lazos construidos por China con el PPP/C, sumados al enorme flujo de dinero nuevo con el auge petrolero, han posicionado a la RPC y sus empresas para desempeñar un papel importante en la economía en rápida transformación de Guyana, desde el petróleo y la minería hasta proyectos de infraestructura y el sector minorista.

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Vista de un edificio de Exxon Mobil en Georgetown, Guyana (REUTERS/Archivo)
Vista de un edificio de Exxon Mobil en Georgetown, Guyana (REUTERS/Archivo)

Este trabajo analiza ese compromiso creciente de la RPC, mientras el gobierno de Ali navega sus relaciones con Washington y con la RPC.

Relaciones políticas e históricas

Guyana cambió sus relaciones diplomáticas de la República de China (Taiwán) a la RPC en junio de 1972, apenas seis años después de la independencia del país del Reino Unido, siendo uno de los primeros países de la cuenca del Caribe en hacerlo. Como se señaló anteriormente, la relación en los primeros años se caracterizó por la cooperación en cuestiones de desarrollo como la agricultura y la manufactura a pequeña escala. Durante el dominio del Partido Progresista del Pueblo (PPP) desde 1992 hasta 2015, el gobierno trabajó estrechamente con la RPC y contrató a empresas chinas, incluidas numerosas obras de infraestructura y otros proyectos, muchos de los cuales fueron cuestionados tanto por su calidad como por sospechas de corrupción.

Cuando la coalición opositora Partido para la Unidad Nacional / Alianza para el Cambio (APNU/AFC) llegó al poder de 2015 a 2020, a pesar de las críticas previas de algunos miembros de la coalición hacia la relación de sus predecesores con la RPC, el gobierno APNU/AFC de David Granger modificó su postura, pero continuó cooperando con la RPC. En julio de 2018, su gobierno fue de los primeros en la cuenca del Caribe en unirse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) de la RPC.

Como se mencionó antes, cuando el PPP/C regresó al poder en agosto de 2020, el nuevo gobierno del presidente Irfaan Ali, aun manteniendo una estrecha relación política y de seguridad con Washington —de especial importancia ante la activa amenaza militar para el control de Guyana sobre su región de Esequibo por parte de la vecina Venezuela— también continuó la estrecha relación comercial y política de Guyana con la RPC. El presidente Ali visitó la RPC en julio de 2023, reuniéndose con el presidente Xi Jinping en Chengdu y firmando una serie de acuerdos de cooperación comercial, tecnológica y de desarrollo. En 2025, el canciller guyanés Hugh Todd viajó a la RPC para participar en el IV Foro China-CELAC, incluyendo reuniones con su homólogo Wang Yi.

La gestión de Irfaan Ali busca equilibrar sus relaciones con Washington y Beijing en medio de la disputa territorial con Venezuela por el Esequibo
La gestión de Irfaan Ali busca equilibrar sus relaciones con Washington y Beijing en medio de la disputa territorial con Venezuela por el Esequibo

A pesar de la cálida relación política, y aunque empresas con sede en la RPC han ganado un número significativo de contratos y avanzado su posición en Guyana en el contexto de la considerable nueva riqueza petrolera del país, ambas naciones no han suscrito una asociación estratégica.

El actual embajador de la RPC en Guyana, Yang Yang, es relativamente nuevo, llegó en abril de 2025, pero es considerado un diplomático bastante hábil.

Comercio

El comercio bilateral de Guyana con la RPC ha crecido significativamente en las últimas dos décadas, alcanzando los 2.900 millones de dólares en 2025, el doble que el año anterior. Sin embargo, ese comercio ha sido desigual a favor de China. En 2024, las importaciones de Guyana desde la RPC, de 926 millones de dólares, fueron aproximadamente el doble de las exportaciones hacia ese país. Además, Guyana exporta principalmente metales y minerales con bajo valor agregado y otras materias primas hacia China, mientras importa de allí una amplia variedad de bienes y servicios de mayor valor agregado.

En especial en la última década, una amplia gama de empresas con sede en la RPC ha establecido operaciones en Guyana. De allí ha surgido una comunidad de empresas chinas de todos los tamaños con actividad en el país. Algunas de las más importantes están representadas por la Asociación de Empresas Chinas en Guyana (ACEG), actualmente presidida por Jason Wong, quien llegó a Guyana hace más de dos décadas para trabajar en proyectos, y posteriormente fundó China Trading, la empresa de importación y exportación más relevante en el país vinculada a la RPC, así como otras compañías importantes. Fundada en 2013, ACEG cuenta con entre 14 y 20 miembros, incluyendo gigantes corporativos de la RPC como China National Construction and Agricultural Machinery Import and Export Corporation (CAMC), China State Construction Engineering Corporation (CSCE) y China Communications and Construction Corporation (CCCC). ACEG coordina regularmente con la embajada de la RPC en Guyana.

El canciller de China, Wang Yi, saluda a su homólogo de Guyana, Hugh Hilton Todd, antes de una reunión bilateral en Beijing (REUTERS)
El canciller de China, Wang Yi, saluda a su homólogo de Guyana, Hugh Hilton Todd, antes de una reunión bilateral en Beijing (REUTERS)

Sector petrolero

La presencia china en el sector petrolero de Guyana está liderada por China National Offshore Oil Company (CNOOC), que posee una participación del 25% en el consorcio encabezado por ExxonMobil que domina los proyectos petroleros en el país. El alcance del consorcio se ha incrementado notablemente con la incorporación de varias nuevas explotaciones petroleras productivas en los últimos años, incluyendo Liza, Payara, Yellowtail y Whiptail. En octubre de 2023, cuando el socio del consorcio Hess intentó vender su participación del 30%, CNOOC trató, sin éxito, de adquirir dicha participación, lo que, de haberse concretado, le habría dado el control mayoritario del 55% en la empresa conjunta.

Si bien un pequeño número de empresas de servicios petroleros afiliadas a China, como NABI/KCL, opera en Guyana, la presencia de compañías petroleras chinas fuera del consorcio ha sido limitada. No obstante, CNOOC se ha vuelto cada vez más sofisticada como actor local, como lo demuestra la donación de 4 millones de dólares realizada en marzo de 2023 a la escuela secundaria Christ Church, luego de que su edificio fuera destruido por un incendio, un acto astuto para generar buena voluntad con la comunidad local.

Posibilidades mineras

En el sector minero de Guyana, las empresas chinas han estado presentes tanto en la minería a gran escala como a pequeña escala. La empresa china Bosai opera una mina de bauxita cerca de Linden desde 2007 y, en 2023, se involucró en un proyecto de expansión por 115 millones de dólares.

En el sector aurífero, en agosto de 2020, la empresa china Zijin adquirió la mina de oro Aurora por 238 millones de dólares, y desde entonces ha ampliado sus operaciones.

Sin embargo, más allá de Aurora, las fuentes consultadas para este trabajo sugieren que varias empresas financiadas por la RPC, registradas a nombre de guyaneses, también explotan oro y otros minerales en el país.

Una excavadora carga bauxita en un camión dentro de una mina de Bosai Minerals Group, en Linden, Guyana (REUTERS)
Una excavadora carga bauxita en un camión dentro de una mina de Bosai Minerals Group, en Linden, Guyana (REUTERS)

Madera y agricultura

Las empresas con sede en la RPC no han tenido una presencia significativa en el sector agrícola de Guyana, aunque técnicos chinos han brindado capacitación y asistencia en asuntos agrícolas como parte de la cooperación para el desarrollo de la RPC en Guyana. Un ejemplo reciente fue la visita de una delegación china de dos personas en octubre de 2023.

En 2009, la Corporación Nacional China de Importación Técnica (CNTIC) fue contratada para construir la enorme planta procesadora de azúcar Skeldon, valorada en 200 millones de dólares, que estuvo plagada de problemas técnicos y nunca llegó a abrir.

En el área forestal, la empresa con sede en la RPC Bai Shan Lin se vio obligada a suspender sus operaciones en el país en 2016 debido a supuestas violaciones de las leyes guyanesas. Más allá de Bai Shan Lin, la exportación de troncos en bruto desde Guyana hacia China, con escasa supervisión y poco valor agregado del lado guyanés, se ha convertido en un tema de debate público.

Sector de la construcción

Las empresas con sede en la RPC han llegado a dominar el sector de la construcción en Guyana, tanto en proyectos de infraestructura pública como en propiedades comerciales.

China Harbour desempeñó un papel temprano, aunque problemático, en la ampliación del Aeropuerto Internacional Cheddi Jagan. Empresas chinas como China Road and Bridge Corporation (CRBC) han ganado múltiples contratos para obras de transporte a lo largo de la costa de Guyana y en otras zonas, en particular el estratégico Mejoramiento de la Autopista East Bank Demerara, una obra valorada en 192 millones de dólares. De igual modo, en enero de 2024, el proyecto del puente Mackenzie-Wismar, valorado en 35 millones de dólares, fue adjudicado a China Harbour (CHEC). El proyecto de infraestructura de transporte más significativo liderado por la RPC ha sido el puente sobre el río Demerara, valorado en 260 millones de dólares, adjudicado a CHEC a finales de 2022 e inaugurado a finales de 2025.

Imagen de archivo de embarcaciones que transportan suministros para una plataforma petrolera de Exxon Mobil en el río Demerara, al sur de Georgetown, Guyana (REUTERS)
Imagen de archivo de embarcaciones que transportan suministros para una plataforma petrolera de Exxon Mobil en el río Demerara, al sur de Georgetown, Guyana (REUTERS)

Más allá de la infraestructura de transporte, las empresas chinas han participado en el repetidamente cancelado y reestructurado proyecto hidroeléctrico Amaila Falls de 165 megavatios. Esto incluyó la participación de un consorcio liderado por China Water and Electric (CWE) en una versión del proyecto de 2023, así como el interés actual de empresas chinas en la más reciente licitación, iniciada en febrero de 2026.

En el sector inmobiliario comercial, las empresas chinas han avanzado mucho más allá del controvertido Marriott Georgetown, de 52 millones de dólares, terminado en 2015 por Shanghai Construction Group. Su competidor, Pegasus, contrató a China Harbour para una ampliación de 100 millones de dólares de su propiedad. Al parecer, ahora las empresas chinas están trabajando en una tercera torre en dicho complejo. En 2023, CHEC fue contratada para construir el Marriott Ogle en East Coast Demerara, por 50 millones de dólares, entre otros ejemplos.

Sector eléctrico

Como en la construcción, las empresas chinas han estado desde hace tiempo activas en la infraestructura de energía de Guyana, incluyendo un contrato por 51 millones de dólares en 2010 con China National Machinery Import Export Corporation para trabajos en el área metropolitana de Georgetown.

En 2025, Guyana Power and Light (GPL) adjudicó un contrato de 442 millones de dólares para líneas de transmisión eléctrica a China Power Corporation. En 2026, también otorgó a China Power un contrato de 27 millones de dólares para almacenamiento de baterías industriales para la red pública. La empresa participa además en la instalación de nueva generación de energía solar a través del Programa Fotovoltaico a Escala de Servicios Públicos de Guyana.

Sector médico

En los últimos años, la RPC ha ampliado su tradicional apoyo al desarrollo de Guyana hasta aumentar su presencia en el sector médico del país. Esto incluye la construcción de seis hospitales regionales. Además, en abril de 2023, la RPC donó 60 millones de dólares en equipos médicos al hospital público de Georgetown. En noviembre de 2023 hizo una donación similar de 10 millones de dólares al hospital en Linden, Guyana. Desde 1993, la RPC también ha enviado equipos médicos, alcanzando el vigésimo grupo en el país para 2025.

Sector digital

Las empresas con sede en la RPC juegan un papel importante, aunque parcialmente limitado, en la industria de telecomunicaciones de Guyana. En 2021, China donó 1.000 “cajas de internet” para ampliar la cobertura digital en el país. Empresas chinas como Huawei también suministran teléfonos y otros equipos a los principales proveedores del país, Digicel Guyana y One Communications Guyana (anteriormente GTT), aunque esta última ha buscado minimizar el uso de proveedores chinos como Huawei en su infraestructura. De igual modo, el proveedor guyanés de telefonía móvil Enet, al parecer, ha construido su infraestructura con equipos de la empresa estadounidense Mavenir, en vez de componentes chinos.

Más allá de la telefonía pública y el servicio de internet, las empresas con sede en la RPC se han posicionado como proveedoras clave de tecnologías digitales para el gobierno de Guyana. Desde 2016, Huawei lidera la construcción de la red de digitalización eGovernment del país, incluida la construcción de la red troncal de fibra óptica hacia el interior y capacitación de personal. Durante la visita del presidente Ali a China en 2023, su gobierno anunció una posible iniciativa para trabajar con empresas chinas en la creación de una universidad de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) en Guyana.

Sector minorista

Como en otras partes de la región, se ha producido una proliferación de comercios minoristas que son propiedad de chinos o se especializan en bienes importados desde China. Estos son especialmente habituales en la costa atlántica de Guyana y a lo largo de la margen este y oeste del río Demerara al sur de la capital, Georgetown. Uno de los ejemplos más destacados es la cadena de supermercados “Real Value” establecida por el empresario chino Jason Wong en 2014.

Esta expansión de comercios chinos ha generado tensiones con los dueños de tiendas tradicionales, muchos de los cuales se ven desplazados por la competencia. En junio de 2024, un grupo de propietarios de supermercados representados por la Asociación de Empresarios de Guyana solicitó y consiguió una reunión con el presidente Ali, señalando que los comercios chinos competían de manera desleal y no cumplían con las normativas tributarias y de licencias. En octubre de 2025, el intento de construir una nueva tienda china en Brickdam, el mercado Chongking, frente a una escuela y sin licencia, obligó a la embajada de la RPC a emitir un comunicado exhortando a los ciudadanos chinos a cumplir con las leyes locales.

Lazos entre pueblos

Como en otras zonas de la región, la RPC ha trabajado en múltiples áreas para ampliar los lazos “pueblo a pueblo” y su influencia asociada en Guyana. Estableció un Instituto Confucio en la UWI Georgetown en mayo de 2014, y ha otorgado entre seis y 12 becas al año para estudios académicos en China, sumando 222 becas entre 1984 y 2022.

Como complemento, el gobierno chino también ha traído regularmente a guyaneses a la RPC para actividades de corto plazo en diversas áreas. Entre 2018 y 2023, al menos 400 guyaneses viajaron a China sólo para cursos de formación.

Como en otras partes de la región, la RPC también invita periódicamente a parlamentarios guyaneses. En agosto de 2024, una delegación de cuatro personas encabezada por el presidente de la Asamblea Nacional, Manzoor Nadir, visitó China por invitación de Zha Leiji, presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de la RPC.

Muchos viajes financiados por la RPC han estado dirigidos a personal de medios de comunicación de Guyana. Desde la década de 2010, la RPC ha llevado cada año a un estimado de cinco a 10 periodistas guyaneses al país, incluyendo ocho en 2024. Por ejemplo, en junio de 2023, la RPC llevó al periodista guyanés Shaquawn Hamilton Gill, lo que derivó en un entusiasta testimonio en medios estatales chinos sobre cómo “China está ayudando a otros países a salir adelante”. En julio de 2024, estos viajes financiados por la RPC incluyeron a una delegación de ocho personas encabezada por la editora jefe del Guyana Times, Tusika Martin, e integrantes de Stabroek News, Kaieteur News, News Room y la emisora estatal guyanesa NCN.

Crimen

Reflejando tanto los crecientes vínculos comerciales como la presencia histórica, aunque modesta, de la comunidad china en Guyana, existe también evidencia de actividades del crimen organizado chino en el país. Ejemplo de ello es un caso de 2023 relacionado con el lavado de 4.000 millones de dólares guyaneses a través de negocios chinos locales. En 2022, Vice News generó un escándalo en Guyana al publicar una historia en la que el empresario chino Su Zhirong, en una trama criminal, aparentemente implicaba a altos funcionarios guyaneses.

Cooperación en seguridad

Guyana ha mantenido desde hace tiempo una modesta pero importante cooperación en seguridad con la RPC. Esto incluyó a la Fuerza de Defensa de Guyana (GDF) adquiriendo una aeronave de transporte militar Harbin Y-12 en 2002. En 2012, la GDF firmó un contrato por 100 millones de dólares para que instructores de la fabricante CATIC (China Aviation Technical Industry Corporation) de la RPC se desplazaran a Guyana para capacitar personal, la primera vez que China enviaba tales especialistas a América Latina.

En 2014, la RPC donó 11,9 millones de dólares en motocicletas, equipos de radio, cámaras corporales y cascos, entre otros, a la Policía de Guyana (GPS).

En abril de 2017, donó 31 equipos a la Fuerza de Defensa de Guyana, entre ellos patrulleras pequeñas, bulldozers, una excavadora, camiones cisterna de agua y combustible, camiones volteo, ambulancias y otros vehículos de apoyo.

En noviembre del mismo año, realizó otra donación a la Policía guyanesa, incluyendo 56 camionetas pickup, 44 motocicletas, 35 vehículos todoterreno y cinco autobuses.

Durante las últimas tres décadas y antes, un número importante de miembros de la GDF y la Policía, incluidos algunos con quienes el autor ha conversado personalmente, han viajado regularmente a la RPC para cursos de formación y otros eventos.

Tras el acercamiento con Estados Unidos con el regreso al poder del PPP/C en 2020, el gobierno de Guyana ha reducido el alcance y el perfil de las interacciones militares y policiales con la RPC. Además, el antiguo transporte Y-12 y gran parte del resto de los equipos adquiridos anteriormente a China ya no están en servicio.

Conclusiones

En contraste con otros países de la región, como Panamá, la relación considerable y en crecimiento de Guyana con la RPC no ha generado tensiones significativas con Washington, a pesar de que abarca sectores sensibles como las telecomunicaciones y la cooperación en materia de seguridad.

La ausencia de conflicto de Guyana con Washington por la RPC puede atribuirse a la habilidad del gobierno de Ali —en particular del experimentado vicepresidente guyanés Bharat Jagdeo— para gestionar la relación. También puede reflejar el mayor énfasis que Estados Unidos ha puesto en la valiosa cooperación de Guyana en otros ámbitos. No obstante, las actividades de la RPC en Guyana tocan dos áreas de preocupación señaladas en la Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de Estados Unidos: la influencia de adversarios estadounidenses y el acceso a “terrenos clave.” La cuestión del involucramiento chino en Guyana probablemente seguirá siendo de interés para Washington, incluso mientras Estados Unidos y el actual gobierno del PPP/C continúan gestionando una relación fundamentalmente positiva.

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