El primer ministro francés dijo que teme por una escalada de la violencia durante las protestas convocadas para el fin de semana

El jefe del Gobierno francés afirmó que los incidentes se intensificaron en París, Créteil y Lyon, y expresó preocupación por las movilizaciones contra el coste de la vida previstas para este fin de semana

El Gobierno atribuyó el malestar ciudadano a un contexto de inflación, incertidumbre y desgaste social en el país. (REUTERS/Abdul Saboor)
El Gobierno atribuyó el malestar ciudadano a un contexto de inflación, incertidumbre y desgaste social en el país. (REUTERS/Abdul Saboor)
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El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, denunció este jueves el aumento de la violencia urbana vinculada al movimiento estudiantil que atraviesa el país y admitió su temor a que se repitan los disturbios durante las manifestaciones convocadas para el sábado contra el coste de la vida. Desde Matignon, sede del Gobierno, el jefe de Gabinete defendió el derecho de los estudiantes a protestar de forma pacífica, pero trazó una línea entre esas reivindicaciones y los episodios violentos registrados en las últimas semanas.

“Esto ya no parece un movimiento estudiantil. Estamos ante un movimiento de violencia urbana”, declaró Lecornu ante la prensa, al constatar que la intensidad de los incidentes aumentó en los últimos días, en particular en París, Créteil y Lyon.

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El primer ministro denunció disparos de morteros pirotécnicos desde la calle contra institutos y “llamamientos a la violencia absolutamente espantosos”. Según indicó, unos 200 de los 3.700 institutos del país registran episodios de violencia persistente, calificada como “enquistada”, protagonizados en ocasiones por personas ajenas a los centros.

“La intensidad de la violencia ha aumentado incluso más durante los últimos días. Hay un llamamiento a la violencia absolutamente atroz”, afirmó Lecornu, según informaciones recogidas por el diario Le Figaro. El mandatario agregó que las intrusiones registradas en las marchas “suponen un insulto para las manifestaciones de los estudiantes de Secundaria que quieren expresar su descontento”.

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Las protestas, iniciadas en septiembre y protagonizadas sobre todo por alumnos de entre 15 y 18 años, han dejado hasta la fecha más de 7.000 detenidos, la gran mayoría menores de edad. Los choques entre policías y manifestantes también dejaron más de 200 estudiantes heridos, unos 800 policías y 147 miembros del personal educativo, de acuerdo con datos de las autoridades.

El primer ministro Sébastien Lecornu denunció el aumento de la violencia urbana vinculada al movimiento estudiantil en Francia. (EFE/EPA/DIMITAR DILKOFF / POOL)
El primer ministro Sébastien Lecornu denunció el aumento de la violencia urbana vinculada al movimiento estudiantil en Francia. (EFE/EPA/DIMITAR DILKOFF / POOL)

El movimiento estudiantil francés surgió en septiembre por el reclamo de mejores condiciones educativas: falta de reemplazo de profesores ausentes, jornadas de hasta diez horas con huecos entre clases, aulas deterioradas y críticas al sistema de acceso a la universidad Parcoursup. Lecornu reconoció que esas demandas son legítimas, aunque alertó sobre la infiltración de grupos violentos en las marchas.

Temor a disturbios el sábado

Lecornu expresó su preocupación por las manifestaciones convocadas para el sábado contra el coste de la vida por una nebulosa muy dispar que incluye a los llamados “chalecos amarillos”, en coincidencia con el aniversario de las protestas que paralizaron el país en 2019.

Las protestas iniciadas en septiembre acumulan más de 7.000 detenidos y cientos de heridos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. (REUTERS/Sarah Meyssonnier)
Las protestas iniciadas en septiembre acumulan más de 7.000 detenidos y cientos de heridos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

“¿Nos preocupa la violencia? Sí, por supuesto. Ya ven que, últimamente, nos resulta difícil celebrar una manifestación en este país sin que se infiltren grupos violentos, especialmente de extrema izquierda y, en ocasiones, de extrema derecha”, manifestó el primer ministro.

El funcionario confirmó que la izquierdista La Francia Insumisa, el Nuevo Partido Anticapitalista y el sindicato CGT comenzaron a contactar con las prefecturas para comunicar sus convocatorias, especialmente en París. También dijo sentir “indignación” ante la presencia de grupos violentos de extrema izquierda que se infiltran en las marchas y despliegan violencia.

Un gobierno que responde a un país en “cansancio” social

El movimiento estudiantil exige la cobertura de ausencias docentes, la reparación de aulas y reformas en la plataforma Parcoursup. (REUTERS/Sarah Meyssonnier)
El movimiento estudiantil exige la cobertura de ausencias docentes, la reparación de aulas y reformas en la plataforma Parcoursup. (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

El primer ministro reconoció que Francia atraviesa un periodo de desgaste social marcado por las crisis y la incertidumbre. “Estamos en una especie de situación de crisis permanente: guerras, incertidumbre sobre el poder adquisitivo e inflación (…) Es evidente que hay un momento de cansancio en el país. Lo percibo profundamente”, sostuvo, al advertir que algunas fuerzas políticas buscan convertir ese malestar en “combustible electoral”.

Defendió, no obstante, que el Gobierno debe responder a los problemas a medida que surgen, sin supeditar su actuación al calendario electoral. “Como no tenemos una agenda electoral, no estamos obligados a contarle cualquier cosa a la gente. Es una gran libertad”, aseguró. También criticó la presión para anunciar medidas de efecto inmediato y se negó a “caer en esa dinámica de alimentar inmediatamente los rótulos de los canales de noticias y las redes sociales para dar la impresión de que estamos ofreciendo soluciones rápidas”.

Pese a los disturbios, Lecornu prometió atender las demandas estudiantiles. Señaló que la plataforma habilitada para recoger propuestas recibió entre 92.000 y 93.000 contribuciones, con pedidos centrados en la mejora de las instalaciones escolares, la sustitución de profesores ausentes y la adecuación de los recursos educativos a cada territorio.

El Ejecutivo anuncia medidas para fin de octubre

El Ejecutivo francés advirtió sobre el riesgo de disturbios durante las marchas del sábado contra el coste de la vida. (REUTERS/Sarah Meyssonnier)
El Ejecutivo francés advirtió sobre el riesgo de disturbios durante las marchas del sábado contra el coste de la vida. (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

El Gobierno prevé trabajar con los consejos regionales para evaluar el estado de los edificios y las necesidades de los centros educativos, según adelantó Lecornu, quien defendió la movilización de 3.000 docentes de una reserva de sustituciones para cubrir ausencias. El primer ministro planteó, además, abrir un debate más amplio sobre el impacto del descenso demográfico en el sistema educativo: según sus previsiones, Francia tendrá 1,6 millones de alumnos menos de aquí a 2035, lo que obligará a revisar la organización de los centros, especialmente en zonas rurales.

En la misma línea se expresó el ministro de Educación, Édouard Geffray, quien acusó a “grupos violentos y ultra” de “utilizar a estudiantes como coartada para atacar a las instituciones” francesas. “La Policía está interviniendo para proteger a la población y las propiedades frente a los manifestantes violentos. No debemos revertir el orden de nuestros valores”, agregó el ministro desde un centro educativo de Gradignan, en Gironda.

Geffray confirmó que trabaja para “abordar las demandas” de los manifestantes y prometió que las medidas se anunciarán “a finales de octubre”. “El momento de tomar decisiones se acerca”, apuntó.

La cita electoral de abril como telón de fondo

Lecornu recordó que la “gran jornada de movilización” será el próximo 18 de abril, cuando se celebra la primera vuelta de las elecciones presidenciales. “Lo digo porque a veces actuamos como si no existiera una gran cita democrática que estructura la vida del país desde 1962: la elección del presidente de la República por sufragio universal directo”, explicó.

A menos de siete meses de los comicios que buscan definir al sucesor de Emmanuel Macron, con la ultraderechista Marine Le Pen al frente de los sondeos, las protestas estudiantiles y la respuesta policial ocupan un lugar central en el debate político. El contexto se suma a un malestar generalizado sobre el poder adquisitivo, mientras el Gobierno busca aprobar en el Parlamento un presupuesto para 2027 con un fuerte ajuste fiscal destinado a reducir los elevados niveles de déficit y deuda públicos.

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