
El estado de emergencia decretado ayer por el presidente Pedro Castillo no tiene justificación, y es cuestionable tanto en el fondo como en la forma. En el fondo, la medida es inconstitucional. La medida decretada no tiene motivación ni proporcionalidad. Se basa en información especulativa y es altamente restrictiva en derechos. La “solución” termina siendo más lesiva y problemática que todo lo que supuestamente intenta proteger el Estado.
En cuanto a la forma, ha sido una medida pésimamente gestionada. Tomó por sorpresa a la ciudadanía, lo que pone en riesgo la continuidad de los servicios públicos y el trabajo de las personas. Eso termina siendo una falta de respeto al ciudadano, y ocurre cuando tomas una medida que no mira a la persona como el eje de las decisiones públicas.
El gobierno tiene que hacer una profunda reflexión sobre lo que está sucediendo. Con esta medida se ha traído a la población en contra. Como ciudadanos, no podemos permitir que estas medidas inconstitucionales se prolonguen o se repitan.
Creo que esto es una alerta roja para el gobierno. Hay que esperar a lo que pase en el Congreso, pero creo que si faltaban votos a favor de la vacancia, este tipo de acciones generará mayor adherencia en contra de la gestión del presidente.
Por otro lado, se está generando un caldo de cultivo para mayores enfrentamientos, y eso no debería permitirse. Cualquier medida gubernamental debe ser pensada para gestionar un problema, pero esta medida empeora la situación. Estamos en un momento complicado en el país, donde debemos tener todas las alertas para prevenir una situación de caos y convulsión social.
En el Ejecutivo existe un sistema de gestión de conflictos sociales, y no puede ser que su respuesta sea un decreto de estado de emergencia. Deben existir filtros de prevención, alertas tempranas, donde se indique que el caos está naciendo y gestionar para no llegar a lo que vivimos en este momento. Los conflictos mineros o las huelgas de transporte no son cuestiones que salen de un momento a otro, vienen de largo tiempo. Algo está fallando para que estas alertas no se activen oportunamente.
Hay que precisar que la crisis es generalizada, no solo desde el gobierno sino también desde el Parlamento. En el Congreso hay una falta de voluntad política para ponerle fin a estas cuestiones y discutir de fondo qué necesitamos para reformar nuestro sistema político. Se aferran a sus puestos, los propios parlamentarios también, y eso termina siendo lesivo, porque nadie quiere comprarse el pleito de una reforma política que podría causar la pérdida de su posición.
¿Qué vendría después? Si se quiere poner paños fríos, al menos tendríamos que tener una salida constitucional: puede ser una renuncia, puede ser una vacancia. Los mecanismos están allí.
Independientemente de ello, hay una crisis de gestión profunda en el Poder Ejecutivo.
Esta es responsabilidad del gobierno.

SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
El regreso estratégico de Estados Unidos al hemisferio
Por años, América Latina y el Caribe han ocupado un lugar secundario en la agenda geopolítica estadounidense. Ese ciclo ha terminado

Hacia una tecnología que tienda a evitar la corrupción en la contratación administrativa
La integridad en las grandes obras de infraestructura exige controles rigurosos sobre los funcionarios responsables

Terminar la dictadura de Cuba es la única opción para la libertad del pueblo y la seguridad de Estados Unidos
El régimen castrista ha operado conspiraciones, golpes de Estado, toda forma de derrocamientos, promovido candidatos y financiado elecciones

Por ahora, Delcy Rodríguez
El gobierno de Estados Unidos respaldó su nombramiento transitorio tras la captura de Nicolás Maduro, abriendo un proceso de transición política que implica retos económicos y negociaciones internacionales para Venezuela
De Carter a Trump, Estados Unidos ya no cree las mentiras del régimen cubano
Por primera vez en la historia la dictadura de Cuba se encuentra en un callejón sin salida. Trump no parece creer las patrañas que los tiranos les vendieron a Carter, Clinton y Obama. Rendición total es la única oferta en la mesa



