El hijo del sah de Irán afirmó que la república islámica “va a caer”

Durante una conferencia en Washington, Reza Pahlaví presentó una propuesta de transición con apoyo empresarial y observación internacional, buscando restaurar la confianza económica y convocar elecciones libres en Irán

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Reza Pahlavi, el hijo exiliado
Reza Pahlavi, el hijo exiliado del último sha de Irán, habla durante una conferencia de prensa en Washington, D.C., EE. UU., el 16 de enero de 2026. REUTERS/Jonathan Ernst

El opositor iraní Reza Pahlaví pidió este viernes en Washington a la comunidad internacional que incremente la presión política, económica y militar sobre el régimen iraní, con el objetivo de facilitar la caída de la administración clerical y apoyar a los manifestantes que exigen libertad y democracia. Durante una conferencia de prensa, Pahlaví, hijo exiliado del derrocado sha de Irán y residente en Estados Unidos desde 1979, sostuvo que sectores del Ejército y de las fuerzas de seguridad iraníes le han manifestado discretamente su lealtad, asegurando que se encuentra en una posición única para conducir una transición estable en el país.

En sus declaraciones, recogidas por medios internacionales, Pahlaví afirmó: “El pueblo iraní está tomando medidas decisivas sobre el terreno. Ahora es el momento de que la comunidad internacional se una plenamente a ellos”. El líder opositor subrayó que “ayudar a los manifestantes no requiere el despliegue de tropas extranjeras. El pueblo iraní ya está en las calles”, y sugirió la posibilidad de un ataque selectivo contra la Guardia Revolucionaria Islámica como vía para debilitar al régimen.

Entre las medidas propuestas, el exiliado planteó el bloqueo de los activos económicos de los líderes religiosos iraníes y la ruptura del aislamiento informativo que mantiene a la población bajo un estricto control de las comunicaciones. Además, indicó que algunos miembros de las fuerzas de seguridad estarían preparando una campaña de deserción, contactándole de manera privada para expresar su apoyo.

Pahlaví presentó también un plan de transición que, según detalló, se aplicaría en los primeros cien días tras la caída del régimen. El objetivo sería restaurar la confianza económica y los servicios esenciales, con el respaldo de líderes empresariales. Posteriormente, se desarrollaría un proceso constitucional bajo observación internacional, que culminaría en elecciones libres y justas para decidir si Irán opta por una república o una monarquía democrática con un primer ministro.

Consultado por su relación con el gobierno estadounidense, Pahlaví afirmó que no podía revelar detalles de sus conversaciones por tratarse de un “momento delicado”, aunque aseguró que “Trump es un hombre de palabra y apoyará al pueblo iraní”. No obstante, el presidente estadounidense se ha negado a respaldar explícitamente a Pahlaví o a reunirse con él, aunque, según medios locales, el enviado para procesos de paz, Steve Witkoff, se habría reunido recientemente con el opositor y el senador republicano Lindsey Graham ha manifestado su apoyo a que Pahlaví lidere una transición desde el régimen de los ayatolás.

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Un autobús incendiado durante las protestas en una calle de Teherán, Irán, el 16 de enero de 2026. Majid Asgaripour/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía

La oposición iraní permanece dividida en facciones rivales, incluidos monárquicos que respaldan a Pahlaví, y carece de una presencia organizada significativa dentro de la República Islámica. Según informaciones recogidas por agencias internacionales, la represión de las protestas ha causado miles de muertes, mientras el gobierno de Trump ha amenazado en repetidas ocasiones con intervenir en favor de los manifestantes.

(Con información de Reuters y EFE)