Estados Unidos, Japón y Corea del Sur firmaron una alianza para fortalecer su influencia energética en el Indo-pacífico

El memorando trilateral busca impulsar el despliegue de reactores nucleares modulares en terceros países, con una inversión inicial de más de 10 millones de dólares y un programa de asistencia técnica para acelerar su adopción

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, junto a los ministros de Exteriores de Japón, Motegi Toshimitsu, y de Corea del Sur, Cho Hyun, tras la firma del memorando de cooperación sobre reactores nucleares modulares durante la cumbre de la OTAN en Ankara (REUTERS)
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, junto a los ministros de Exteriores de Japón, Motegi Toshimitsu, y de Corea del Sur, Cho Hyun, tras la firma del memorando de cooperación sobre reactores nucleares modulares durante la cumbre de la OTAN en Ankara (REUTERS)

Estados Unidos, Japón y Corea del Sur formalizaron este martes un acuerdo destinado a acelerar la expansión de reactores nucleares modulares en países del Indo-Pacífico, con el objetivo de fortalecer la seguridad energética y consolidar la cooperación tecnológica y comercial entre sus industrias nucleares.

El memorando de cooperación, suscrito por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, el ministro de Asuntos Exteriores japonés Motegi Toshimitsu y su homólogo surcoreano Cho Hyun en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Ankara, establece un marco para promover la implantación de estos sistemas en terceros países.

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Un reactor nuclear modular pequeño (SMR, por sus siglas en inglés) es una planta de energía atómica de menor tamaño que los reactores convencionales, diseñada para producir electricidad de forma eficiente y segura. Estos reactores se fabrican en módulos estandarizados, lo que permite su construcción en serie y facilita el transporte e instalación en regiones que no pueden albergar grandes centrales nucleares. Su desarrollo promete reducir costos, incrementar la flexibilidad operativa y mantener altos estándares de seguridad.

El acuerdo plantea una estrategia conjunta para facilitar la entrada de reactores modulares pequeños (SMR) en mercados emergentes, especialmente en Asia, donde la demanda energética sigue en aumento.

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Caja de madera embalada y asegurada con correas en la rampa de carga de un avión. Al fondo, un panel oscuro exhibe siete formas circulares brillantes en formación
La imagen muestra el interior de un avión de carga con una caja de madera asegurada, conteniendo tecnología para reactores modulares pequeños, vital para la energía nuclear del futuro. (AP/Matthew Daly)

Las tres naciones, reconocidas por su experiencia en el campo nuclear civil, buscan crear sinergias que permitan optimizar procesos regulatorios, estimular la inversión privada, compartir cadenas de suministro y garantizar estándares elevados de seguridad y no proliferación.

“Esta cooperación respalda nuestros intereses de seguridad comunes y allana el camino para que los países socios cubran sus necesidades energéticas”, señaló el Departamento de Estado estadounidense en un comunicado.

El compromiso incluye un desembolso inicial de más de 10 millones de dólares por parte de Estados Unidos para el programa FIRST, una iniciativa destinada a proporcionar apoyo técnico y formación especializada en tecnología SMR a países del Indo-Pacífico que opten por esta alternativa. Además, está prevista la creación de un centro regional de entrenamiento para capacitar a profesionales locales y dotarlos de las herramientas necesarias para operar y mantener estos sistemas de última generación.

En paralelo con el memorando, se anunció que las compañías GE Vernova, Hitachi, Samsung C&T y SGE impulsarán la comercialización del modelo BWRX-300, un reactor modular avanzado, en el continente europeo.

Marco Rubio, Motegi Toshimitsu y Cho Hyun suscriben un acuerdo de cooperación para impulsar el desarrollo y la expansión de reactores nucleares modulares durante la cumbre de la OTAN en Ankara (REUTERS)
Marco Rubio, Motegi Toshimitsu y Cho Hyun suscriben un acuerdo de cooperación para impulsar el desarrollo y la expansión de reactores nucleares modulares durante la cumbre de la OTAN en Ankara (REUTERS)

El texto del memorando subraya que la coordinación trilateral pretende ofrecer a los países de la región alternativas competitivas, fiables y alineadas con los mayores requisitos internacionales. Entre los objetivos figura facilitar el despliegue en serie de estos reactores, reducir riesgos en la fase de desarrollo y promover economías de escala para abaratar costes y acelerar los plazos de implementación.

“El marco acordado fomenta modelos de despliegue que reducen las incertidumbres de los proyectos, incentivan la inversión y optimizan las cadenas de suministro”, precisó el Departamento de Estado, que también destacó que la iniciativa busca “posicionar a las empresas estadounidenses, japonesas y surcoreanas como proveedores de referencia”.

El acuerdo también contempla mecanismos para agilizar los procesos de homologación y establecer intercambios de conocimiento sobre seguridad nuclear y prevención de la proliferación.

Tensión por el desarrollo nuclear en Asia

El anuncio del memorando tiene lugar un día después de fuertes tensiones en Asia. El gobierno de Estados Unidos expresó este lunes su preocupación por la “rápida y opaca acumulación de armas nucleares” en China, tras el reciente lanzamiento de un misil balístico intercontinental desde un submarino chino en el Pacífico. Washington exhortó a Beijing a informar de manera regular sobre sus pruebas de misiles y operaciones espaciales, en línea con los compromisos asumidos por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.

China lanzó un misil balístico de largo alcance desde un submarino nuclear
China lanzó un misil balístico de largo alcance desde un submarino nuclear

El portavoz del Departamento de Estado, Thomas Pigott, recalcó que “Estados Unidos se esfuerza más que nunca por evitar la proliferación nuclear”, mientras que, en su criterio, “China está haciendo lo contrario”. La prueba militar china suscitó preocupación en la región. El gobierno de Japón transmitió su “profunda inquietud” y solicitó a China reconsiderar estos ejercicios, “para garantizar que los entrenamientos no supongan una amenaza para la seguridad japonesa”. Australia también manifestó su desacuerdo, advirtiendo que este tipo de maniobras podría “desestabilizar la región” y lamentó la falta de transparencia por parte de Beijing.

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