¿Qué proponen los Palestinólogos?

En muchos sectores de la sociedad había una especie de antisemitismo dormido

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A woman lays a flower
A woman lays a flower as friends and family mourn Master sergeant (reserves) Matan Meir, 38, who was killed in the northern Gaza Strip amid the ongoing ground operation of the Israeli army against Palestinian Islamist group Hamas, at his funeral in Odem, northern Israel, November 13, 2023. REUTERS/Shir Torem TPX IMAGES OF THE DAY

Al igual que muchos, durante el último mes le dediqué la mayor parte de mi tiempo libre a intentar explicar e informar acerca de la masacre perpetrada por el grupo terrorista Hamas el pasado 7 de Octubre. Pero como muchos de mis compañeros en esta quijotada, llegué a la triste conclusión de que es sencillamente imposible dialogar con quien no quiere ver la realidad. La mayor carnicería contra el pueblo judío desde el Holocausto ha sido documentada hasta el infinito, todavía hay personas (niños, mujeres y ancianos entre ellos) que están como rehenes y, sin embargo, hay muchísimos que se niegan a reconocer y condenar los hechos. Al igual que otros tantos, me ha entristecido comprender que en muchos sectores de la sociedad había una especie de antisemitismo dormido que estaba esperando algún detonante para despertar con ferocidad.

Cansado de intentar convencer a otros, propongo un ejercicio contrario: escuchar qué es lo que proponen aquellos que han decidido ubicarse en contra de Israel. La lista de “intelectuales”, de “prestigiosos pensadores” y de “militantes por los derechos (de algunos) humanos” es tan grande que, en teoría, deberían tener buenas ideas para el conflicto en Medio Oriente.

En mi análisis, he destacado tres propuestas básicas.

Un sector sostiene el famoso cantito From the river to the sea, Palestine will be free. Por suerte, en español no rima, caso contrario, estaríamos escuchando la cancioncita en varios sectores de Latinoamérica. Pues bien, esta frase no es más que la versión renovada de “¡Heil, Hitler!”. Para aquel que se haya perdido: según aseguran, “desde el río hasta el mar, Palestina será libre”. Como muchos no lo saben (incluso varios de los que lo cantan), están hablando del río Jordán y el Mar Mediterráneo. Este canto no es más que un pedido de aniquilación total del Estado de Israel. En teoría, estos cánticos postulan que Palestina estará mejor si es “liberada” del Estado judío, por más que los palestinos con mejor calidad de vida del planeta son aquellos que viven y trabajan en Israel. Además, cabe recalcar, Gaza está “libre” de judíos desde 2005 y no es un bastión del progreso humanitario. Pero bueno, es innegable que la tonada es pegadiza.

Otra facción de los analistas sostiene que el gran problema aquí es que no hay dos estados. Se ve que, entre tanta noticia, ellos han olvidado que la propuesta de los dos estados fue rechazada de cuajo repetidas veces por los propios palestinos. El Estado de Israel apoyó la propuesta en 1948 pero, claro, los palestinos y sus colegas árabes decidieron atacar de manera orquestada al naciente estado judío. Y después de aquella vez, fueron siempre los palestinos quienes descartaron la posibilidad de que existiera un estado judío y otro palestino. Es que, claro, los palestinos no le reconocen el derecho a la existencia a los judíos. Pero bueno, “es un tema muy complejo”.

Por último, no quiero dejar de mencionar a los muchos militantes de la izquierda que proponen una verdadera genialidad: “Palestina libre, laica y socialista”. En verdad, una idea hermosa. Sólo que tiene unos pequeños, diminutos detalles. El primero, el concepto “libre”. ¿Libre de qué? Supongamos por un momento que ellos se refieren a una “liberación de Israel”. Bueno, hagamos el intento y pensemos qué ocurriría con una palestina sin Israel: ¿habría más terror o menos terror? Tenemos el caso concreto de Gaza, y vemos que allí el terror ha aumentado. Así que eso de libre, debería reformularse.

Pasemos al segundo punto: “laico”. Bueno, se ve que aquí, en la búsqueda de utopías revolucionarias, los intelectuales creen que la zona de Palestina se ubica geográficamente entre los países nórdicos. Les recuerdo que estamos hablando de Medio Oriente y, no sólo eso: los palestinos mismos no quieren un estado laico. Pregúntenles y se sorprenderán.

Por último, detengámonos en el “socialismo”. No soy un gran fanático de imponer sistemas políticos a la gente. Como mínimo, deberían elegirlo los propios palestinos. Es que, en realidad, esta propuesta es la más tenebrosa, eurocentrista y occidental de todas (por más que les duela a mis ex compañeros de Puán). No existe en todo el mundo islámico un país “Libre, laico y socialista”. Entiendo que desde la comodidad del sillón occidental uno no pueda comprender cómo alguien no piensa como uno. Y claro, que pretenda decirle al otro qué es lo mejor para él. Pero, en mi época, eso se llamaba colonialismo (sí, esa misma palabra que utilizan para denostar a Israel).

En definitiva, creo que ninguna de estas tres propuestas funcionaría como solución. Es más, da la impresión de que fueron formuladas sin conocer un ápice de lo que ocurre en una región con un conflicto milenario y en donde la cuestión de territorio es una disputa muy menor.

Ahora bien, no quiero despedirme sin antes darles un consejo. Como judío religioso que soy, comparto con ustedes una lección talmúdica: “Shimón, el hijo de Rabán Gamliel, dijo: ‘toda la vida crecí entre los sabios y no encontré nada mejor para el cuerpo que el silencio’”. Inténtenlo.